10 preguntas para finalizar una sesión de coaching teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en marzo 31, 2012
Categorías del post: COACHING,COACHING TELEOLÓGICO

10 preguntas para finalizar una sesión de coaching teleológico

 

 

Una sesión de coaching teleológico se fundamenta en una estructura que se compone de distintas fases dónde cada una de ellas cumple una función específica (presentación del tema, objetivo, situación actual, alternativas y plan de acción). Hoy me gustaría reflexionar y compartir desde mi experiencia como coach, la fase de cierre. En esta fase se elabora el plan de acción y el cliente se compromete con sí mismo y con el proceso de coaching que está realizando. Igual que generamos un contexto propicio para iniciar la sesión con nuestros clientes será imprescindible crear un contexto adecuado para finalizar dicha sesión.

 

La manera en que inicias las sesiones de coaching
dice tanto de tu praxis, cómo la manera en que las finalizas

 

Las preguntas anteriores a la fase  de cierre han servido para  explorar, idntificar,  reflexionar, concretar el objetivo de la sesión, identificar las creencias que impiden el cambio y ampliar la visión  del coachee con nuevos puntos de vista para encontrar distintas alternativas de solución. Las preguntas de las fases precedentes a la de cierre  tienen como finalidad abrir opciones y que el cliente observe la situación y a sí mismo dentro de ella desde una perspectiva más amplia. En esta última fase se trata de cerrar la conversación para que el cliente, con los pies en el suelo, concrete su plan de acción y adquiera el compromiso que le llevará al éxito. Es la fase del “hacer con sentido”. Para ello, las preguntas que muestro a continuación pueden ser de ayuda a aquellos coachs que están iniciando su rol profesional:

 

  • ¿De qué has tomado conciencia a partir de nuestra conversación?
  • ¿Qué decides hacer a partir de estas reflexiones?
  • La decisión que has tomado ¿de que manera te acerca al objetivo por el cual me contrataste?
  • ¿Qué valores te inspiran para llevar a cabo tu decisión?
  • ¿Qué dice de ti esta decisión que has tomado?
  • ¿Cuál será la primera acción que realizarás?
  • ¿Y a continuación?
  • ¿Cómo te sientes al conectar con esta visión?
  • ¿Qué compromiso estás adquiriendo contigo mismo?
  • ¿Y con el proceso?

 

Con estas preguntas invitamos a nuestro cliente a concretar su plan de acción, comprometerse con su proceso de cambio y responsabilizarse de sus resultados. A continuación le felicitamos y compartimos nuestra alegría por el resultado de la sesión.

Con estas preguntas podemos detectar si hay alguna duda, reticencia o inseguridad por parte de nuestro cliente. Si fuera el caso, deberíamos dar un feedback donde compartiéramos esta sensación u observación para revisar o replantear la decisión que ha tomado. Podría ser que en lugar de haber acompañado a nuestro cliente lo hubiéramos “empujado” o “llevado a nuestra casa”, que no hubiéramos sabido escuchar o detectar alguna emoción, que nos hubiésemos precipitado en alguna fase o que no hubiéramos ahondado lo suficiente en la definición del problema. En estos casos podemos devolver una observación del tipo: “Por tu manera de expresarte…, tu encogimiento de espaldas…, tu mirada…, tengo la sensación de que no lo tienes muy claro ¿crees que sería conveniente repasar algún tema que no ha quedado suficientemente analizado? Si la respuesta es afirmativa, regresaremos a este punto  en concreto hasta que podamos volver a llegar a la fase final o de cierre.

Cuando llegamos a esta etapa final, el cliente ya ha reflexionado sobre una situación concreta, ha podido identificar el problema, ha concretado el objetivo, sabe cual es el cambio que quiere provocar y ha ponderado las diferentes alternativas para tomar una decisión y pasar a la acción. En esta fase final el saber de un coach se manifiesta en primer lugar por su capacidad para poder vincular el cambio que va a realizar el cliente con el objetivo global del proceso y en segundo lugar por dar un feedback de reconocimiento y felicitación por el trabajo que ha realizado el coachee y por el compromiso que ha adquirido con su propio desarrollo personal y/o profesional. Este contexto que habremos generado será el “broche de oro” de una sesión plenamente satisfactoria.

 

Hermínia Gomà
31 marzo 2012
Barcelona