Provocando un cambio de paradigma

Post escrito por Hermínia Gomà en noviembre 9, 2009
Categorías del post: Coaching empresarial,Formación

 

«Hay dos maneras fáciles de moverse por la vida:
creerlo todo o negarlo todo. Ambas nos evitan pensar”
Alfred Korzybski

Actualmente desde muchos lugares distintos oímos decir: “Necesitamos un cambio de Paradigma”. ¿Cómo puede ayudarnos un cambio de paradigma para salir de una situación de crisis? ¿Cómo nos puede ayudar a innovar? ¿A ir más allá de lo que obvio?

Paradigma proviene del griego παράδειγμα (parádeigma) formado por dos palabras pará (junto) y déigma (modelo). Etimológicamente significa “modelo” o “ejemplo”. Actualmente se podría definir como “el modo en que interpretamos la realidad desde los distintos marcos de referencia en los que estamos imbuidos ya sean psicológicos, filosóficos, tecnológicos, científicos, culturales, artísticos, religiosos, ideológicos, prácticos, empresariales, sociales, familiares, infantiles, adultos, femeninos, masculinos…” cada uno de ellos percibirá la realidad desde el propio modelo que lo configura. Cada marco de referencia observa la misma realidad y ve cosas distintas, destacando algunas y obviando las demás. Como ejemplo me gustaría compartir un poema, de autor desconocido, que lo ejemplifica:

La piedra en el camino

El distraído tropezó con ella
El violento la utilizó como proyectil
El emprendedor, construyó con ella
El campesino, cansado, la utilizó de asiento
Para los niños, fue un juguete
Drummond la poetizó
David, mató a Goliat
Y Miguel Ángel le sacó la más bella escultura

Cada uno de nosotros verá en la piedra aspectos distintos, funciones diferentes, oportunidades incomparables, destinos infinitos. ¿Qué harías tú con ella? ¿Desde qué marco de referencia?

Fue el filósofo Thomas Khun el que nos legó el actual concepto de paradigma en su libro La estructura de las revoluciones científicas (1962). Para Khun es “un conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma de percepción y como el ser humano responde a esta percepción y como entiende el conocimiento que está a su alcance”. La frase “cambio de paradigma” la hemos adaptado en los procesos de Coaching Teleológico para remarcar la importancia de cambiar el enfoque, el punto de vista con que nuestros clientes observan su realidad e integrar lo observado al conjunto de creencias, experiencias y valores que forman su estructura o marco de referencia interno.

Siempre he partido de la hipótesis de que la mente humana trabaja con ecuaciones. En este caso, un paradigma sería el conjunto de creencias, valores éticos, recursos personales que sumados configuran el marco de referencia de cada uno de nosotros. Si yo modifico alguna de las variables, como incrementar mis recursos personales o mi manera de observar la realidad automáticamente se integrará el sumatorio y cambiará el marco de referencia o paradigma. Y todavía más, al integrar la nueva adquisición las demás variables se modificarán. El sistema de creencias, valores y recursos que posee cada persona es como una ecuación que predetermina axiomáticamente la realidad. Con esto quiero decir que el paradigma que “aquí y ahora” poseo está condicionando mi manera de observar el mundo. En un proceso de Coaching Teleológico lo que hacemos es cuestionar esta ecuación.  ¿Qué pasa cuando la cuestionamos? Que se produce un cambio en nuestras estructuras internas.

Cuando en Coaching Teleológico hablamos de elevar a nuestros clientes nos referimos a crear las condiciones para que su mirada se amplíe y aumente su perspectiva de la realidad tal como la observaban antes de iniciar la sesión. Pero aun así, vamos más lejos todavía, el objetivo subyacente del proceso es que aprendan a elevarse ellos mismos para saber colocarse por sí mismos como nuevos observadores de sus propias realidades cuando éstas les limiten o les impidan avanzar.

Una de las metáforas que utilizo a la hora de ejemplificar el papel del coach y la función del Coaching Teleológico para elevar al cliente y que pueda cambiar el punto de observación de su realidad es el helicóptero. El cliente pilota el helicóptero y el coach le acompaña en este viaje. El helicóptero será el Coaching Teleológico. Las siguientes fotografías ilustran la metáfora, en la primera me dispongo a acompañar a un cliente y llevo mi bolsa de recursos y herramientas, en la segunda el cliente se eleva para observar la realidad desde otra perspectiva más amplia y en la tercera regresamos para seguir conversando y averiguar que ha cambiado en su mirada y cómo puede influir positivamente para superar sus limitaciones y alcanzar sus objetivos.

 

           

Percibimos el mundo con nuestros sentidos y a través de ellos construimos nuestros modelos mentales. No son nuestros ojos los que determinan como lo vemos, es nuestra mirada la que lo decidirá. Lo que percibimos lo decide nuestro sistema de creencias. Si podemos mirar lo que ven nuestros ojos con otra mirada, podremos percibir el mundo de manera distinta, podremos elaborar un nuevo paradigma. En los procesos de Coaching Teleológico lo que buscamos es el cambio de paradigma, no el cambio de conducta. El cambio de paradigma se produce cuando somos capaces de ver la situación en la que nos encontramos desde otra perspectiva, y cambiando nuestro paradigma el cambio conductual será una consecuencia natural.

Todo proceso de cambio, de aprendizaje apunta a provocar un cambio de paradigma, y cuando éste se produce, descubrimos que aquello que antes nos resultaba tan difícil hoy puede resultarnos natural porque está alineado con nuestros principios y valores.

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Un cambio de paradigma implica transformar nuestra manera de construir el mundo y a nosotros en él. No tenemos una sola creencia, tenemos un sistema de creencias interconectado que configura nuestro marco de referencia, la estructura interna que nos sostiene. Este sistema se ha constituido como un sumatorio de creencias desde que nacemos hasta el momento actual. El cambio de paradigma implica no solamente un cambio de pensamiento (creencias), sino que se afecta nuestra visión del mundo, así como la forma de comprender las situaciones, personas y relaciones.

Para cambiar cualquier situación en la que nos encontremos, necesitamos primero cambiar nosotros mismos. Y para poder cambiar nosotros de manera efectiva, primero debemos cambiar nuestras percepciones.

Los cambios se plantean desde quien soy y quien quiero ser, no desde aquello que los demás esperan de mí. Desde la ética del carácter todo cambio verdadero se entiende solamente desde el ser. Del “ser” pasaremos al “hacer” y de ahí al “tener”. Así, los cambios conductuales vendrán luego como añadidura.

Ser es Ver, Escuchar, Tocar, Sentir, Oler en la dimensión humana. Lo que vemos, escuchamos, tocamos, sentimos y olemos está altamente interrelacionado con lo que somos.

Los paradigmas son poderosos porque crean los cristales o las lentes a través de los cuales vemos el mundo, lo escuchamos, lo tocamos, lo sentimos.

La frase “El mapa no es el territorio”, que se ha popularizado enormemente, tiene su origen en el prólogo de la obra Science and Sanity (1933) de Alfred Korzybski donde nos dice: ”Un mapa no es el territorio que representa, pero, de ser correcto, tiene una estructura similar al territorio, razón por la cual resulta útil [… ] Las palabras no son las cosas de las que hablamos [… ] Si las palabras no son cosas, ni los mapas el territorio mismo, entonces, obviamente, el único vínculo posible entre el mundo objetivo y el mundo lingüístico debe hallarse en la estructura, y sólamente en la estructura. La única utilidad de un mapa o lenguaje depende de la similitud entre los mundos empíricos y los mapas-lenguajes. El hecho que todo lenguaje tiene alguna estructura […] lleva a que inconscientemente leamos en el mundo la estructura del lenguaje que usamos”.

En un proceso de Coaching Teleológico, el cliente busca realizar cambios y el coach le acompaña a través de conversaciones profundas a conocer, definir y redefinir sus mapas mentales. Nuestros clientes, en general, sabrán que su mapa es el correcto (en ese ahí y ese ahora) cuando superen sus propias limitaciones (el mapa caducado) y estén obteniendo los resultados deseados en coherencia con lo que creen, piensan, sienten y dicen, e incluso más, cuando experimenten bienestar con ellos mismos y con su entorno (mapa actualizado).

Al aprender vamos añadiendo nueva información que aceptamos, desechamos o integramos rápidamente. Pero no siempre es un sumatorio, a veces es una revolución. Una nueva “verdad” puede hacernos cuestionar los antiguos paradigmas y ante nosotros se abren nuevas posibilidades.

¿Estamos abiertos a nuevas formas de observar la realidad y por tanto a innovar?
¿Estamos abiertos a nuevas posibilidades?
¿Es fácil cambiar paradigmas en una organización?
¿Cómo innovar si no estamos abiertos a los cambios de paradigma?

Para ilustrar este tema os adjunto unos videos muy interesantes:

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Hermínia Gomà
9 Noviembre 2009
Barcelona

 

 

 

Comentarios del post

Este artículo me ha recordado a aquel chiste del oftalmólogo que, una vez su paciente le ha explicado su problema de visión le dice: “Tome mis gafas. A mí me han ido muy bien y tengo otras de repuesto en casa”.
Cada uno de nosotros tiene su propia fórmula o conjunto de experiencias, creencias y valores que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida y que afectan a la forma en que percibimos la realidad y actuamos sobre ella. Este marco de referencia es personal e intransferible, de tal manera que el de una persona no sirve para otra. Cuando este sistema choca con la realidad y se vuelve disfuncional, se genera un malestar que provoca la necesidad de un cambio. Llegado ese momento, el trabajo del coach no será ofrecer a su cliente un marco más funcional y mejor, sino cuestionar su ecuación interna para que el propio cliente descubra otra perspectiva que le permita desarrollar una nueva fórmula que será, a su vez, personal e intransferible.
Personalmente, me cuesta no caer en la tentación de pensar que mi marco es mejor que el de mi cliente, simplemente porque a mí me resulta adecuado, pero estoy en camino de conseguirlo. ¡Gracias Herminia!

#1 
Escrito por Inés Caralt en noviembre 23rd, 2016 @ 10:37

Este artículo nos define lo que es el PARADIGMA, y dependiendo los parámetros que lo construían vemos la vida de una determinada manera. podría definirse paradigma como el sistema operativo de cada individuo, el cual esta cargado con los aspectos de nuestra vida, o sea, sería como una ecuación formada por creencias, valores,religiones, experiencias,familia, ilusiones,recuerdos,etc … que forman nuestra manera de ver el mundo y nuestra manera actuar en cada momento de nuestra vida,tanto es así de integrado que opinamos y actúamos de forma casi automática. En cuanto cambiamos, uno o varios valores de la ecuación,nuestro comportamiento cambia y puede hacer poner en duda otro parámetros,suceso que da lugar a un cambio en el sistema operativo,lo cual lleva a un cambio en la percepción de nuestro entorno.
Nos habla también de la importancia de elevar al cliente para ampliar la perspectiva sobre su vida y poder ver así los aspectos que le limitan ….
suerte!!!!…

#2 
Escrito por MIQUEL MD en noviembre 28th, 2016 @ 20:46

Este articulo deja claro que el cliente solo cambiara cuando se produzca un cambio de paradigma ya que eso conlleva un cambio de enfoque desde «el ser». El conseguir ver las cosas desde otros puntos de vista provocará lo que llamaría «efecto domino», nuestro comportamiento y como consecuencia el de los demás cambiaran, así que los resultados serán otros.
Me doy cuenta que muchas veces creemos que hemos realizado el cambio, somos conscientes de una situación, pero que realmente el cambio de paradigma no ha llegado! La pregunta es: no llega porque no queremos o nos resistimos pues a veces nos da miedo o una vez tomamos consciencia ya tenemos suficiente y no queremos ir mas lejos?????

#3 
Escrito por Maria Jose Dalmau en febrero 28th, 2017 @ 12:23

En la intuición y esencia primigenia, a mi modo de entender, ya nos viene dada la capacidad de adaptación exitosa de las diferentes situaciones y vivencias cuotidianas. Sabemos intuitivamente cual es la perspectiva correcta y actuamos en consecuencia. Y aunque nuestra cognición todavía viene desarrollándose y con ella la capacidad de pensamiento lógico abstracto y en consecuencia una mejora en la capacidad de aprendizaje, posiblemente poseemos aún sin saberlo una visión multiparadigmàtica.
Es conforme a nuestro desarrollo y sus agentes (familia, escuela, universidad, religión, trabajo y otros) como vamos mermando esa capacidad de cambio de paradigma de manera fluida e intuitiva. Estamos condicionados por las ideas, valores y creencias preestablecidas.
En la edad adulta, nuestro cerebro ya desarrollado completamente, queda condicionado por las sensaciones, sentimientos, creencias, valores y aspectos éticos, que también van desarrollándose tal y como explicita Kohlberg cuando habla del desarrollo moral y sus estadios.
Se requiere valentía para hacer un cambio de paradigma, una visión diferente, a una cuestión, relación o vivencia cuotidiana. Pero se requiere también conocimiento de nuestra estructura interna psíquica y transpersonal. A mi entender, pues, hay que invertir en el propio desarrollo personal y en la capacidad de empatizar con lo exterior (maneras de pensar, ver y sentir de los otros). Desacondicionemos pues de nuestras ideas, valores y creencias e implementemos estas dos dimensiones, que van a facilitar un cambio de paradigma necesario, para superar nuestros propios límites, lastres, miedos, inseguridades y falta de fluidez vital.

#4 
Escrito por Juan Carlos en julio 18th, 2017 @ 19:07

La metáfora del helicóptero es muy acertada para explicar el cambio de paradigma en un cliente en un proceso de Coaching Teleológico. Desde la altura, el cliente tiene una visión de su entorno diferente de la habitual, que le podrá dar una perspectiva nueva ante su manera de interpretar la realidad que le rodea. Con las preguntas adecuadas acompañadas de feed-backs, el coach viaja en el mismo helicóptero que el cliente mostrándole las nuevas posibilidades que tiene ante él para afrontar esa situación quiere superar o mejorar que le ha llevado a iniciar el proceso.
También me parece muy importante remarcar que el CT persigue un cambio de paradigma en el cliente y no un cambio de conducta. Así se conseguirá tener más y mejores mapas que permitan al cliente comprender y desenvolverse en la realidad que le rodea.

#5 
Escrito por Luis en julio 24th, 2017 @ 14:48

La clave de cualquier proceso de coaching teológico es el cambio de paradigma porque nos demuestra que existen diferentes posibilidades de una misma realidad, nos ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva y eso nos aporta otro enfoque que nos ayuda a estar mejor con nosotros mismos, a estar más alineados con lo que sentimos, pensamos y hacemos.
La metáfora del helicóptero da una visión muy clara de todo el proceso. DE donde se encuentra el cliente, donde quiere ir, quien lo acompaña y como puede llegar a eses cambio de paradigma. El coach ha de saber acompañar con diferentes herramientas a poder realizar el cambio.
Y hacer que el cliente aprenda a elevarse por si mismo para poder solventar situaciones posteriores que lo limiten o no le sean favorables. Es darle las llave pero no abrirles la puerta. Crear con ese cambio de paradigma una nueva realidad donde el cliente tenga recursos nuevos para su gestión posterior.
Acompañar al cliente para que tenga la valentía de atreverse a cambiar, que tenga otra manera de mirar al mundo acorde a lo que es no a lo que los demás quieren o esperan que sean.

#6 
Escrito por Rocío Vallejo en septiembre 22nd, 2017 @ 22:47

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