Escalas evaluativas aplicadas a porcesos de Coaching Teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en mayo 9, 2014
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Escalas evaluativas aplicadas

a procesos de Coaching Teleológico

 

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En el modelo teleológico usamos “escalas evaluativas” como instrumentos para que nuestros clientes puedan realizar una valoración subjetiva de su progreso, del grado de satisfacción respecto a sus resultados e incluso de su nivel de compromiso con el proceso, ofreciéndole una base desde la que seguir avanzando. También pueden ser una buena herramienta para estructurar la sesión y llegar a plantear un plan de acción.

Las escalas evaluativas se pueden adaptar a cualquier tema relevante para el cliente como comunicarse eficazmente, afrontar los problemas de manera responsable, liderar su equipo, sentirse más seguro, ser la persona que quiere ser, o ser el protagonista de su vida en lugar de colocarse continuamente en el rol de víctima, etc.

En los procesos de Coaching Teleológico las utilizamos al inicio del proceso y en todas aquellas sesiones que consideremos oportuno para que el cliente tome consciencia de los avances que está realizando. Esta técnica puede ser un buen recurso para que los clientes salgan de su zona de confort y se situen en un futuro más esperanzador y posibilitador. Cómo coachs teleológicos nuestra función es generar oportunidades de cambio para nuestro cliente.

El creador de estas escalas fue Steve de Shazer, psicoterapeuta vienés, quien desarrolló el modelo de terapia breve centrada en soluciones (Malinen, 2001). Shazer decidió utilizar los números con sus clientes para que pudieran describir una situación, cómo la vivían, cuál era su grado de compromiso en el proceso de cambio etc.

De esta idea surge una técnica de evaluación subjetiva muy útil en procesos de coaching. Las preguntas para utilizar las escalas son relativamente sencillas de usar y muy versátiles. Muchos profesionales las utilizan a pesar de no conocer su origen, ni el modelo en el que se apoyan.

 

Pasos para utilizar las escalas de desarrollo

  1. Introducimos la escala de desarrollo explicándole a nuestro cliente que se imagine una escala del 0 al 10, dónde el “10” representa la situación deseada, quién quiere ser o qué quiere lograr al finalizar el proceso. El “0” representa la situación en la que de ninguna manera se ha dado la situación deseada.
  2. Investigamos la valoración (posición) actual del cliente. El coach le pregunta al cliente dónde se encuentra ahora en la escala. ¿En qué punto te encuentras ahora en esta escala?
  3. El coach se centra en lo que ya existe y lo que ya ha trabajado el cliente. ¿Cómo se las arregló para ir del 1 al lugar en el que se encuentra en la escala ahora? ¿Qué te ha ayudado a estar aquí? ¿Qué te está funcionando? ¿Cómo lo logras? ¿Qué más te está ayudando?
  4. El coach investiga que situaciones anteriores fueron exitosas: ¿Cuál es la posición más alta de la escala a la que has llegado recientemente? ¿Qué has hecho diferente de otras situaciones? ¿Qué has pensado diferente? ¿Qué actitud has tenido?
  5. El coach invita al cliente a visualizar una situación más elevada en la escala: ¿Cómo lo ves…? ¿Cómo te darás cuenta de que has llegado a ese lugar en la escala? ¿En qué serás diferente entonces? ¿Qué estarás haciendo? ¿Cómo te puedo ayudar a estar ahí?
  6. El coach invita a su cliente a avanzar en su proceso de cambio preguntándole: De todo lo comentado ¿qué es lo que te será útil para dar un pequeño paso adelante? En particular, ¿qué te ha sido más útil? ¿Cómo lo puedes utilizar para avanzar?

La siguiente imagen es una adaptación de Coert Visser que nos permitirá visualizar los pasos mencionados anteriormente:

 

Escalas evaluativas

 

 

Factores a tener en cuenta en su utilización por parte del Coach:

1. Cuando hagamos una pregunta de escala de desarrollo, recordemos realizar una breve descripción de lo que significaría llegar al 10/10 y una breve descripción de la posición actual del cliente en ese momento del proceso.

     Ejemplo:

     Coach: En una escala del 1 al 10, dónde 10 eres la persona segura que quieres ser, que confía en sus capacidades y que afronta sus responsabilidades con tranquilidad en cualquier situación cotidiana y que se siente poderosa… y en el 1 eres una persona tan insegura que no puedes confiar en ti misma, que te sientes angustiada y que no puede afrontar los retos del día a día… ¿Dónde te colocarías en esta escala?

2. Que el objetivo que determine el cliente esté bien formulado, es cedir que tenga sentido que pueda responder a la pregunta ¿para qué lo quieres lograr? y que la respuesta tenga un sentido en el global de su vida. Así podrá lograr el cambio de paradigma (esencia del coaching teleológico).

Esta herramienta nos aporta un gran servicio cuando el cliente se marca un objetivo centrado en el «paradigma del hacer» y nos pide que seamos nosotros quienes le digamos los pasos que ha de hacer para establecer su plan de acción.

Algunos clientes pueden pedirnos que les digamos lo que han de hacer. Como coachs teleológicos nunca le diremos a nuestro cliente lo que ha de hacer y la escala valorativa es una de las múltiples herramientas que le puede ayudar a definir los pasos para lograr su objetivo.

En forma de mapping visual lo podemos plantear siguiendo el esquema que es la traducción de una adaptación del Modelo Albert (Jackson & Mark McKergow,2007) realizada por Coert Visser y que podéis encontrar en:https://www.youtube.com/watch?v=1VKjsnfIp60&list=PLC90BBA374DC9B838

 

Escalas evaluativas por

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Bibliografía

Malinen, T. (2001). From Thinktank to New Therapy: The Process of Solution-Focused Theory and Practice Development. Ratkes 2, 2001 & Ratkes 3.

Visser, C.F. (2009). Doen wat werkt. Oplossingsgericht werken, coachen en managen. Van Duuren Management, 2e druk

 

Comentarios del post

Cuando han utilizado esta herramienta en mi, ha ayudado enormemente a situarme respecto al problema y a tomar conciencia de la distancia numérica que existía hasta lograr mi objetivo. Al poder visualizar la distancia iba adquiriendo firmeza en la posibilidad de conseguirlo. También el que el coach me hicieran reflexionar en los logros anteriores hacía que creyera más en mí, que sintiera que podía avanzar, que podía llegar al reto deseado. El ir revisando la escala a medida que iba avanzando el proceso era para mí una inyección de autoestima que me ayudaba a no defallir, a visualizar mis progresos.

Muchas gracias por el artículo, explica con gran claridad una herramienta muy útil!

#1 
Escrito por Rosa Mari en agosto 4th, 2016 @ 12:06

El proceso de coaching teleológico se caracteriza porque nunca le diremos al cliente aquello que tiene que hacer. Muy en consonancia la existencia de estas herramientas que ayudan al cliente a situarse en su vida actual, a mirar el pasado y el futuro a Salir del área en la que se encuentra cómodo, invitándolo a pensar y a reflexionar. De esta forma el cliente llegará a la conclusión de qué pasos quiere seguir para llegar a sus objetivos. Nosotros le brindamos las herramientas y el cliente por sí solo llega a las conclusiones. Siempre es positivo que hagamos una autoevaluación de todo lo que nos incumbe, ya que es la única manera de saber si está tal y como queremos que sea o si queremos cambiarlo. Por otro lado, si el cliente es visual utilizaremos herramientas distintas a si es auditivo. Aquí es donde entra nuestra creatividad y parte de nuestro trabajo de acompañamiento.

#2 
Escrito por Sara Berrocal Valenzuela en agosto 9th, 2016 @ 17:43

La primera vez que fui testigo de la aplicación de esta herramienta en una sesión de coaching fue en el primer intensivo que hicimos con Hermínia. La coach era Hermínia y la “cliente” una compañera del Máster. Fue una herramienta muy potente que ayudó a la “cliente” a visualizar rápidamente la situación que quería cambiar.

Después, en los diferentes ejercicios de coaching que fuimos haciendo a lo largo del curso, en algunas ocasiones eché mano de esta herramienta para ayudar a mi “cliente” a posicionarse y valorar dónde estaba y dónde quería estar, siempre con muy buenos resultados. Creo que es muy apropiada tanto para las personas cinestésicas como las visuales, porque es una herramienta muy gráfica que requiere la implicación y el compromiso del cliente.

Se trata de un recurso que no puede faltar en nuestra caja de herramientas.

¡Gracias por compartirlo, Hermínia!

#3 
Escrito por RAQUEL GARCÍA en agosto 16th, 2016 @ 16:01

Esta herramienta me parece realmente útil. Son muchas las veces que durante mis prácticas he podido utilizar el recurso, ya que se ha dado la ocasión en un alto porcentaje de las veces.
Adicionalmente, cuando lo han utilizado conmigo como cliente me ha parecido muy potente, ya que por cultura la mayoría hemos crecido y hemos sido educados en un modelo de pensamiento racional y lógico, y esta técnica lo que nos permite es llevar y acercar pensamientos más abstractos a un mundo más matemático y lógico.
Lo tendré en cuenta para acompañar a realizar los planes de acción a mis clientes!
Muchas gracias Hermínia!

#4 
Escrito por Aida en agosto 16th, 2016 @ 16:15

Siempre me ha fascinado lo mucho que facilita un proceso el “representar” el problema y la solución. Ya sea mediante la pizarra, el mapping o los números, al verlo fuera de nosotros se disipa nuestra carga mental, facilitando su análisis.

Las escalas evaluativas, en particular, son un recurso que me encanta, porque deja claro de dónde venimos, donde estamos y donde queremos llegar. Es un mapa del proceso, que pese a su simpleza, nos abre la puerta a todo un mundo de detalles que quizá no hemos considerado. A veces para la propia persona puede ser difícil darse cuenta de su progreso, porque lo vive desde dentro, no desde fuera. Pero con recursos como este, que repasan ese progreso, podemos ayudarle a que tome conciencia de ello, y a que se reafirme en las decisiones que le acercan a su objetivo.

¡Muchas gracias, Herminia!

#5 
Escrito por Diana Sánchez Casanova en agosto 29th, 2016 @ 16:46

Importante que el cliente sepa a que nos referimos con el 10 de 10, la situación que le gustaría alcanzar, la persona que desearía ser. Que el objetivo del cliente esté bien formulado y responda a la pregunta de para qué? (para que lo quieres alcanzar?) Esto facilitará el cambio de paradigma.
El modelo es muy interesante y me recuerda a lo que hemos visto en clase llamado «flujo de pensamiento». Primero partimos de construir lo que ocurre en la actualidad y en qué punto de la escala estamos para, a continuación, partiendo de la situación deseada, el 10, llegar al punto actual y de ahí evaluar primero como hemos llegado, que nos funcionó? Y a continuación pensar en que situaciones alcanzamos una puntuación más alta que la que estamos en este momento, como lo conseguimos? Que hicimos? Cómo utilizarlo de nuevo? Cuál es el siguiente paso que vamos a dar?

Parece simple, pero el trabajo del cliente para hacer este camino es intenso y costoso, ahí estaremos nosotros para acompañarle. Le estamos elevando, para que tengo otra perspectiva, para que lo vea a través de otro cristal. A mi me sigue pareciendo magia!

#6 
Escrito por Ana Sánchez Castillo en agosto 30th, 2016 @ 18:01

El poder medir elementos subjetivos es lo que en su día me llamó más la atención, solo lo que se puede medir es susceptible de ser mejorado. Se trata de una herramienta que no puede faltar en nuestra ‘caja’, simple de utilizar y que proporciona unos resultados realmente muy buenos, ya que el coachee por sí mismo identifica que va a hacer para alcanzar la situación deseada. ¿Dónde quiero estar?, ¿Dónde estoy?. Durante el curso la hemos utilizado y como coachee he de reconocer que realmente es de gran ayuda. Importante que como coach no ‘caer en la tentación’ de decirle al coachee que debe hacer.

#7 
Escrito por Joan Ferran en agosto 30th, 2016 @ 20:27

Magnífica idea y herramienta para aplicar en el Coaching . Práctica, fácil, rápida y eficiente.
Para todos aquellos temas que nos atascan y no sabemos cuantificar ni medir es una forma excelente para bajarlo a tierra y ser capaces de hacer una sesión con éxito en la que el Coachee se lleve un plan de acción del que podamos hacer seguimiento.

Me detengo en la parte que sugieres utilizarla como herramienta para estructurar la sesión y llegar al plan de acción. Probaré una sesión siguiendo el orden de los esquemas Coert Visser para ver el resultado y como me ayuda a mantener la estructura a mi Coach.
Pienso que también puede ser poderosa, especialmente para clientes visuales, si la compartimos en pizarra, cartulina o papel.
Comparto un interesante artículo que me ha parecido muy inspirador para este tema del artículo y que nos habla de las terapias breves centradas en las soluciones.
http://www.proyectohombre.es/archivos/100.pdf

Gracias Herminia!

#8 
Escrito por Irene Palacios en septiembre 7th, 2016 @ 22:03

En cualquier proyecto, del tipo que sea, la revisión de la evolución del mismo es fundamental para un desenlace exitoso, se revisan recursos, se actualizan modificaciones… Entiendo que en procesos de coaching se abren proyectos, proyectos personales y de cambio, levantamos los planos que guiarán la construcción de un puente hacia ese destino deseado, de ahí la importancia de una escala evaluativa como una técnica de observación hacia el estrato de la acción, útil no solo al observar el punto en el que se encuentra el coachee con respecto a su objetivo, sino en la manera en que ha llegado hasta dicho punto y las tácticas para seguir el camino. Esta escala evaluativa que se nos presenta tiene la facultad de dotar no solo de conciencia del “lugar” sino de las herramientas con las que se cuentan y las que se han de desplegar para continuar la senda propuesta. Gracias!

#9 
Escrito por María Boggiero en septiembre 9th, 2016 @ 20:29

Los seres humanos necesitamos entre otras cosas, entender, aprender y mejorar ¿y cómo lo podemos tomar conciencia del progreso, valorar nuestra propia evolución y el grado de satisfacción respecto a los resultados que anhelamos?
La escala evaluativa es un recurso muy válido, un instrumento muy útil para que el cliente pueda realizar esta valoración subjetiva: ¿Dónde se encuentra (sit.actual)? ¿Cómo ha llegado hasta ahí? ¿Qué hizo para llegar donde está ahora? ¿A dónde quiere llegar (sit.deseada)? ¿Qué pasos puede dar para ir avanzando y conseguir el objetivo marcado? ¿De qué manera su experiencia previa le puede ayudar a llegar hasta allí?

Evaluar del 1 al 10, no deja de ser un sistema de medición en relación al progreso, a los resultados y a la proyección de un futuro deseado. Nos ayuda a cuantificar y a concretar y además a adquirir ciertos compromisos vinculados al objetivo que perseguimos.

Si no sabes dónde estás ni hacia donde te diriges ¿cómo sabrás que has llegado allí? Si no haces una valoración previa, ¿de qué forma podrás valorar hasta dónde has sido capaz de llegar? Sin “valorar” no puedes “valorar”.

Me ha parecido interesante conocer la necesidad de explicar al coachee cómo funciona, hacerle las preguntas adecuadas, que tenga sentido el ¿para qué lo quieres lograr? Y que la respuesta tenga un sentido global en su vida.
Y por otra parte que la escala evaluativa tiene mucho más sentido cuando el objetivo está muy centrado en el hacer, ya que contribuye mucho a poder establecer un plan de acción.

#10 
Escrito por FABIOLA MARTIN en septiembre 11th, 2016 @ 19:20

Les escales avaluatives i subjectives em semblen una eina molt potent. Vinc del món de l’ensenyament i moltes vegades és complex avaluar de manera objectiva. Tot i així, és el que se’ns demana per procurar de ser el més justos possibles amb tot l’alumnat. Atès que en un procés de Coaching el veritable objectiu és el que es marca el client, les escales avaluatives resulten força interessants per prendre consciència sobretot de la situació desitjada i de les potencialitats i fortaleses que ja té el client, és a dir, de tot allò que ja ha fet per distanciar-se de la situació menys desitjada que correspondria a un 0.
Durant el curs hem fet servir aquest tipus d’escala però mai no he cregut que fossin útils en el sentit d’objectivitat: què significa un 6 per al client. I un 7? Ara que veiem el client com un expert, si ell diu que es situa en el 6, és així. No hi ha cap dubte.
Com diu l’article, s’usen en l’inici del procés i quan vulguem que el client prengui consciència dels avenços. Atès que l’objectiu subjacent de qualsevol procés de Coaching és l’autoestima, que el Coachee prengui consciència dels passos que fa o ha fet ja per apropar-se a la situació desitjada ens interessa molt.
És una eina senzilla però complexa perquè tot i que amb preguntes simples ho podríem treballar, convé que emmarquem el 0-10 amb la situació específica en la que es troba el client i que fem les preguntes oportunes. Els passos hi ajuden però ens cal pràctica. Pràctica. Pràctica. I pràctica. Aprenem fent.

Si el 10 és ser un gran Coach, neutre, humil, coneixedor de la metodologia, amb hores i hores de pràctica, que es posa de manera impecable el “barret Coach” cada cop que entra en una sessió amb un client i que ha integrat la majoria de competències a la seva vida de manera global, quin número defineix millor la teva situació actual?

Marti Luther King va dir: “Da tu primer paso con fe, no es necesario que veas toda la escalera completa, sólo da tu primer paso”.

Hi estic d’acord, però en el cas que ens ocupa, és interessant visualitzar el final de l’escala per després pujar escaló a escaló. Com diríem a Menorca: “A poc a poc i amb bones…”

#11 
Escrito por Júlia Coll Pons en septiembre 20th, 2016 @ 18:47

Buenísimas imágenes para ejemplificar la herramienta de la escala evaluativa en los procesos de Coaching Teleológico. Trabajando con personas es muy bueno poder evaluar los objetivos (hechos intangibles la mayoría de las veces) para poder evaluar el “éxito” del proceso. Poder poner número nos ayuda a situarnos en el AQUÍ Y EL AHORA, poder, además, donde está la situación deseable o perfecta en la que el cliente le gustaría estar, para poder juntos definir cuál será entonces la situación o punto de la escala donde queremos poner el objetivo del proceso juntos.
Me viene a la cabeza la frase de que cuando pones nombre a aquello que sientes o aquello que desconoces es el primer paso para poder dominarlo.
¡Buen Coaching!

#12 
Escrito por Sergi Montells en septiembre 25th, 2016 @ 20:51

Utilizar las escalas evaluativas en los procesos de coaching teleológico, me parece un buenísimo instrumento, para que el propio coachee pueda no solamente concretar qué aspecto vital desea trabajar en el proceso de coaching, sino también para que valore en qué punto de partida se encuentra en referencia al mismo y en qué punto final (objetivo) quiere llegar.
Le servirá también como y que le ha ayudado el hecho de pasar de una puntuación a otro (de un estado a otro) en el pasado, y como ese mismo proceder puede ayudarle en el futuro, o si es necesario buscar nuevas estrategias hasta llegar a aquello deseado.
Aunque desconocía dicho recurso, me parece tremendamente útil sobre todo para aquellos clientes que necesitan un feedback numérico para concienciarse de que van por el camino productivo que anhelaban.
Sencillo y práctico. Excelente!

#13 
Escrito por Juan Carlos en agosto 25th, 2017 @ 10:48

El uso de una escala evaluativa como un baremo es una herramienta muy útil para que el cliente pueda valorar su grado de satisfacción (o insatisfacción) actual y visualizar cuál sería su grado de satisfacción deseado como objetivo. Al marcar estos dos hitos en una escala imaginaria se puede medir la distancia entre ambos estados, y también todos los pequeños o grandes avances que se consigan a través del proceso que acerquen al cliente a su objetivo.

#14 
Escrito por Luis en septiembre 13th, 2017 @ 16:17

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