El lidrazgo para la excelencia: de la mediocridad a la excelencia

Post escrito por Hermínia Gomà en noviembre 14, 2010
Categorías del post: Coaching empresarial,General

 Liderar para excelencia

 

El liderazgo para la excelencia:

de la mediocridad a la excelencia

Solo aquellos que se atreven a ir más allá
saben hasta donde pueden llegar
Robert Louis Stevenson
 
                                     No es porque las cosas sean difíciles que no nos atrevemos
                                            es porque no nos atrevemos que las cosas son difíciles
                                                                                                                 Séneca

Muchas personas han olvidado quién son realmente.  Han olvidado que son seres capaces de forjar grandes proyectos y de afrontar formidables desafíos.

Desde este olvido, se deslizan por una pendiente de mediocridad para acabar en el foso del desaliento y el dolor. No son mediocres, pero actúan mediocremente. Han olvidado que en su interior mora un líder por descubrir. Han demolido el puente que les permitiría llegar a su esencia verdadera, aquella que las convierte en seres únicos, especiales y diferentes. Se han conformado, perdiendo la esperanza de vivir plenamente su presente y crear un futuro prometedor.

Si estamos convencidos de que siendo mediocres subsistiremos ¿para qué esforzarnos? Desde esta mediocridad delegamos nuestra responsabilidad en los demás. Esperamos que sean los demás los que hagan lo que se tiene que hacer. No corren buenos tiempos para la gente mediocre y menos todavía para un liderazgo mediocre. Actualmente estamos viviendo tiempos complejos que requieren personas dispuestas a arriesgarse para superar esta crisis. Una crisis quizá necesaria para despertar a las personas de su mediocridad y alcanzar la excelencia.

Cuando la sociedad vive en una “burbuja exitosa” la mediocridad en el liderazgo no se nota. Pero estos momentos requieren con urgencia de un nuevo liderazgo. Un liderazgo comprometido. Un liderazgo excepcional. Un liderazgo para la excelencia. No podemos eludir la enorme responsabilidad que el mundo precisa. Cada uno de nosotros podemos contribuir humildemente desde nuestro círculo de influencia a crear las condiciones necesarias para lograr superar exitosamente esta crisis. Si mi trabajo es limpiar, lo voy a hacer excepcionalmente, si mi trabajo es realizar un buen diagnostico, lo haré sin negligencia, si mi trabajo es liderar una empresa, lo haré con consciencia, si mi trabajo es …Por humilde que sea, la aportación de todos y cada uno de nosotros será imprescindible.

Lo que pensamos crea realidades. Lo que pensamos determina nuestras acciones y por ende nuestros resultados. Así como nos percibimos nos comportamos. Si nos sentimos mediocres nos deslizamos peligrosamente hacia la mediocridad. Pero si nos sabemos competentes, nos elevamos exitosamente a la excelencia. ¿Cómo te percibes tú? ¿Eres consciente del poder creativo que anida en ti? ¿Has olvidado quien eres realmente? ¿Demasiada gente te ha dicho que no vale la pena esforzarse?

¿Cómo lograr una vida mejor? ¿Cómo lograr ser un mejor equipo? ¿Cómo lograr la excelencia en todo aquello que hacemos? ¿Cómo podemos salir de la mediocridad?

Para salir de la mediocridad será imprescindible pensar de manera diferente, deberemos arriesgarnos e innovar. Abrirnos a nuevas posibilidades. Si no nos atrevemos a innovar, a hacer las cosas de manera distinta no podremos alcanzar la excelencia. Nuestro liderazgo ha de apuntar hacia la innovación.  Hacerlo mejor que antes. Nuestros equipos han de atreverse a innovar, a salir de la zona de confort. Innovar en nuestra manera de pensar y de vivir.

Para salir de la mediocridad será necesario prepararnos para adelantarnos. Cuando estamos preparados nos cargamos de energía y nos apasionamos profundamente. Nos sabemos competentes. Nos sentimos exitosos. Utilizamos todo nuestro potencial y nuestra autoestima se fortalece.

Para salir de la mediocridad deberemos atrevernos a mejorar. Adquirir el hábito, la disciplina de no conformarnos con los resultados actuales, saber que siempre hay alguna cosa que podemos mejorar.¿Cómo mejorar lo que ya sabemos hacer?

Para salir de la mediocridad podemos conectar con nuestro coraje. Coraje para ser la mejor versión de nosotros mismos. ¿Cómo atrevernos a dar lo mejor de nosotros mismos cuando nos rodea tanta mediocridad? No importa lo que estén dispuestos a dar los demás. Nosotros sabemos lo que somos capaces de aportar. Liderar significa asumir el riesgo de dar lo mejor de nosotros mismos en cada momento. Porque cuando no lo hacemos, no nos reconocemos. Sonreír y ser amables con los demás. Tener en cuenta sus necesidades. Ser personas dispuestas a “echar una mano” cuando haga falta. Siendo solidarios. ¿Cómo permitirnos ser nosotros mismos? Conectando con nuestros valores: humildad, afán de superación, disponibilidad, amabilidad, justicia, respeto, amor, etc.

Salir de la mediocridad significa correr el riesgo de equivocarnos. Aprender es progresar. Progresar es superar el fracaso y continuar. ¿Cuándo fracasamos realmente? Cuando dejamos de esforzarnos por alcanzar la excelencia.

Salir de la mediocridad es dejar de controlar. Liderar desde la excelencia no es mandar. Liderar desde la excelencia es contribuir a que otras personas descubran al líder que también anida en su interior. En estos momentos de crisis necesitamos más que nunca abandonar los viejos estilos de liderazgo y liderar desde la cooperación y potenciar el liderazgo de las otras personas, para que también escuchen su propia voz y den lo mejor de si mismas y logren su propia excelencia.

 Hermínia Gomà
14 noviembre 2010

 

Comentarios del post

Herminia,

Un brillante artículo, y como nunca, estoy más de acuerdo contigo.
¡Muchas gracias por recordarnos lo que tendríamos que tener presente cada día!

#1 
Escrito por Noemi en noviembre 14th, 2010 @ 21:35

En este artículo vemos cómo la clave está en la Zona de Confort. La «Sopa de Rana» abunda, desgraciadamente, en tiempos de crisis, y es como un pez que se muerde la cola: cuantas más ranas hervidas encontremos en nuestro camino, más nos costará superar esta crisis; debemos trabajar todos en el Cambio hacia la Excelencia, con nuestros equipos, que no se «duerman», que no queden «hervidos» … Tenemos grandes retos, objetivos y responsabilidades ante nosotros. ¡Y eso es maravilloso! ¿no es cierto???

#2 
Escrito por josep gendra en noviembre 14th, 2010 @ 21:56

El intentar es el modo ruidoso de no hacer nada; para ser exitosos no nos podemos quedar en el intentar.

#3 
Escrito por Pilar en noviembre 14th, 2010 @ 23:30

Cierto lo que dices Herminia, liderar significa asumir el riesgo de dar lo mejor de nosotros mismos en cada momento. Hay que correr riesgos, equivocarse si es necesario y ante un fracaso superarlo y volver a empezar. El miedo al fracaso nos puede paralizar. Es mejor quedarnos en nuestra zona de confort, bienestar. Ante la nueva situación que vivimos aprender a liderarnos nosotros mismos es la solución, no quedarnos quietos esperando, ser responsables, una nueva visión para afrontar.

#4 
Escrito por Núria Mateo en noviembre 15th, 2010 @ 12:23

Hay que saltar de esa zona de confort Gracias Herminia, brillante articulo .

#5 
Escrito por Margarita en noviembre 15th, 2010 @ 12:59

Hermía, gracias por este excelente articulo que lleva a la reflexion. Hay varios puntos que me llaman la atencion:
1. La crisis aparece para despertarnos de la mediocridad. Y esta muy claro que solo el que se compromete a salir adelante sera quien «sobreviva» de la crisis.
2. Contribuir desde nuestro circulo de accion. Me parece importantisimo, si en realidad cada uno de nosotros hiciera lo que tiene que hacer, y ademas, lo hiciera bien, este mundo iria de maravilla.
3. Fracasamos cuando dejamos de alcanzar la excelencia.
Creo que no somos conscientes que el trabajo es interno, constante y enfocado hacia el exito. La sociedad tiende a buscar «suerte» fuera de si, y esta claro que solo tendremos «suerte» si nos esforzamos cada dia en buscar la excelencia.

#6 
Escrito por Giovanna M. en noviembre 15th, 2010 @ 14:54

mmmmm…interesante.
Sería bueno saber a que te refieres cuando hablas de excelencia y, más importante aún, cuando hablas de mediocridad.
Hay días en los que me voy a dormir por la noche pensando que debería elogiarse a la mediocridad más a menudo o, al menos, algunos tipos de mediocridad.

#7 
Escrito por Jordi en noviembre 15th, 2010 @ 18:58

¿Cuándo nos volvimos mediocres? Yo creo que el sistema educativo tiene algo que ver, y que frena nuestra capacidad innovadora. Aprobar un examen, cumplir un horario y «portarse bien» quizá no sea otra cosa que responder a un estándar marcado por un profesor o un paradigma académico. Si creas, innovas, o arriesgas, la cultura o el sistema acaban mostrándote su resistencia. El proceso de socialización implica estandarización, e igualdad hacia la baja. Es decir, mediocridad. Ser excelente quizá signifique buscar aquello que me hace diferente, innovador y creativo. Muy buen post… eso sí, igual algún político en campaña te hace un copy paste de alguno de los párrafos!

#8 
Escrito por Eduard en noviembre 16th, 2010 @ 11:49

Gràcies, Hermínia per aquest article tan il·lustratiu. Realment fantàstic! Estic d’acord que innovar passa també per sustraure’ns dels arquetips que ens han ensenyat a l’escola i, en moltes ocasions, de com ens han educat. A part d’altres coses, em dedico a la política. He après molt en aquest post. Moltes gràcies.

#9 
Escrito por Montse Isern en noviembre 17th, 2010 @ 18:02

Thanks for the post

#10 
Escrito por Ron Tedwater en noviembre 18th, 2010 @ 3:35

Can you provide more information on this? cheers

#11 
Escrito por Felipa Rivello en noviembre 18th, 2010 @ 3:44

Todo lo que sea provocar al prójimo (en su sentido más amplio ) para avanzar y mejorar en todos lo ámbitos, tanto personal como profesional, debe ser celebrado.

#12 
Escrito por Jordi Miquel en noviembre 22nd, 2010 @ 20:33

Excelente artículo Herminia.
Pensando en su aplicación práctica para liderar un equipo hacia la excelencia me parece muy importante sacar a las personas de su zona de comodidad planteando retos ilusionantes. ¿Qué pasa si ese miembro del equipo no quiere retos y su máxima aspiración es a cumplir con cierto decoro pero nada más?. ¿Nos rendimos?, ¿nos vamos con nuestro anhelo de excelencia a otro sitio?. Se me ocurre que entonces un líder querrá dejar el rol de lider-coach para adoptar un rol de lider visionario que muestre un mundo donde los demás quieran estar.
La energía necesaria la podemos buscar honrando nuestros valores más profundos. Yo elijo sentir mis valores a la hora de actuar y no rendirme. Gracias otra vez

#13 
Escrito por santiago coupeau en noviembre 23rd, 2010 @ 23:45

Gracias Hermínia por el post!
En mi opinión, la pasión por la visión es la clave y el principio de todo. Después debemos aprender a canalizarla para no achicharrar a nuestros equipos. Entrenarnos en la paciencia con nosotros mismos y los demás será una de las claves para poder canalizar esta pasión. No podemos esperar que todo se haga en un día. Hay proyectos de excelencia de equipos que pueden durar tiempo, e incluso más de un año, y hay que saber ver los pasos diarios que hacen todos los miembros del equipo. Algunos colaboradores avanzarán muy rápido, pero otros muy despacio y hay que saber valorar y apreciar estos ritmos. La lentitud conlleva muchas veces un componente de sabiduría que vale la pena valorar para llegar a la meta. Debemos aprender a reconocer los avances públicamente, alegrarnos y celebrar estos avances con todos los miembros con el fin de compartir. También hay que hacer hincapie en que la diversidad en un equipo es buenísima. Y esto me conecta con una definición de humildad que una vez un Coach me dió» saber dejar nuestra certeza para dejar espacio a otras certezas». Eso debemos aplicarnoslo como líderes y transmitir a nuestro equipo esta idea. No podemos ni debemos esperar lo mismo de todos. La idea que tenemos, a veces, de someter a un equipo a un criterio de igualdad y de unidad, a veces hace que no permitamos que algunos se expresen desde su individualidad y en esas ocasiones perdemos fuelle en el proyecto porque estamos censurando sin darnos cuenta. Hemos de dar espacio a la expresión de las emociones, el miedo, la alegría, la tristeza, … en el momento y lugar apropiado y esta también es una de las funciones de un buen líder. Cada miembro es distinto en si mismo y eso tiene un valor incalculable en un proyecto. Dejemos fluir al equipo poniendo por delante la visión del líder y llegando al «consenso» de cómo alcanzar la meta. «Ganar-ganar» para todos y cada uno de los miembros del equipo. También debemos hacernos cargo de la capacidad de resiliencia de cada uno de los miembros que trabajan en el equipo. No todos tienen la misma, y eso es importante a la hora de cuidar y servir a nuestros miembros del grupo.

#14 
Escrito por Ingrid en enero 30th, 2012 @ 12:52

GRACIAS:
Herminia estoy en total y absoluto acuerdo con tigo,
buscar el liderasgo, nos ayuda a crecer, nos lleva a la excelencia , pero tener en claro los valores y principios con los que tiene que ir acompañado siempre, para que sea realmente busqueda de crecimiento.
Es realmente un brillante articulo.

#15 
Escrito por margarita en octubre 21st, 2012 @ 17:16

Comparto esta definición que he visto en la web:(http://wasanga.com/jorgealbertomagallanes/files/2014/01/zona-de-confort.jpg)

ZONA DE CONFORT: nuevo diccionario de la lengua espiritual.

Aparente estado de COMODIDAD que te lleva a la muerte en VIDA.
Justificación perfecta para no HACER,no CRECER,no ARRIESGARSE y no VIVIR.

La verdad es que da vértigo hacer, crecer, arriesgarse, vivir. Por ello encuentro tan bonita la tarea de coach, un buen compañero para ayudar a no temer perder de vista la orilla y asi encontrar nuevas tierras.

#16 
Escrito por Verónica González en noviembre 21st, 2014 @ 15:32

«salir de la mediocridad es dejar de controlar». Estar en la mediocridad es no arriesgarse, no innovar, no prepararse y conformarse. El coaching teleológico nos invita a reconocer para qué necesitamos salir de la zona de confort y nos entrega herramientas para que esa salida nos impulse a mantener esos cambios en el tiempo.
Buen artículo, gracias Herminia

#17 
Escrito por monica sanhueza en enero 26th, 2015 @ 4:29

Lo que pensamos crea realidades. Para mí es fundamental vencer los propios miedos, el temor a equivocarse, a fallar. Creo que muchas veces somos nuestros peores enemigos… Creando barreras mentales que nos impiden arriesgarnos y probar nuevos caminos.
En las 10 estrategias del libro «Lecciones de liderazgo: Las 10 estrategias de Shackleton en su gran expedición antártica» se menciona «Esté dispuesto a asumir el Gran Riesgo». Creo que es una lección de vida, quien no se arriesga no logra resultados de excelencia, ni alcanza la tan ansiada realización personal.

#18 
Escrito por Myriam Aluanlli en febrero 25th, 2015 @ 15:38

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