Crecer en Valores, Liderazgo Personal y Coaching Teleológico

Crecer en Valores, Liderazgo Personal 

y Coaching Teleológico

 

Cuando hablamos de Coaching Teleológico y de Liderazgo hablamos de valores. Los coaches son profesionales que acompañan a las personas para aprovechar su máximo potencial y llegar a hacer realidad sus sueños desde aquellos valores que los guían. Un proceso de Coaching implica cambio y para estimular el compromiso ha de ser auténtico. El compromiso es esencial para llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos.

Crecer en valores significa desarrollar nuestra conciencia. La esencia del liderazgo la encontramos en la capacidad de mantener nuestros compromisos, con nosotros mismos y con los demás. Este compromiso es el que configura nuestro carácter. No es un proceso fácil, ni se resuelve cambiando cuatro comportamientos para aparentar. La configuración de nuestro carácter es la empresa más grande de nuestra vida. Desarrollar nuestro carácter y crecer en valores nos prepara para dirigir nuestra vida hacia la consecución de un mundo mejor para todos.

El Coaching es una disciplina que tiene como objetivo subyacente el desarrollo del liderazgo, y una de las competencias del liderazgo es el desarrollo del carácter. Los retos que actualmente hemos de afrontar, en nuestras organizaciones, empresas, familias o naciones requieren líderes despiertos, conscientes y preparados. Líderes que sepan tomar decisiones con fundamento, desde los valores y no desde el miedo, que no busquen el beneficio personal ni anhelen resultados a corto plazo. Necesitamos líderes que sepan dar soluciones a los grandes desafíos que se presentan cada día, tomando decisiones valientes basadas en el respeto, la coherencia, la consideración y el bien común. Líderes con una la visión clara y que la sepan transmitir para inspirar los cambios que nuestra sociedad necesita. Líderes capaces de generar sinergias entre una visión y unos valores compartidos.

Las personas que piden hacer un proceso de Coaching Teleológico quieren crecer y desarrollar su liderazgo ya sea en su rol de padres, directivos, empresarios, políticos… Un liderazgo para construir equipos y organizaciones innovadoras, sostenibles y que tengan en cuenta la diversidad cultural de las personas que las configuran. Personas que desean  conseguir el éxito mientras ayudan a hacer del mundo un sitio mejor.

Cuando hablamos de cambio y de liderazgo personal entendemos que los valores son el fundamento y centro de nuestras decisiones; el criterio a partir del cual evaluamos nuestras acciones y las de los demás. Los valores cumplen una función vital ya que nos centran cuando la vida nos presenta situaciones de incertidumbre, ambigüedad y cambio. No podemos mantener el equilibrio sin fundamentos que nos mantengan fuertes cuando las circunstancias son desfavorables o nos colocan en disyuntivas que nos puedan hacer tambalear.

El liderazgo personal es un proceso en continua expansión y desarrollo que nos ayuda a mantener la perspectiva y la visión clara. Pone nuestros valores en primer lugar y  así podemos ser congruentes con lo que realmente es importante en nuestras vidas. Imaginémonos, por ejemplo,  desde nuestro rol parental, ¿ejercemos el liderazgo en nuestras familias? ¿Actuamos en consecuencia con nuestros valores delante de una interacción con nuestros hijos o reaccionamos ante ellos? Si cuando nuestros hijos se equivocan lo que nos guía son los valores, nuestras interacciones aportarán seguridad, sabiduría, amor, respeto, firmeza, confianza y consideración. En cambio, si nuestros hijos se equivocan y nosotros reaccionamos desde el miedo ¿cómo serán nuestras interacciones con ellos? Si lo que nos hace reaccionar es el miedo a lo que dirán, el sentimiento de frustración porque no nos obedecen, el miedo a que no puedan afrontar el futuro… ¿Qué relación o vínculo estaremos construyendo? ¿Qué modelo les ofrecemos?

Supongamos por un momento que nuestra cliente es una mujer que como madre toma conciencia de que no está siendo congruente con lo que siente y piensa y que no está consiguiendo el tipo de familia que quería construir y pide ayuda a un/a coach. Su objetivo es ser la madre que siempre había soñado ser. En el fondo nos está hablando de fortalecer su liderazgo personal como madre. Hacer un proceso de Coaching Teleológico le permitirá reconocer sus valores y coger un compromiso con ella y con su manera de interactuar con sus hijos. Por eso en primer lugar reflexionará e identificará cuales son los valores a través de los cuales quiere relacionarse con ella misma y con sus hijos. A continuación aprenderá a observarse y reconocer sus reacciones negativas y respuestas positivas más habituales. Al reconocer sus reacciones, probablemente identificará sus propios miedos y frustraciones que la impulsan a actuar con impaciencia, con enojo o brusquedad y que no le permiten ser la madre amorosa y comprensiva pero firme que siempre había soñado ser. Al iniciar el proceso de cambio, esta persona puede empezar a visualizar otro futuro y día a día practicarlo para hacerlo realidad. Al conectar con sus valores aprenderá a actuar desde el amor, el respeto, la confianza, la colaboración y contribución, valores que la guiarán y que a la larga, integrará cómo centro en su toma de decisiones. Sabrá elegir de manera consciente como será ella cuando interactúe  con sus hijos y obtendrá unos resultados y una satisfacción que la llenarán plenamente.

El desarrollo del liderazgo personal implica poner en el centro de nuestras vidas los valores que como un faro iluminarán y nos indicarán el camino para relacionarnos con nosotros mismos y con los otros desde la confianza. La confianza en que  cumpliremos aquellos compromisos que hemos hecho con nosotros mismos y los que prometemos a los demás. La desconfianza aparece cuando no somos capaces de cumplir los compromisos y esto nos aleja de la posibilidad de fortalecer nuestro carácter y por tanto de liderar nuestras vidas o la de otras personas de las que somos responsables. La confianza que nos permite generar sinergias productivas, constructivas y estimulantes.

¿Que valores pongo en el centro de mi vida? ¿Qué compromisos he adquirido conmigo mismo? ¿Cuáles he adquirido con los demás? No siempre es fácil de definir, es por eso que conversar con un coach nos puede ayudar a clarificar nuestra vida y desde donde decidimos nuestras prioridades. ¿Qué es lo que nos está influyendo a la hora de tomar nuestras decisiones vitales? En función de lo que nos domina podemos ir fluctuando sin un criterio claro. Hoy decido esto, mañana cambio de parecer y el resultado nos quita capacidad para influir y por lo tanto capacidad para liderar. ¿Dónde podemos encontrar este centro que nos da dirección? En nuestros valores. Cuando lideramos desde nuestros valores adquirimos equilibrio, estabilidad, sentimiento de valía personal, identidad… en definitiva sabiduría. Incluso en las circunstancias más complejas, podemos permanecer serenos, ya que sabemos que los valores están a un nivel que nos trasciende y a un nivel superior de las cosas que nos están pasando o de cierto personalismo y que acaban triunfando como la historia nos demuestra una y otra vez, ya que aquellas influencias que no se han construido sobre valores no perduran en el tiempo.

Lo que nos puede dar congruencia en todas las áreas de nuestra vida es tomar las decisiones desde nuestros valores, de esta manera nos sentiremos más conscientes, ganaremos seguridad, conectaremos con nuestra sabiduría interior y la podremos ofrecer a los demás.

Este año, la Universidad de Barcelona conjuntamente con el Institut Gomà organizan el II Congreso Nacional de Coaching y Liderazgo para seguir reflexionando y creciendo en valores, y contribuir para hacer un mundo mejor entre todos. Te esperamos para seguir compartiendo y reflexionando conjuntamente con prestigiosos ponentes que nos aportarán sus ideas, experiencias y sabiduría. Puedes encontrar información en la web: http://www.congresonacionalcoachingyliderazgo.com

Hermínia Gomà
12 mayo 2012