Comprender los estilos de aprendizaje perceptivo para mejorar los procesos de Coaching Teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en junio 23, 2011
Categorías del post: Coaching empresarial,General,VALORES Y COMPETENCIAS

 

Comprender los estilos de aprendizaje perceptivo
para mejorar los procesos de
Coaching
Teleológico

El aprender no tiene fin, y esa es la belleza…, lo sagrado de la vida.
Jiddu Krishnamurti
30 noviembre 1958, Bombay 

El Coaching Teleológico es un diálogo entre dos personas que aprenden juntas. Dos personas adultas que disfrutan conversando. Un diálogo donde los Coachs escuchamos a nuestros clientes con intensidad y plena atención. Les escuchamos con nuestros oídos, nuestra vista, nuestro corazón, nuestra intuición y nuestra presencia.

Si las puertas de la percepció quedaran depuradas,
todo se habría de mostrar al hombre tal cual es: infinito
William Blake

Nuestros clientes no están recibiendo ninguna enseñanza, no son nuestros alumnos, ni nosotros somos profesores y en cambio, en un proceso de Coaching Teleológico, generamos aprendizaje. Cuando generamos el contexto adecuado, la conversación es inteligente, creativa, profunda y provechosa y de ella surge el aprendizaje. Lo maravilloso es que nunca dejamos de aprender.

Hoy me gustaría centrarme en el aprendizaje como factor determinante en los procesos de Coaching Teleológico, en cómo los distintos estilos de aprendizaje pueden influir en el éxito de un proceso. Para ello, es imprescindible que los profesionales del Coaching Teleológico conozcamos las diferentes maneras de aprender que tenemos las personas. No todas aprendemos de la misma forma, cada mente es distinta y especial, igual que una huella dactilar, cada cerebro es incomparable y nos hace únicos, especiales y diferentes. Esto hace que nunca seamos los mismos, cuando me levanto por la mañana, mi mente es una y cuando me acuesto por la noche, mi mente ha cambiado, ha incorporado nuevos aprendizajes, ya no es la misma mente con la que he despertado. Cada día somos distintos gracias a nuestros aprendizajes. Lo que aprendemos moldea nuestra mente y nuestra mente influye en nuestro aprendizaje.

Como Coachs Teleológicos podemos mejorar nuestras intervenciones si conocemos las distintas maneras de aprender que tenemos las personas, tanto nuestros clientes como nosotros mismos. Ser conscientes de las diferentes maneras de aprender también nos puede ayudar a:

  • Reflexionar si el estilo de comunicación que usamos con nuestros clientes nos permite sintonizar o nos impide conectar con nuestros clientes
  • Analizar si las herramientas o técnicas que utilizamos facilitan o entorpecen el proceso en función del estilo de aprendizaje de nuestros clientes
  • Cuestionarnos si nuestro propio estilo de aprendizaje influye de manera positiva o negativa en el proceso.

Una de las clasificaciones de los distintos estilos de aprendizaje que encuentro más esclarecedora es la que propone Joy M. Reid. En los últimos años se han realizado muchas investigaciones para mejorar los procesos de aprendizaje y se han dado diferentes explicaciones a estos estilos. Cuando hablamos de estilos de aprendizaje nos referimos a: características internas de la persona que predominan e influyen en su manera de percibir, recordar y pensar.

Según Joy M. Reid (1995), que apoyó estas investigaciones, dice que: “los estilos de aprendizaje son características personales con una base interna, que a veces no son percibidas o utilizadas de manera consciente y que constituyen el fundamento para el procesamiento y comprensión de información nueva”. Es decir, que cada uno de nosotros procesamos, comprendemos y recordamos de formas distintas y por tanto nuestra manera de aprender diferirá según nuestras propias características. Para esta autora los estilos de aprendizaje son características personales:

  • Cognoscitivas
  • Fisiológicas 
  • Afectivas

Y por tanto, en función de estas características predominantes (no excluyentes) las personas podemos ser:

  • Cognoscitivas
                         Independiente-dependiente de campo
                         Analítico-global
                         Reflexivo-impulsivo
 
  • Sensoriales
                        Perceptivas: visual, auditiva, cinestésica y táctil
                        Sociológicas: grupal, individual, maestro como autoridad, equipos y parejas
                        Del medio ambiente: sonido, luz, temperatura, diseño de la sala,
                        ingesta de alimentos, horario y movilidad
 
  • Afectivas
                       Temperamentales: extrovertido-introvertido, sensorial-perceptivo, racional-afectivo
                       y reflexivo-perceptivo
                       Tolerante e intolerante a la ambigüedad
                       Con predominio hemisferio-cerebral

De entre los estilos citados, hoy me gustaría profundizar en uno en particular: el sensorial-perceptivo. A través de varias investigaciones, como las realizadas por Dunn y Reinert se ha demostrado que las personas tienen cuatro canales perceptivos básicos de aprendizaje: VISUAL, AUDITIVO, CINESTÉSICO y TÁCTIL.

Si no te sientes confundido, es que no estás prestando atención
Tom Peters
(Baltimore, 1942)

Podemos practicar y practicar, ensayo y error, como métodos tradicionales para aprender, pero algunos científicos cognitivos afirman que podemos aprovechar nuestra capacidad del aprendizaje perceptivo para aprender más fácil y rápidamente. El cerebro nos ayuda a reconocer patrones y cuando se centra en los objetivos correctos puede aumentar nuestra capacidad para resolver problemas. Según Steven Sloman, científico cognitivo de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island: “Cuando nuestra mente tiene definido un propósito claro, el cerebro ajusta su sistema perceptivo para buscar oportunidades en su entorno, aquello que necesita para solucionar su problema, la respuesta correcta”. El aprendizaje perceptivo posibilita que las ideas abstractas tomen vida y que además, estas abstracciones puedan generalizarse a otros conceptos. Esta capacidad de transferencia es fundamental para incrementar nuestra intuición.

La percepción es un proceso que nos permite seleccionar, organizar e interpretar los estímulos que recibimos a través de nuestros sentidos. Pero lo hacemos en base a nuestras necesidades, deseos y experiencias. Esto significa que cuando vemos una imagen, escuchamos una conversación, o notamos una sensación, relacionamos esta información que percibimos con nuestra memoria y por tanto con nuestro aprendizaje. Si no lo necesitamos o no forma parte de nuestras experiencias pasadas puede ser que prescindamos de dicha información o que ni siquiera la detectemos, con lo que podemos estar perdiendo preciosas oportunidades para encontrar la solución a nuestro problema. Puede que no sepamos ni donde escuchar, ni donde observar, ya que no estamos entrenados para estar atentos a dichas percepciones.

El sistema perceptivo humano tiende a economizar sus esfuerzos y no analiza uno por uno todos los detalles del estímulo percibido, tan sólo tiene en cuenta aquellos que contribuyen a una interpretación global correcta, desechando el resto. Cuando entrenamos este sistema perceptivo facilitamos la intuición, ya que con pocos datos podemos abordar la situación de manera más clarividente. Se produce una comprensión instantánea del tipo de problema al que nos estamos enfrentando.

Nuestro aprendizaje moldea lo que vemos, oímos, escuchamos, sentimos y tocamos y lo que vemos, oímos, escuchamos, sentimos y tocamos, influye en nuestro aprendizaje.

A continuación comentaré algunas características de las personas con un predominio en los estilos de aprendizaje sensoriales-perceptivos:

La persona VISUAL

Aprende mejor si lo hace a través del canal visual. Viendo las cosas aprende más y mejor. Le gusta obtener la mayor estimulación visual posible, prefiere la lectura y el estudio de gráficos, esquemas, mappings, imágenes, etc… videos, películas, palabras escritas en la pizarra, una libreta de notas, son herramientas que les ayudarán a comprender mejor la información. Las conversaciones orales sin un apoyo visual pueden producir ansiedad y resultar confusas para estas personas. Como Coachs Teleológicos, será interesante que en el lugar de reunión podamos disponer de pizarra y papel, también es interesante tener a mano videos o Powers Points para ejemplificar ciertos conceptos. Son personas que “ven” las cosas. Son personas que si lo visualizan pasan a la acción.

La persona AUDITIVA

Aprende mejor a través del canal auditivo. Escuchando aprende más y mejor. Puede recordar y comprender mejor la información si oye la pregunta, explicación, reflexión o feedback. Aprende a través del debate, del diálogo y de las conversaciones que escucha. Como Coachs Teleológicos, el diálogo, las preguntas, el feedback serán nuestra mejor herramienta. Algunos clientes piden poder grabar las conversaciones y en casa volverlas a escuchar. Para estos clientes sería interesantes ofrecerles esta posibilidad, escuchar tranquilamente la conversación puede ser un buen estímulo para su aprendizaje. Son personas que “oyen” las cosas. Son personas que si lo entienden pasan a la acción.

La persona CINESTÉSICA

Aprende mejor a través de las sensaciones que experimenta. Saca mayor provecho al involucrarse físicamente en aquello que está tratando. Realizar actividades donde tenga que moverse, sentir físicamente lo que está experimentando será fundamental para su aprendizaje. Podrá recordar mejor la información que se ha transmitido en la conversación si la puede vivir y notar con sus movimientos, posturas o ejercicios. Toma consciencia de si mismo a través de juegos y dramatizaciones. Como Coachs Teleológicos, poseer herramientas que impliquen movimiento, que involucren físicamente a nuestros clientes puede ser de gran ayuda para que estos tomen consciencia de ellos mismos y de lo que les está sucediendo. Son personas que “sienten” las cosas. Son personas que si lo sienten pasan a la acción.

La persona TÁCTIL

Aprende mejor cuando manipula, cuando realiza, cuando hace. Necesita poner ‘manos a la obra’, cuando lo hace toma conciencia de lo que está haciendo y desde allí puede aprender lo que necesita para conseguir sus objetivos. Para facilitar su aprendizaje, a lo largo del proceso le conviene tomar notas o apuntes, estas acciones le centran y le permiten prestar más atención a lo que está ocurriendo en el proceso. Cuando ya tiene claro su objetivo quiere empezar a hacerlo para aprender. Como Coachs Teleológicos, será de gran ayuda para nuestros clientes en aquello que puedan tocar y manipular, en estos casos, el trabajo con figuras, con objetos, para ejemplificar su situación y la propia identificación con alguno de estos objetos les ayudará a comprender y aprender. Son personas que “hacen” las cosas. Son personas que si lo ejecutan, si lo prueban, pasan a la acción.

Teniendo en cuenta estos diferentes estilos de aprendizaje, en concreto aquellos que benefician la percepción de la información, podemos lograr varios objetivos que facilitarán el proceso de Coaching Teleológico, tanto para el Coach como para cliente:

  • Una actitud positiva
  • Una mayor predisposición
  • Mejorar el aprendizaje
  • Mejorar la comprensión, empatía, sintonía y conexión entre el Coach y el cliente
  • Mejor adaptación al estilo de aprendizaje del cliente
  • Ampliar el abanico de técnicas y métodos de intervención a lo largo de las distintas sesiones
  • Alternar los estilos de intervención para desarrollarlos todos y así ampliar las competencias del cliente a la hora de recibir información al proponer diferentes actividades
  • Si se realiza Coaching Teleológico con equipos, tener en cuenta los diferentes estilos puede aumentar la eficacia y garantizar que puedan aprender todos de todos independientemente de su estilo predominante, donde las diferencias de estilos de aprendizaje predominantes se aprecian como oportunidades de desarrollo.
  • En el Coaching Teleológico con grupos, el Coach actúa como facilitador, promoviendo el fortalecimiento y la diversidad de alternativas de estilos de aprendizaje, usando una gran variedad de métodos y materiales, creando un ambiente caracterizado por la diversidad y la colaboración, sin privilegiar o discriminar a ningún estilo.

Nuestra manera de pensar es el resultado de nuestra experiencia, de nuestro conocimiento de nuestra memoria. Si aprendemos a discernir el estilo de aprendizaje de nuestros clientes el proceso de Coaching Teleológico manará solo, no tendremos la sensación de estar esforzándonos, ni nuestro cliente, ni nosotros mismos. La conversación fluirá.

Comprender las cualidades de la mente humana nos permite desarrollar al máximo su potencial. Si nos centramos en lo que se “ha de hacer”, en el plan de acción de nuestro cliente y nos desinteresamos en la excelencia de su mente quizá no permitamos que surja su esencia, su creatividad y su autenticidad.

Si somos capaces de comprender la mente de nuestros clientes y estimulamos su enorme potencial, nacerá su toma de conciencia, será creativo y de esta creatividad surgirá la acción más correcta, la que le conviene, la que le llevará a su casa. Los coachs somos generadores de oportunidades para que nuestros clientes puedan aprender por si mismos aquello que necesitan aprender para ser la mejor versión de si mismos.

Hermínia Gomà
23 junio 2011 Deba, Gipuzkoa