Salud en las empresas

Post escrito por Hermínia Gomà en octubre 21, 2013
Categorías del post: General

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Salud en las empresas

La riqueza de las empresas depende de la salud de los trabajadores
Dra. María Neira OMS

Seguro que todos y cada uno de nosotros estaremos de acuerdo en que las organizaciones en las que trabajamos han de ser saludables. ¿Trabajas en una empresa saludable? El estilo de liderazgo de las organizaciones puede ser un factor fundamental a la hora de lograr entornos laborales saludables. Aquellas empresas que fomentan el liderazgo personal contribuyen a la salud de sus colaboradores.

¿De quién es esa responsabilidad?
¿En qué medida cada uno de nosotros, con indiferencia de nuestro rol, contribuimos a que nuestro entorno laboral sea saludable?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su informe titulado Ambientes de trabajo saludables: un modelo para la acción para empleadores, trabajadores, autoridades normativas y profesionales (junio 2013): «La salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores son de fundamental importancia para los propios trabajadores y sus familias, y también para la productividad, la competitividad y la sostenibilidad de las empresas y, por ende, para las economías delos paises y del mundo

Puede que en mi organización no se den situaciones de riesgo físico (accidentes, enfermedades…), pero sí pueden concurrir factores psicosociales que acaben afectando a la salud de las personas que la formamos (presiones, estrés, diferencias salariales, falta de respeto…).

Si realmente es cierto que las personas son el capital más importante de la empresa,
invertir en el bienestar físico y psíquico de los equipos humanos
será una cuestión ética y social ineludible

El principio ético más elemental es evitar dañar a otros. En función de la cultura o de la época histórica han existido muchas diferencias en los entornos laborales, en lo que podríamos considerar una conducta ética, por ejemplo la actitud y trato hacia las mujeres, hacia personas de opciones religiosas o sexuales distintas a la imperante.

Cuando asumimos nuestro liderazgo personal nos comprometemos
a trabajar proactivamente en la creación de entornos laborales saludables

Es una responsabilidad ética de todos crear un ambiente de trabajo que no dañe la salud mental o física, la seguridad y el bienestar de los demás. Es lo correcto. Lo incorrecto es administrar organizaciones donde se exponga a las personas a condiciones dañinas y actitudes discriminatorias o que vulneren los derechos humanos. El concepto de entorno laboral saludable ha ido evolucionando con el tiempo. Los aspectos físicos (riesgos físicos, químicos, biológicos y ergonómicos) se han ampliado, incluyendo factores psicosociales (organización del trabajo, cultura institucional, actitudes, valores, creencias y prácticas que se realizan diariamente en la empresa), hábitos saludables (estilos de vida, recursos personales de salud y conexiones con la comunidad (participación de la empresa en la comunidad).

¿Qué entiendes tú por entorno laboral saludable?
¿Cómo lideras tu propia salud laboral?
¿Cómo influyes para que tu entorno laboral sea saludable?

Stephen Covey en su libro, Los 7 hábitos de la gente Altamente Efectiva, nos dice que el faro que nos guía para ser efectivos es el equilibrio entre la P (producción) y el CP (capacidad de producir). Es decir, en este caso, entre la salud de las personas y su rendimiento. Cada uno de nosotros somos “la máquina productiva de nuestros propios resultados”. Así nuestro rendimiento estará determinado por nuestra salud física, mental, emocional y espiritual.” El ejemplo que Covey utiliza para ejemplificar este pilar de la efectividad es la fábula de Esopo de la gallina que ponía huevos de oro:

La gallina de los huevos de oro

Esopo cuenta que un pobre granjero descubrió un día que su gallina había puesto un  reluciente huevo de oro.
Primero pensó que debía tratarse de algún tipo de fraude. Pero cuando iba a deshacerse del huevo, lo pensó por segunda vez, y se lo llevó para comprobar su valor.
¡El huevo era de oro puro! el granjero no podía creer en su buena suerte. Más incrédulo aún se sintió al repetirse la experiencia. Día tras día, se despertaba y corría
hacia la gallina para encontrar otro huevo de oro.
Llegó a ser fabulosamente rico; y todo parecía demasiado bonito como para que fuera cierto. Pero, junto con su creciente riqueza llegaron la impaciencia y la codicia. Incapaz de esperar día tras día los huevos de oro, el granjero decidió matar a la gallina para obtenerlos todos de una vez. Pero al abrir el ave, la encontró vacía. Allí no había huevos de oro, y ya no habría modo de conseguir ninguno más. El granjero había matado a la gallina que los producía.

La mayoría de las personas vemos la efectividad desde el paradigma de los huevos de oro: cuanto más se produce, cuanto más se hace, más efectivo se es, aun a costa de nuestra salud. También algunas empresas, al igual que el granjero de la fábula, pretenden conseguir resultados a costa de la salud de sus empleados. Si con el ansia de obtener mayor cantidad de huevos matamos a la gallina, nos quedaremos sin beneficios y la gente enfermará. Es decir, cuidar la salud de las personas aporta beneficios a corto, medio y largo plazo. Cada uno de nosotros dependemos de nuestros propios resultados porque somos capaces de generarlos, pero también necesitamos cuidarnos. Hemos de cuidar “la gallina”, pero sin llegar al extremo de que de tanto cuidarla dejemos de producir.

Es importante que los profesionales de la salud tengamos presente la influencia que la salud laboral pueda tener en las personas a las que ayudamos. De la misma manera, para los profesionales del coaching será un factor a tener en cuenta a la hora de acompañar a nuestros clientes, equipos y empresas en el desarrollo de su liderazgo personal, ejecutivo o empresarial para que puedan encontrar este equilibrio.

Cómo profesional de la psicoterapia, del coaching o de la formación:

¿Qué aspectos de tu trabajo pueden incidir negativamente en tu propia salud laboral?
¿Cuáles inciden positivamente?
¿Cómo influyen en tus resultados profesionales?
¿Cómo lo trabajas con tus clientes?
¿Cómo consigues el equilibrio entre tu CP (salud) y tu P (resultados)?  

Desde el modelo teleológico que desarrollamos en el Institut Gomà, entendemos que el liderazgo ético ha de priorizar y garantizar una cultura que promueva entornos laborales saludables, lo que se desprende del enunciado de nuestra misión:

“Nuestra misión, como equipo de profesionales que encuentra sentido en la entrega, el compromiso, la implicación y el servicio a los demás, es ayudar a todas las personas a creer en ellas mismas y sus capacidades, con la finalidad de que se hagan responsables de sus vidas y crean en su propio proyecto vital. Para llevar a cabo esta misión, nos hacemos responsables de promover nuestro cambio para evolucionar y apoyarnos mutuamente en nuestra mejora continua como personas y profesionales para cubrir las necesidades de nuestros clientes y las nuestras, de aprender, amar, vivir y dejar un legado.”

Las empresas inteligentes saben que el éxito de su negocio se sustenta en la diferenciación. Saben también que una de sus ventajas competitivas es proporcionar a sus colaboradores entornos de trabajo saludables, en contraste con aquellas para las que la seguridad y el bienestar de sus trabajadores es un coste.

Como líder de tu compañía ¿qué hábitos saludables promueves?
Como directivo de tu organización ¿qué acciones promueves para que tu equipo esté en buena forma física y psicológica?
Como profesional ¿cómo cuidas tu cuerpo, tu mente, tu espíritu y tus estados emocionales y anímicos?

Felizmente en la actualidad hay organizaciones que, conscientes de esta necesidad, han incorporado en su plan estratégico el compromiso de ser empresas saludables.

La empresa saludable considera parte de su misión, visión y valores
velar por la salud y el bienestar de todas las personas de la organización

¿Cómo podemos valorar si nuestra organización es saludable? A continuación señalaré alguno de los resultados óptimos que nos pueden ayudar a discernir si estamos cerca o lejos de ser consideradas empresas saludables:

  • Compartimos una visión conjunta de lo que es un entorno saludable en el trabajo
  • Todos colaboramos en la creación de un clima laboral saludable, seguro, positivo y estimulante
  • Nos sentimos libres, sin coacciones
  • Se fomenta y facilita la participación
  • El lugar de trabajo es físicamente sano, seguro y sustentable
  • Nuestros sueldos son justos y no discriminatorios
  • Los canales de comunicación están abiertos
  • Se respetan los acuerdos que se han pactado
  • Todos nos tratamos con respeto y dignidad
  • Nos sentimos parte del proyecto y nuestras opiniones son valoradas
  • Sentimos que podemos aportar nuestros talentos y que son apreciados
  • Se potencia nuestro desarrollo profesional
  • Nos guía un principio integrador
  • Lo que hacemos tiene sentido
  • Se generan espacios y tiempos para seguir aprendiendo
  • Nuestros valores éticos están alineados
  • Existe confianza, honestidad y equidad
  • Se fomenta el trabajo en equipo en lugar de la competitividad
  • Promovemos la conciliación laboral, personal y familiar
  • Nuestros horarios son flexibles y adaptados a nuestra realidad personal
  • Alto nivel de autogestión
  • Nos sentimos apoyados psicológica y emocionalmente por nuestros compañeros
  • Las expectativas sobre cada uno de nosotros están claras
  • Hay un ajuste correcto entre las competencias interpersonales, las habilidades prácticas y el rol que se ocupa

Reflexionar y ser concientes de estos resultados óptimos, de lo cerca o lejos que estamos de ellos, puede ser un punto de inflexión para influir y promover los cambios necesarios para nuestro bienestar y el de las demás personas con las que trabajamos.

¿De qué has tomado conciencia al leer y cuestionarte estos resultados?
¿Qué quieres empezar a cambiar desde tu círculo de influencia?
¿Cómo afectarán a tu salud?
¿A qué estás dispuesto a comprometerte?

Probablemente, si has llegado hasta este punto del artículo, podrás intuir que el modelo de empresa saludable aporta importantes beneficios para todas las personas de la organización, desde el director general al último colaborador en prácticas que se acaba de incorporar. Entre los beneficios más importantes podemos destacar:

  • Crear entornos laborales seguros y saludables
  • Mayor nivel de salud física y mental
  • Disminuyen las enfermedades y problemas relacionados con el trabajo
  • Reducción del estrés
  • Mayor energía y mejores resultados
  • Mejora del clima laboral
  • Orgullo de pertenencia
  • Favorece la retención y captación de talento
  • Mejor imagen corporativa hacia el cliente interno y su familia, hacia el cliente externo y los proveedores (¿qué mejor publicidad para la marca?)
  • Ser referentes en el sector profesional y en la sociedad

Cuando no trabajamos para generar una organización saludable podemos sucumbir a ciertos riesgos psicosociales como:

  • Dormir mal, fatiga
  • Automedicación
  • Tabaquismo, alcoholismo, drogas
  • Desmotivación, alineación
  • Depresión, ansiedad, irritabilidad
  • Sentimientos de enojo y frustración
  • Distracciones, errores de juicio, accidentes
  • Incremento de costos asociados a los accidentes laborales
  • Consecuencias financieras derivadas de la violación de las normas y leyes laborales de salud
  • Disminución de la productividad de la empresa (aumento de bajas laborales, rotación de personal…)

¿Alguno de estos problemas afectan a tus colaboradores o te afectan a ti?
¿Qué tipo de acciones estás realizando para solucionarlos?
¿Cuáles son los valores éticos que impulsan tu liderazgo personal?
¿Y los de la organización de la que formas parte?

¿Qué podemos hacer para convertirnos
en una empresa saludable?

Desde el modelo teleológico lo primero que haremos será cuestionarnos para qué lo haremos y quién lo liderará.

  • ¿Para qué queremos ser una empresa saludable?
  • ¿Qué sentido tiene en el marco de la misión, visión y valores de la organización?
  • ¿Hasta dónde queremos llegar?
  • ¿Qué proyecto de cambio queremos liderar?
  • ¿Qué valores guiarán nuestras decisiones?
  • ¿Quién o quienes liderarán el cambio?
  • ¿Qué grado de compromiso e implicación habrá por parte de la alta dirección?

A continuación

  • Definiremos el cambio que queremos realizar y los objetivos que queremos alcanzar, a corto, medio y largo plazo.
  • Identificaremos los beneficios esperados

Posteriormente

  • Diseñaremos los planes de acción y las etapas a realizar y se ejecutarán las acciones determinadas

Paralelamente

  • Se realizarán los seguimientos y modificaciones pertinentes

Finalmente

  • Se evaluarán los resultados conseguidos y se comunicarán a todas las personas de la organización

No lo olvides:

¡Tú puedes LIDERAR los cambios que tu organización
necesita
para ser una empresa saludable!

 

Hermínia Gomà
19 octubre 2013
Barcelona

Recursos

Guía de la Empresa Saludable, Cambra Oficial de Comerç, Industria i Navegació de Barcelona
http://www.cambrabcn.org/c/document_library/get_file?folderId=730804&name=DLFE-75453.pdf

Ambientes de trabajo saludable un modelo para la acción oms 2010
http://www.who.int/occupational_health/healthy_workplaces_spanish.pdf

Entornos Laborales Saludables: Fundamentos y Modelo de la OMS
http://www.who.int/occupational_health/evelyn_hwp_spanish.pdf

Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR)
www.aenor.es