Los líderes pioneros confían en la brújula y en un sueño

Post escrito por Hermínia Gomà en junio 22, 2011
Categorías del post: General,VALORES Y COMPETENCIAS

 

Los líderes pioneros confían

en la brújula y en un sueño

  

No hay autopista al futuro.
La carretera de aquí al mañana no está trazada.
Sólo hay territorio salvaje, sólo terreno incierto.
No hay mapas del camino. No hay señales.
Por tanto, los líderes pioneros confían en la brújula y en un sueño.
 
 James Kouzes y Barry Posner,
The Leadership Challenge

 

Hoy estamos viviendo el futuro que preparamos hace cinco, diez, veinte…años. ¿Somos conscientes de que hoy estamos preparando nuestro próximo futuro? Cada acción, cada decisión que tomemos impactará en nuestro futuro. ¿Sabremos encontrar el camino para realizar nuestros sueños? Para afrontar los retos, vencer los obstáculos y trazar el camino será menester que superemos la incertidumbre a lo desconocido, que conectemos con nuestros valores y que desarrollemos todo nuestro potencial.

Los desafíos que tenemos por delante pueden adoptar muchas formas, desde dejar el hábito de fumar hasta liderar nuestra organización. Sea cual sea el desafío precisamos de una brújula que nos indique el norte, de esta manera no equivocaremos nuestro rumbo. Sin brújula podemos estar esforzándonos mucho, poniendo todo nuestro empeño y voluntad para lograr nuestros objetivos y acabar topando con el muro de la frustración y el desánimo. ¿Dónde encontrar esta brujula que nos indica el norte? En nuestro interior. En nuestro interior podemos encontrar nuestra verdadera posición, saber dónde estamos y lo que verdaderamente sentimos y queremos.

Si paramos y nos escuchamos sin miedo, encontraremos la dirección. La dirección es una flecha que indica dos posiciones opuestas. Nosotros elegimos. Por un lado, la flecha nos indica el camino al bienestar, a la felicidad, al sentido, a la alegría y a la autorrealización. Por el otro lado, la flecha nos indica el camino al malestar, la infelicidad, la negatividad, la tristeza y el sinsentido.

Para afrontar exitosamente cualquier reto de nuestra vida, podemos parar y preguntarle a nuestra brújula cual es la mejor dirección y así orientar nuestras acciones. A medida que escuchamos nuestra brújula aprendemos a detectar cuando estamos avanzando hacia el desánimo, el miedo, el resentimiento o la frustración y cual es la dirección que nos permitirá cargarnos de energía, confiar, experimentar la gratitud o sentirnos plenamente realizados.

Cuando nos guiamos por esta brújula sabemos donde vamos y para que nos dirigimos a ese lugar. Lamentablemente, hay veces que nos encontramos atrapados en situaciones de las que no sabemos como salir. El miedo a fracasar, guiones de vida que han escrito otros por nosotros y que nunca hemos cuestionado, dudas e incertidumbre pueden convertirse en trampas que nos impidan emprender las acciones apropiadas.

El ser humano generalmente se mueve en dos direcciones, una activa, que le permite avanzar hacia su sueño, que le da la fuerza para lograr la superación y otra dirección de evitación, que le empuja a alejarse del dolor y la frustración. Podemos elegir evitar el dolor y la frustración o acercarnos a la felicidad y la autorrealización. ¿Qué te mueve a ti, la evitar el malestar o logar tu sueño? ¿Qué pasa cuando te atreves a ir a por él? Cuando nos guiamos por nuestra brújula y tomamos la dirección que nos lleva a liderar nuestra vida, nos convertimos en pioneros.

Ser pioneros significa que anteriormente nadie ha trazado esa ruta, que nadie la ha transitado, que seremos los primeros en llegar y por tanto deberemos afrontar territorios inexplorados. Nuestro punto de llegada será nuestro sueño, nuestro punto de partida la aceptación de quien somos y de lo que estamos haciendo con nuestra vida, el territorio inexplorado es todo aquello que desconocemos de nosotros mismos y el camino a seguir: la autorreflexión y el autoconocimiento.

¿Qué pondremos en nuestras alforjas para tan largo viaje? Nuestros dones, talentos y competencias, nuestra sensibilidad, creatividad e intuición, nuestros valores y nuestras ganas de seguir aprendiendo continuamente. Confianza en nuestro sueño y atención a nuestra brújula.

¿Quieres ser el pionero de tu propia vida?

¿A qué esperas?

Te imaginas que ser el pionero de tu propia vida se convirtiera en un hábito…

Hermínia Gomà
22 junio 2011
Deba, Gipuzkoa