¿Qué nos gustaría pedir a los demás?

Post escrito por Hermínia Gomà en mayo 21, 2010
Categorías del post: Coaching empresarial,Formación

¿Qué nos gustaría pedir a los demás?

Pedir a los demás

 

¡Qué difícil! ¿Qué me gustaría pedir a los demás? A mi jefe, a mis compañeros de trabajo, a mis colaboradores, a mis hijos, a mi pareja, a mi familia,…

Primero he de saber que necesito realmente de los demás. ¿Es un deseo o una necesidad? Y si realmente es una necesidad, ¿de dónde nace?, de mi necesidad de delegar, de compartir, de crecer, de comunicarme, de expresar, de cambiar al otro, de mi cansancio, de mi miedo, de mi frustración…

Cuando he clarificado cual es mi necesidad y dónde se origina, la manera en que expreso mi necesidad repercutirá en los resultados. En algunas ocasiones no somos conscientes de que nuestra manera de pedir no es clara, y la otra persona interpreta de manera incorrecta lo que le hemos pedido. Por ejemplo, recuerdo el caso de una persona que se sentía mal con su directora por considerar que había sido injusta, ya que le había discriminado a la hora de participar en un proyecto. Cuando sacó el tema en su proceso, empezó a quejarse. Escuché su queja y le expresé que compendia su malestar.

 

A continuación le pregunté:

– ¿Qué pretendes de la directora?

– Nada, cuando se lo dije me contestó que ese era su criterio.

– ¿Qué le pediste a la directora?

– Le dije que no me había gustado que no me tuviera en cuenta a la hora de participar en el proyecto

– ¿Cómo habrías obtenido una respuesta más satisfactoria?

– Probablemente si le hubiera pedido lo que quería en lugar de decirle lo que no me había gustado, el resultado habría sido diferente.

– ¿Qué le quieres pedir a la directora?

– Que me gustaría formar parte del nuevo proyecto. Si no es posible añadirme al actual, ¿qué puedo hacer para colaborar en el siguiente?

 

Habitualmente cuando pedimos y no conseguimos el resultado que esperamos consideramos que no se puede pedir nada, sin reflexionar que quizá nuestra demanda no se ha expresado de manera clara y que el resultado sería más positivo si nuestra demanda fuera concreta y específica, en lugar de expresar lo que no nos ha gustado del comportamiento del otro.

Si no nos dan lo que pedimos, puede ser que no esté en manos de la otra persona satisfacer nuestra necesidad, pero la mayoría de veces es porque no tenemos claro lo que queremos pedir o no sabemos formularlo de manera precisa.

Para lograr nuestra meta en primer lugar clarificaremos si es una necesidad o es un deseo, en segundo lugar concretaremos lo que queremos pedir y a continuación lo expondremos a la persona indicada de manera asertiva.

Hermínia Gomà

Barcelona

Mayo 2010

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