Liderar en situaciones de estres

Post escrito por Hermínia Gomà en enero 27, 2010
Categorías del post: Coaching empresarial,General

  

  

Cuando analizamos los factores que configuran el carácter de un equipo, encontramos que ciertos valores transmitidos por la persona que ejerce el liderzazo son fundamentales:

 

Amabilidad

Agradecimiento

Cortesía

Buen humor

Paciencia

Imparcialidad

Generosidad

Respeto

Humildad

Cooperación

 

No podemos pretender que en nuestros equipos imperen dichos valores si no forman parte de nosotros cómo líderes. ¿Realmente nosotros somos personas amables, generosas y humildes? ¿Realmente nosotros somos personas agradecidas, pacientes y respetuosas? ¿Realmente somos personas corteses, con buen humor e imparciales?

 

Es probable que la mayoría contestemos que habitualmente sí, que sólo en situación de crisis perdemos la paciencia, imponemos nuestra voluntad, despotricamos, nos irritamos, nos volvemos malhumorados, pero que en situaciones de calma no tenemos ningún problema con nuestro carácter. Verdaderamente, en estas situaciones no estamos poniendo a prueba nuestro liderazgo.

 

Es precisamente en situaciones de estrés y conflictivas cuando destaca un líder como tal, cuando el líder ha de dar lo mejor de sí mismo, manteniendo los valores que le definen como tal. Estos valores impregnan la fuerza de su carácter, no son conductas aparentes, que están únicamente en los “buenos momentos”.

 

No es fácil trabajar sobre nuestro carácter, la responsabilidad del liderazgo nos impulsa a la reflexión y al análisis constante, para poder ser conscientes de nuestras debilidades y cambiar aquellas creencias que nos están limitando. Cuando realizamos una introspección profunda a través de un proceso de Coaching, es probable que hallemos emociones que están afectando hondamente nuestra capacidad de respuesta y nos impulsan a reaccionar. Y cuando reaccionamos dejamos de liderar.

 

Os invito a reflexionar sobre vosotros mismos en situaciones de estrés:

 

  • ¿Qué es lo que realmente me está estresado?
  • ¿Qué estoy sintiendo en este momento?
  • ¿Cómo me veo a mi mismo en esta situación?
  • ¿Qué peligros comporta esta situación para mí?
  • ¿De qué manera soy responsable de mi estrés?
  • ¿Cómo lo estoy afrontando?
  • ¿Cómo mi manera de reaccionar está afectando a mi equipo?
  • ¿Qué dice de mí esta reacción que estoy teniendo?
  • ¿Cómo me gustaría responder ante esta situación?
  • ¿Qué me está impidiendo responder desde lo mejor de mi mismo?
  • ¿Cómo me quiero sentir ante esta situación?
  • ¿Qué necesito para dar lo mejor de mi mismo?
  • ¿De qué manera esta situación estresante puede ser una oportunidad de forjar mi carácter?
  • ¿Quién puede ayudarme a realizar el cambio?
  • ¿Qué cualidades poseo que me facilitarán el cambio?
  • Si realizo los cambios necesarios ¿qué resultados obtendré?
  • ¿De qué manera estos cambios me permitirán liderar?
  • ¿De que manera estos cambios ayudarán a las personas de mi equipo?

 

Cuando es situaciones estresantes nos permitimos parar, analizar y conectar con lo mejor de nosotros mismos estamos marcando la diferencia:

 

Liderarnos para liderar

 

Cuando nosotros cómo líderes en situaciones complejas forjamos nuestro carácter estamos creando cultura de empresa. Una cultura presidida por la amabilidad, el agradecimiento, la cortesía, el buen humor, la paciencia, la imparcialidad, la generosidad, el respeto, la humildad y la cooperación.

Hermínia Gomà

27 Enero 2010