Obligación versus elección

Post escrito por Hermínia Gomà en mayo 31, 2010
Categorías del post: Coaching empresarial,General

Obligación versus elección

 Obligación versus elección

                    

                            

¿Elegimos o lo hacemos porque toca? Cuántas veces oímos quejas del estilo: “tengo que hacerlo…”, “no me queda otro remedio…”,  Si una actividad agradable la realizo por obligación acabará provocando rechazo, generaré resistencia. Cuando elijo esa misma actividad porque cumple un propósito, lidero mi vida, al hacerme responsable de cómo decido invertir mi tiempo. Cuando soy consciente de que elijo hacer lo que hago, doto de sentido el esfuerzo y el tiempo que invertiré en ello, hasta la tarea más tediosa podrá resultar estimulante.

 

¡Hagas lo que hagas, conéctalo a un propósito estimulante!

 

Cada acción que emprendemos cumple un propósito. Cuando el propósito no es estimulante lo vivimos como una obligación, como algo que preferiríamos no hacer, que lo hacemos porque no tenemos otra opción. En estos casos podemos acabar odiando aquello que hacemos. Ser conscientes de que siempre nos queda otra opción conecta con nuestra libertad para elegir hacerlo diferente. Elegir significa escoger una opción para rechazar otra. Es el miedo a lo que deberemos enfrentarnos o la tristeza por abandonar lo fácil y conocido lo que nos impide algunas veces ejercer nuestra libertad para decir: Elijo hacer esto siendo consciente de que niego la otra opción.

 

Algunas veces escuchamos comentarios del estilo: “Si no lo hago yo quien lo hará, y se tiene que hacer” “Es mi obligación hacer que las cosas sean así”, con una carga de dolor y amargura. Pero realmente si nos paramos y reflexionamos sobre todas aquellas cosas que “creemos estar obligados a realizar”…y probablemente la lista puede ser bastante larga, tomaremos consciencia de lo que realmente nos está impidiendo ser felices. No se trata de las cosas que hacemos, ya que cuando realmente profundizamos y somos honestos con nosotros mismos, lo que nos produce dolor es saber desde estamos eligiendo. Cuando lo meditamos detenidamente podemos reconocemos que nos estamos engañando a nosotros mismos al pensar que lo hacemos por obligación, realmente cada acción que emprendemos esconde un propósito.

 

Lo lamentable es que los motivos que nos llevan a elegir realizar esas acciones esconden valores que no nos gusta reconocer en nosotros mismos, por ejemplo podemos hacerlo por dinero, por agradar a los demás, por aprobación, para evitar el castigo, para escapar de la vergüenza, para no sentirnos culpables, porque es un deber….

 

Para tomar consciencia que detrás de cada acción hay un propósito y que por tanto estoy eligiendo puedo hacer el siguiente ejercicio:

 

Elijo ….porque quiero….

 

¿Qué busco? ¿Qué pretendo al realizar esa acción? ¿Qué beneficios obtengo?, en lugar de lamentarnos de hacer lo que hacemos por obligación, tomamos consciencia del propósito que nos guía a elegir: estar bien con nosotros mismos, ayudar a las personas que queremos, contribuir con nuestra aportación…

 

Cuando elegimos hacer las cosas por motivos inspiradores elegimos liderarnos, elegimos contribuir a nuestro bienestar y al de los demás. Elegimos en función de nuestros valores al cambiar el “debo hacer…” por:

 

Elijo… porque quiero

 

En función de mi propósito elijo hacer lo que hago. ¿Para qué voy a hacerlo? Para ser coherente con mi propósito en la vida, porque soy responsable de mis decisiones en función de mis valores más profundos. Porque quiero liderar mi vida. Porque me permite conectar con lo mejor de mi.

 

¿Has elegido de manera consciente lo que vas a realizar a continuación?

¿Para qué lo vas a hacer?

 

Hermínia Gomà

1 de Junio 2010