Diario de un ejecutivo agresivo. El poder de la escritura para llegar a conocernos

Post escrito por Hermínia Gomà en enero 24, 2012
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Diario de un ejecutivo agresivo
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El poder de la escritura para llegar a conocernos
 

 

Diario de un ejecutivo agresivo (Man about town), película dirigida por Mike Binder y protagonizada por Ben Affleck. Cuando la vi en el cine, conecté con mi herramienta predilecta a la hora de realizar procesos de coaching: la libreta. No una hoja en blanco al abrir el ordenador. No los  DIN4 que tenemos apilados sobre la mesa del despacho. Hablo de una clásica libreta, con espiral o el más sofisticado cuaderno Moleskine. La libreta reviste propiedades especialmente idóneas para volcar y recoger la andadura a lo largo de nuestro proceso de coaching o crecimiento personal.  

El planteamiento argumental de esta historia parte de la hipótesis de que si quieres liderar tu vida, empieza por conocerte a ti mismo. El protagonista de esta historia, un ejecutivo agresivo al que la vida le da un revés, escribirá un diario que le permitirá descubrir ciertas verdades de si mismo. Conectará con su mundo interior, su historia personal, su “yo secreto”, desvelará quién es realmente. Salvando las distancias, esta película, me sirve como ejemplo para comentar cómo utilizo esta simple, sencilla y económica herramienta con mis clientes. De su utilidad, en procesos de cambio y toma de conciencia, desde la introspección y la creatividad.

Cuando inicio un proceso de coaching con directivos, una de las preguntas poderosas que utilizo es: ¿Quién eres tú? No se trata de que me den una respuesta automática. Se trata de dejar marinar esta pregunta y ofrecerle la posibilidad a nuestro cliente de que la medite y escriba tranquilamente la respuesta en una libreta. Ésta será una de las preguntas que a lo largo del proceso le permitirán descubrir quien es realmente. Después vendrán otras preguntas, que quedarán recogidas entre las hojas de esta humilde libreta. Allí plasmará sus sueños y sus imposibles, sus ansias y sus miedos, su locura y su cordura, sus humillaciones y terrores, sus esperanzas y certezas.

Descubrir quien somos es un acto creativo que nos lleva a crecer como seres humanos. Crear, descubrir y cambiar, ¡que verbos tan atrevidos! Ver aquello que hemos visto mil veces y empezar a pensarlo de manera diferente. Ir a otras realidades para modificar aquello que ya existía. Transformar y cambiar. Todos podemos ser creativos. Desde que nacemos, llevamos la semilla de la creatividad incorporada a nuestro código genético. ¿Te has cuestionad alguna vez cuál fue tu primera experiencia con la creatividad? Nuestra primera experiencia tuvo  que ver con la CURIOSIDAD, la necesidad vital de explorar e investigar. ¿Eres una persona curiosa? ¿Te permites serlo? ¿Qué experiencias has tenido con la curiosidad? ¿Podemos descubrir quien somos sin acudir a la curiosidad? No creo que sea posible. Para llegar a nuestra esencia, será fundamental que sintamos curiosidad por descubrir quien somos. Hay personas que no sienten esa curiosidad, creen que ya lo saben todo o quizá tienen miedo de lo que pueden llegar a descubrir. En algunos casos, cuando he propuesto la pregunta ¿Quién eres tú?, la respuesta inmediata ha sido: “Nunca me lo he planteado”.

Una de las dificultades que podemos encontrarnos al plantear este ejercicio tiene que ver con la autenticidad. Cuando nos enfrentamos a ciertas preguntas poderosas, intentamos  ocultarnos la verdad, como si nos faltara valor para desnudarnos realmente. Nos disfrazamos incluso sin otra mirada que la nuestra. El principal enemigo para llegar a conocernos es el CONTROL. El control está conectado con el miedo, con la necesidad de que todo permanezca como estaba antes. Implica que no queremos sorpresas, ni sentimos curiosidad, ni podemos dejarnos ir. Tenemos miedo de nosotros mismos y de las consecuencias de dejarnos ir, de no tener control sobre aquello que podemos descubrir. Cuando nos enfrentamos al papel en blanco y pretendemos plasmar quienes somos, algo se resiste en nuestro interior. Cuando finalmente empezamos a deslizar nuestros primeros trazos, lo hacemos con la tenue esperanza de que luzca bonito, soportable, controlado. Y no, no es posible. Llegará un momento en que emergerán temas dolorosos y curiosamente entonces descubriremos que nos liberamos y podemos ser nosotros mismos.

Al iniciar esta práctica, lo solemos hacer con datos concretos: Persona, mujer, joven, madre, directivo, activo…y vamos desglosando aquellas etiquetas externas o internas que nos hemos ido colocando con los años. No está mal, así empezamos la mayoría. Pero ¿estas cualidades están realmente hablando de nosotros? ¿No podrían muchas personas sentirse identificadas con estos datos? Podemos ir más allá…Invito a mis clientes a ir más allá…¿Qué más eres…?

Algunos directivos cuando les planteo este ejercicio como herramienta para descubrir quien son realmente, me preguntan lo siguiente: “Bueno, se trata de que escriba lo que hago, desde que me levante hasta que me acueste… ¿Cómo sabré lo que es realmente importante para escribir en la libreta? En estos casos les comento que no se trata de relatar la agenda del día, se trata de que se despojen y se abran a la nueva experiencia.

Comentarios habituales antes de empezar: “Me va a costar, quiero decir mucho en poco espacio y entonces me pierdo”. “Yo no se expresarme”. “¿Para que me va a servir?”. “Yo he venido a solucionar mi problema, ¿de qué me va a servir?”. Hay una sensación de incomodidad y nerviosismo. Imagina que eres tu esta persona, puede parecerte ridículo que te invada el nerviosismo, que sientas que se te encoge el pecho, que te falte la respiración debido a tu ansiedad. Todos podemos experimentar este vértigo. No sirve de nada recriminarnos. Confía en que puedes, en que la creatividad es un don que tienes desde que naciste. Aunque no seas escritor, ni poeta, ni ágil con las palabras o que seas de “ciencias”, es indiferente. Se trata de empezar y como todo en la vida, puedes llegar a convertirlo en un hábito.

Otro de los comentarios habituales al proponer escribir el diario es “no tener tiempo”, clara manifestación de nuestra necesidad de controlar. En otras ocasiones el control está vinculado a los PREJUICIOS. Nuestros prejuicios pueden ser un gran inconveniente para soltarnos. “No sé escribir, no me se expresar, vaya tontería, no tengo tiempo…”. Curiosamente, cuando creamos las condiciones, y nos aplicamos de manera disciplinada, todos podemos llegar a permitirnos expresar aquello que llevamos dentro, nuestras emociones, sensaciones y sentimientos. No existen normas. No hay nada prohibido, ningún tema, ni pensamiento, ni emoción o sensación…vacía tu mente de reglas y empieza a escribir, a expresarte y a conocerte. Cuando reflexionamos y nos vamos conociendo nos volvemos a crear, nos inventamos desde una nueva mirada. El proceso de desvelarnos implica otro valor fundamental, la ENTREGA. El proceso de conocernos es un proceso de entrega, donde las emociones están a flor de piel. 

Te propongo hacer un ejercicio al estilo Diario de un ejecutivo agresivo:

Como en la película, la primera pregunta sobre la que vas a escribir todos los días, a lo largo de esta semana es: ¿Quién soy yo? Escribe lo primero que se te ocurra. Busca un espacio cómodo y relajante. Tómate tu tiempo y escribe lo primero que te venga a la mente. Por ejemplo. ¿Qué tiene que ver contigo esta pregunta? ¿Qué cosas relacionas con ella? ¿Qué te recuerda? ¿Qué te hace soñar? ¿Qué acciones, objetos, sensaciones, pensamientos, personas, momentos…te despierta esta pregunta?….Déjate ir. 

Ve anotando todo aquello que se te ocurra. No censures, no controles, no taches, date tiempo, entrégate y permítete ser la persona curiosa que siempre has sido. Anótalo todo en la libreta y sigue escribiendo cada día. Se benevolente con lo que escribas, con valentía y honestidad. Relájate, no te pelees con las ideas que emerjan…tu mundo interior es riquísimo, acércate y sumérgete en él.

Si haces esta práctica cada día, te invito a que dentro de una semana te pongas en contacto conmigo (desde el blog) y te ofreceré otras preguntas que pueden ayudarte a descubrir tu verdadera naturaleza y así llegar a liderar tu vida.

Hermínia Gomà
Punta Cana
24 enero 2012