Nuevas metáforas para inspirarnos como Coachs e inspirar a nuestros clientes

Post escrito por Hermínia Gomà en agosto 23, 2012
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Nuevas metáforas para inspirarnos como Coachs
e inspirar a nuestros clientes

 

Definitivamente, Santiago es una ciudad maravillosa. Aquí estoy, viviendo y conociendo gente extraordinaria con la que compartir experiencias y seguir avanzando en temas de Coaching y Liderazgo Personal.

Entre seminario y seminario, pude acercarme a visitar un rincón muy especial a los pies del Cerro de San Cristóbal, en el actual barrio de Buenavista. Seguro que ya lo habéis adivinado, recorrí la vivienda de Pablo Neruda y Matilde Urrutia, bautizada como “La Chascona”, apodo que Neruda otorgó a su amante, por su abundante cabellera rojiza (En Italia te bautizaron Medusa por la encrespada y alta luz de tu cabellera y yo te llamo chascona y enmarañada mía, mi amor conoce las puertas de tu pelo‘). Es una casa llena de recovecos y escondites, como la mente y el corazón humanos.

La Chascona

A pesar de mi ávida mirada de turista, no pude dejar de vivir la experiencia como Coach. La gentil guía que nos acompañó en el itinerario, supo transmitirnos no sólo a la persona que fue Neruda, sino algo mucho más intangible: sus sueños y su manera de vivir la vida. Al finalizar la visita, me detuve en la pequeña entrada, dónde se exponen las diversas obras de este poeta y no pude resistir la tentación de adquirir un pequeño cuaderno titulado, Libro de las preguntas, uno de los ocho textos que permanecieron inéditos al momento de la muerte de Pablo Neruda, donde con gran sencillez cuestiona ciertos hechos que damos por supuestos:

¿Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?

Lo que inmediatamente me lleva al Coaching Teleológico, transformando esta pregunta para cuestionarnos a nosotros mismos:

¿Para qué escondes el esplendor de tus raíces?  ¿Cómo te hace sentir? ¿Dónde lo escondes? ¿Qué te impide manifestarlo? ¿Qué ocurre cuando lo reconoces y expresas?

Cuantas veces, sin ser concientes de ello, lo hacemos. Ocultamos a nuestra mirada aquello que realmente nos nutre, nos da fuerza y nos sostiene. ¿Cuáles son las raíces que te permiten crecer y desarrollarte? ¿Sostenerte y elevarte? En otros casos lo olvidamos, relegamos su importancia. En los procesos de Coaching Teleológico, acostumbramos a formular a nuestros clientes preguntas que cuestionan aquello que están cubriendo, desvelando el esplendor que ocultan en su interior.

¿Quién en su juventud no leyó el poema “Puedo escribir los versos más tristes esta noche….”, y acunó su alma y ensalzó su espíritu romántico y melancólico con ellos? Sus versos siguen despertando anhelos y pasiones. La poesía puede ofrecernos a los coachs, grandes metáforas para inspirar a nuestros clientes. ¿Cuáles son las que a ti, te inspiran a lograr cambios, a creer en ti, a soñar, a fraguar esperanzas?

Hoy, como Coach, me gustaría compartir con vosotros una metáfora. Encuentro que las metáforas son una herramienta muy poderosa en los procesos de Coaching Teleológico. Esta metáfora, está colgada en una de las paredes de La Chascona, concretamente en el living. Se trata de un retrato realizado por Diego Rivera, pintor mexicano, durante su visita a Chile en 1953. En esa época, Matilde era la amante de Neruda y él la llamaba Rosario para no dar su verdadero nombre. Una de los perfiles es Rosario, la amiga de Neruda a los ojos de la gente; otro es Matilde, la amante. Pero además, Rivera, ocultó un secreto en el cuadro. Si os fijáis bien, podréis descubrir en el pelo de Matilde el perfil de Neruda.

Este retrato, para mi, es tremendamente inspirador. ¿Cuantas veces fingimos ante los demás alguien que no somos? ¿Cómo nos hace sentir? ¿Quién somos realmente, la imagen que proyectamos o los sentimientos que realmente nos hacen vibrar? ¿Lo que se ve o lo que se oculta? Se me ocurren infinidad de preguntas, en primer lugar para cuestionarme yo misma y después para profundizar con mis clientes en su propio autoconocimiento.

 

Buen Coaching a todos y todas

Hermínia Gomà
Santiago de Chile
23 de Agosto 2012