37 preguntas para gestionar el cambio. El trabajo de un aprendiz de coach teleológico: «Dar cera, pulir cera»

Post escrito por Hermínia Gomà en enero 27, 2012
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El trabajo de un aprendiz de coach teleológico:

«Dar cera, pulir cera»

 

El trabajo de un aprendiz de coach teleológico: “Dar cera, pulir cera” ¿Os resulta familiar esta expresión? Intuyo la sonrisa en aquellos alumnos que habéis realizado (o estáis realizando) vuestra formación como Coachs en el Master en Coaching y Liderazgo Personal, o en el Postgrado en Técnicas de Coaching para el desarrollo de la Inteligencia Emocional y Social certificado por la Universidad de Barcelona. Si tú, no eres uno de ellos, apreciado lector, te invito a seguir leyendo y desvelar el misterio.

Una de las herramientas básicas del coaching teleológico es la conversación. Una conversación que libera el talento del cliente para elaborar un plan de acción y obtener resultados prácticos y concretos. En una segunda fase, estas conversaciones teleológicas servirán para realizar un seguimiento del plan de acción y ajustar las modificaciones pertinentes. Estas conversaciones se basan en la posibilidad que tenemos todos los seres humanos de aprender y cambiar. Al final del artículo podéis encontrar un ejercicio para realizar vosotros mismos sobre un tema propio y también puede ser un modelo para practicar con vuestros clientes.

 

Adquirir destreza y naturalidad para generar este tipo de conversaciones implica mucha práctica. Cómo digo a mis alumnos en supervisión: “Dar cera, pulir cera”. Esta expresión como seguramente sepáis, está inspirada en la película Karate Kid (1984) dirigida por John G. Avildsen y protagonizada por Ralph Macchio y Pat Morita. Dónde el “maestro” hace que su alumno abrillante unos automóviles, dando cera y puliéndola. ¿Qué tienen que ver con el Karate? El alumno cree que está perdiendo el tiempo y que su maestro no sabe lo que se hace. Así se sienten algunos “aprendices de coach”. Aplicado a nuestro caso se trata de practicar, practicar y practicar… con baterías de preguntas que ya han demostrado su eficacia. Disciplina y humildad van a sernos muy útiles. El “arte” se manifiesta después de aplicar técnica y método, con sensibilidad, implicación y compromiso hacia nuestro aprendizaje y así, llegar a ser los mejores coachs que nuestra sociedad necesita.

A lo largo de mi experiencia como formadora de “aprendices de coachs” he compartido con ellos, modelos de conversación que pueden serles útiles para “dar cera, pulir cera”. Al inicio de su aprendizaje “obligatoriamente” siguen estas baterías, para ir interiorizando el método, para aprender a fluir con su cliente y su proceso de cambio. Es un ejercicio que implica “renunciar” durante sus primeros pasos como coachs a su CREATIVIDAD, INTUICION y otros muchos talentos que poseen. Al realizar sus primeras prácticas de “mentoring” comprenden el alcance de “dar cera, pulir cera” al apreciar el resultado exitoso de aquellos procesos en los que el “aprendiz de coach” ha interiorizado el método.

Cuando el “aprendiz de coach teleológico” se inicia en esta noble profesión son muchos los elementos y factores a tener en cuenta: escuchar lo que dice el cliente, lo que no dice, su expresión corporal, su actitud, dar un buen feedback, tener en cuenta las fases del proceso…son muchos factores que reclaman toda su atención…¡sólo les falta pensar en preguntas poderosas! Y entonces puede ser que el proceso no fluya, que se queden atrapados en un bucle que no les permite avanzar. El desánimo es muy grande y se pierde la confianza en su enorme potencial como futuros coachs. A pesar de que cada conversación es única deberemos iniciar nuestro aprendizaje con modelos “genéricos”, de los que probablemente no todas las preguntas serán significativas para el cliente, pero centrarán el proceso, harán avanzar al cliente e incrementarán la confianza del  “aprendiz de coach teleológico” en su competencia profesional.

A continuación, para aquellos profesionales que os estáis iniciando en este noble oficio, os presento, un ejemplo de “modelo de conversación teleológica”, para seguir “dando cera y puliendo cera”. Es sólo un modelo, ni el único ni el mejor.

Disfrutad del proceso!!!

1. ¿Qué situación ha despertado tu necesidad de cambiar?
2. ¿Cómo te hace sentir la situación actual?
3. ¿Qué te hace pensar que quieres cambiar?
4. ¿Para qué quieres lograr este cambio?
5. ¿Cuál es tu actitud en estos momentos, respecto al cambio que quieres lograr?
6. ¿Cuál es tu principal motivación?
7. ¿Qué objetivo te has marcado?
8. ¿Podrías concretarlo algo mas?
9. ¿Qué problema quieres resolver?
10. ¿Qué resultados obtendrás cuando lo resuelvas?
11. ¿Qué sentido tiene este objetivo en el contexto de tu vida personal?
12. ¿Qué sentido tiene este objetivo en el contexto de tu vida familiar?
13. ¿Qué sentido tiene este objetivo en el contexto de tu vida profesional?
14. ¿Qué sentido tiene este objetivo en el contexto de tu organización?
15. ¿Qué dice de ti, el objetivo que te has marcado?
16. ¿De qué recursos dispones para lograrlo?
17. ¿Qué costes supondrá, para ti, conseguirlo?
18. ¿Qué obstáculos prevés encontrar?
19. ¿Qué estrategias pueden ayudarte a afrontar dichos obstáculos?
20. ¿Quién puede ayudarte a conseguir tu objetivo?
21. ¿En qué has de confiar para lograr este objetivo?
22. ¿Qué deberás abandonar o eliminar para lograrlo?
23. ¿Qué valores éticos asocias al objetivo que te has propuesto?
24. ¿Qué situaciones cotidianas pueden alejarte a la hora de mantener el cambio que has decidido?
25. ¿Qué otros cambios exitosos has realizado en el pasado?
26. ¿Qué aprendiste de esos cambios?
27. ¿De qué manera lo que aprendiste puede servirte para este nuevo reto?
28. ¿Quién puede ser, para ti, un modelo de inspiración para lograr este cambio?
29. Imagina que ya has logrado tu objetivo ¿Qué impacto tendrá en tu vida?
30. ¿Y si no decides cambiar?
31. ¿Cómo sabrás que has logrado tu objetivo?
32. ¿Cuál será el primer paso para lograr tu objetivo?
33. ¿Cuándo lo harás?
34. ¿Cómo lo harás?
35. ¿Qué necesitas de mí en esta primera fase del cambio?
36. ¿De qué has tomado conciencia realizando esta sesión?
37. ¿Cuál es tu conclusión final?
 
Sigue practicando y practicado. Ya sabes: “Dar cera, pulir cera”.
Hermínia Gomà
Punta Cana
27 enero 2012