Mentiras, verdades y puntos de vista (II Parte)

Post escrito por Hermínia Gomà en febrero 7, 2011
Categorías del post: inteligencia emocional,VALORES Y COMPETENCIAS

 

Mentiras, verdades y puntos de vista (II Parte)

¿Existe la verdad? ¿Estamos obligados a decir la verdad? ¿Somos personas veraces? ¿Estamos obligados a serlo? ¿Creemos en el derecho a la verdad?

Muchas veces me he preguntado si existe la verdad. Considero que hay tantas verdades como puntos de vista sobre una misma realidad. Gottfried Wilhelm Leibniz  matemático y filósofo racionalista que nació en Leipzig.  (1646-1716) ponía este ejemplo: Una ciudad, vista desde diferentes lados parece completamente diferente y se multiplica como la perspectiva, pero esto no quiere decir que son ciudades diferentes. Así que hay un número infinito de perspectivas, puntos de vista diferentes sobre un único universo. Ortega y Gasset en El Espectador, 1916, decía: El punto de vista individual me parece el único punto de vista desde el cual puede mirarse el mundo en su verdad. Otra cosa es un artificio.

A menudo acusamos al otro de mentir, cuando en el fondo sólo nos está dando su visión de la realidad, su punto de vista. Las personas solamente podemos ser realmente veraces cuando damos nuestro punto de vista desde nuestra perspectiva. Es escuchando la perspectiva del otro que podemos ir apreciando más facetas de esa realidad. Cada uno de nosotros somos observadores desde nuestras atalayas. Pero no sólo desde donde observamos captamos la realidad, también desde nuestras emociones y sentimientos, desde nuestras experiencias y expectativas, desde nuestros intereses y necesidades. Hacernos una verdadera idea de la complejidad de la realidad precisaría observadores muy dispares. La realidad tiene múltiples caras. Y a pesar de que lo sabemos podemos acabar desconfiando de los demás porque no ven las cosas como nosotros: O se engañan o me están mintiendo.

“Las cosas como son”, “llamemos a las cosas por su nombre”. Acaba de hablar el oráculo de la verdad. Nosotros somos los únicos que decimos la verdad. El otro miente. ¿Podría ser que si sumáramos las dos visiones nos aproximáramos un poco más a comprender la complejidad de la realidad? Lo que yo veo, no puede verlo el otro, ya que nuestros puntos de vista son distintos. Como yo pongo en primer plano lo emocional y tú pones en primer plano lo práctico, parece que hablamos de cosas distintas. Desde una mentalidad de abundancia todos los puntos de vista son necesarios e insustituibles. Desde una mentalidad de escasez mi punto de vista es la única verdad. El otro miente porque ¿cómo puede ser que no lo vea, si está clarísimo?

Desde nuestra prepotencia a veces alardeamos de saber la “verdad del otro”, de saber de su autoengaño y nos atribuimos el papel de salvadores. Estamos enfadados porque el otro no se da cuenta de que se está engañando a si mismo y esto está ocasionándole graves problemas. Estamos interpretando que esa persona está siendo injusta consigo misma, que podría hacerlo mejor y desde nuestra frustración e impotencia abordamos al otro como si fuera nuestra cruzada particular. Probablemente el otro necesita nuestro amor, comprensión y apoyo en lugar de nuestro miedo y nuestra rabia.

Hay personas que se amparan en “soy sincera” para decir “verdades”. Personas que dicen lo que piensan no como una opinión si no como una certeza, como la verdad. ¿Cuándo estamos preparados para escuchar a personas “sinceras”? Cuando entendemos que la otra persona nos está dando su opinión, su punto de vista. Escuchamos ese punto de vista y lo contrastamos y complementamos con el nuestro. Cuando lo podemos vivir como otro punto de vista a tener en cuenta, no como una valoración o una crítica negativa. Pero cuando no confiamos en nosotros, cuando la valoración de los demás nos influye nos enfadamos, nos hundimos o nos defendemos con comentarios del tipo: “en el fondo tiene envidia”, “pues si se viera con mis ojos”, “ve la paja en el ojo ajeno pero no ve la viga en el suyo”…Escuchar lo que opinan los demás de nosotros implica autoestima y seguridad personal.

Hay un pasaje de Ortega y Gasset, en la obra antes citada, escrito de manera muy evocadora que querría compartir con vosotros: El paisaje ordena sus tamaños y sus distancias de acuerdo con nuestra retina, y nuestro corazón reparte los acentos. La perspectiva visual y la intelectual se complican con la perspectiva de la valoración. En vez de disputar, integremos nuestras visiones en generosa colaboración espiritual, y como las riberas independientes se aúnan en la gruesa vena del río, compongamos el torrente de lo real.

¿Me enriquecen los puntos de vista de los demás? ¿Considero que están mintiendo cuando no coinciden?

Como dice Alex Fiol, Coach del equipo del Institut Gomà: A las palabras les atribuimos un significado y  éste puede variar de unas personas a otras, lo cual puede dificultar en ocasiones que los seres humanos nos entendamos los unos a los otros. Pero (y es una opinión) el lenguaje oral, ya sea hablado o escrito puede explicar determinadas parcelas de la realidad; pero no puede explicar otras. Como dijo alguien, el dedo que apunta la luna no es la luna y las palabras pueden apuntar a una verdad pero no son la verdad. La verdad de algo puede percibirse pero no siempre explicarse y aún así tampoco estaremos seguros de que lo sea. Al final lo único que queda es la verdad de cada uno, que no deja de ser una vivencia interna a veces traducida en palabras con más o menos acierto y con más o menos comprensión por parte de los demás. Pero que seamos seres humanos limitados y falibles no significa que no exista una realidad objetiva en la que podríamos estar todos de acuerdo aunque tal vez resulta utópico pensar que podamos ni tan solo vislumbrarla.

Para finalizar el artículo me gustaría una última reflexión. ¿Cuántas veces miento al final del día? ¿Estoy tan acostumbrado a mentir y mentirme, que ya ni lo detecto? A veces somos un poco hipócritas y nos rasgamos las vestiduras cuando los demás mienten. Honestamente y con la mano en el corazón ¿Puedo afirmar que yo nunca he mentido? Seguramente mis mentiras siempre han sido por el bien de alguien, necesarias, justificadas y tenía motivos muy nobles para mentir.  Los motivos de los demás para mentir se deben a su debilidad de carácter. A sus flaquezas y a su cobardía.

Te invito a seguir reflexionando sobre este tema. Al final del día anota las pequeñas o grandes mentiras que has dicho y analiza : ¿Qué te ha impulsado?, ¿De qué te protegías? ¿Qué estabas eludiendo? ¿A quien estabas mintiendo, a ti o a los demás? ¿Hay mentiras que podrías haber evitado?

Saber en qué nos mentimos nos ayudará a madurar y crecer. Nos ayudará a ser más comprensivos con las mentiras de los demás y así poderles dar la confianza que necesitan para poder asumir las responsabilidades que comporta asumir la verdad. Y ¿cómo lo haremos?

Escuchando su punto de vista, legitimándolo.

Posteriormente, aportando nuestro punto de vista.

Finalmente, dándole tiempo para reflexionar y aceptando su decisión.

 

Hermínia Gomà

7 de Febrero 2011

Aprovecho para gradecer a mi hermana Mat, y a Alex Fiol, sus sugerencias y el apoyo que me han brindado para publicar este artículo.

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Comentarios del post

Moltes gracies per l’artícle, la veritat és que la mentira està tan instaurada dins de les persones que ni ens adonem de quan l’estem utilitzant ni per a què. Em comprometro a anotar aquelles mentires que hagi pogut fer al llarg del dia per tal de poder seguir reflexionant sobre el tema.

#1 
Escrito por Andrea en febrero 7th, 2011 @ 16:28

Superb post however , I was wanting to know if you could write a litte more on this topic? I’d be very grateful if you could elaborate a little bit further. Kudos!

#2 
Escrito por carpet cleaners San Diego en febrero 8th, 2011 @ 11:48

Moltes gràcies Hermínia. Una reflexió molt interessant. Crec que la mentida ve per alguna cosa que no podem dir, perquè o no sabem (assertivitat) o no volem (zona de confort). Penso que és més greu del que sembla, doncs som nosaltres els que surtim perjudicats, és a dir, ens mentim a nosaltres mateixos. L’altre no fa res de la nostra mentida, només es limita a crear una realitat sobre nosaltres mateixos.
Nosaltres som els únics que tenim el poder de transmetre el que volem, i tenim la capacitat de ensenyar el que és. Si ho volem fer mitjançant la mentida, és una opció, però mai serem nosaltres mateixos, per tant, mai serem autèntics, i aixó ens passarà la factura de «la soledad» i del malestar. Un bon dia, et preguntes qui SÓC? JO o la meva mentida? Amb les mentides construim models allunyants de nosaltres mateixos. El seu cost és tant alt, que és a la banda oposada del lideratge personal.

#3 
Escrito por Beatriu en febrero 8th, 2011 @ 12:18

I am so glad I came accross this today. Absolutely awesome and so true and i love it. thanks

#4 
Escrito por Nathan Miles en febrero 8th, 2011 @ 17:29

Genial

#5 
Escrito por Eve en febrero 9th, 2011 @ 11:34

En una reunión de supervisión, un día, se comentó que el paciente que cambia de opinión acerca de ciertos aspectos de su persona, seguramente, no esté mintiendo. Está incrementando su autoconocimiento. Él, antes de saber lo que sabe ahora, creía las cosas de una manera, ese era su punto de vista. Al mejorar su propio conocimiento, su punto de vista cambia, y esa es su verdad.
Es interesante ver como a través de nuestras mentiras podemos mejorar nuestro autonocimiento (qué me lleva a mentir), y a través del autonocimiento podremos reducir mentiras innecesarias.
Gracias por el artículo y la reflexión que ha originado. Personalmente, a veces se me olvida que lo que yo pienso no es La verdad y el punto de vista del otro no es un ataque.

#6 
Escrito por Ana García en febrero 9th, 2011 @ 16:37

Molt interessant reflexió. Això em porta a pensar en la estreta línea que separa l’error de la mentira. És el mateix estar equivocat que mentir? I les persones reaccionem igual davant una mentira que davant d’un error? Sabem distingir una cosa de l’altra?

Ron Dennis, ex-mànager de McLaren deia sovint: «Tota questió té dos punts de vista: El nostre i l’equivocat»

Moltes gràcies Herminia per fer-nos reflexionar sobre tot això.

#7 
Escrito por Francesc en febrero 10th, 2011 @ 15:47

He esperat a la segona part d’aquest article, Hermínia, per poder aportar un punt de vista des de les Organitzacions. Partint de la base de que has establert els principis universals de la mentida de l’individu, de la persona, em permeto traslladar-ho als grups, equips i organitzacions:
Per què menteixen els Directius als seus col.laboradors, als seus iguals, als seus superiors i als seus accionistes?
En l’àmbit empresarial, ens trobem amb dos tipus de mentides:
1. Les que amaguen o canvien veritats objectives, tangibles i racionals. Se sol dir que hi ha «Veritats, Mentides i Estadístiques»!
2. Les que «ajuden» al directiu a autoprotegir-se, auto-afirmar-se falçamanet i a amagar la seva escassetat d’autoestima, talent, competència o adaptació al medi empresarial.
És la mentida emocional, en els dos aspectes assenyalats, la que ajuda a autojustificar al direciu la seva presa de decisions o la seva paràlisi.
En ambdós casos, ens trobem davant de la mentida més autodestructiva, més destructiva de l’altre i més nociva perquè neix de l’odi, de la por, de la frustració i de l’enveja.
És la mentida usada com a eina per fer mal, per destruïr la suposada amenaça externa, la que intenta destruïr lideratges transformadors, equips cohesionats i talents que treballen des de l’amor.
A l’empresa -pública i privada- aquest fet es produeix a diari… ¿O és que el «mobbing» no és la gran mentida en la seva màxima expressió, feridora i destructiva?
Per tot això, posats a triar, jo trio la mentida piadosa, la mentida des de l’empatia, la mentida des de l’amor… si és que cal triar i sóc lliure de triar entre veritat o mentida des de l’amor.
I per acabar, una pregunta:
Des del Coaching, ¿podem treballar amb Clients que estan instal·lats en la Mentida com a Guió de Vida, com a Valor o com a Creença (limitadora)?

#8 
Escrito por Josep Gendra en febrero 14th, 2011 @ 20:30

Muy interesante la continuación de este artículo, donde no hay un punto de vista verdadero o falso, sino que cada persona tiene su perspectiva de ver las cosas y hay que respetarlas, pero hay muchas veces como bien dices en el artículo que las personas nos tomamos la opinión del otro como un ataque o una ofensa, ya que es totalmente opuesta a la nuestra, donde acabas buscando todos los argumentos habidos y por haber para justificar tu punto de vista, incluso llegando a mentir. Me quedo con una frase que has dicho “Escuchar es lo que opinan los demás de nosotros implica autoestima y seguridad personal” una gran verdad. Gracias por este artículo.

#9 
Escrito por Irene en enero 30th, 2017 @ 21:36

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