Síndrome de Burnout y Coaching Teleológico

Post escrito por Hermínia Gomà en marzo 20, 2015
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Síndrome de “Burnout” y Coaching Teleológico

¿Cuál es mi interés en escribir un artículo sobre este tema?

Nace de mi interés en potenciar la salud en las organizaciones y de mis conocimientos y experiencia como coach teleológica y como psicóloga al vivir cada día:

  • Los efectos perjudiciales del estrés en profesionales que trabajan en entornos nocivos, limitantes o conflictivos.
  • De las consecuencias negativas para ellos, la organización y la sociedad a la que pertenecen.

¿Has tenido alguna vez la sensación de incompetencia al sentir que las demandas que se te hacen superan tu capacidad para atenderlas debidamente? ¿Cómo te sientes cuando el volumen de tus compromisos te supera? Si esta tensión se prolonga en el tiempo tenemos un grave problema.

Me gustaría invitarte a responder a este pequeño cuestionario:

  • ¿Te notas cansado y carente de energía física o emocional?
  • ¿Eres propenso a ver la parte negativa de tu trabajo?
  • ¿Sientes que no tienes tiempo para hacer muchas las cosas que son importantes para realizar un trabajo de calidad?
  • ¿Notas que te has endurecido y eres menos comprensivo con ciertas personas?
  • ¿Tiendes a sentirte molesto por las cosas que hacen sus colegas?
  • ¿Te sientes incomprendido o poco apreciado por sus compañeros de trabajo o jefes?
  • ¿Crees que estás logrando menos de lo que te mereces?
  • ¿Sientes que no tienes a nadie con quien hablar?
  • ¿Percibes que la presión que recibes no te permite tener éxito en tus resultados?
  • ¿Sientes que no estás consiguiendo lo que quieres de su trabajo?
  • ¿Crees que no estás bien en la organización o que te has equivocado de profesión?
  • ¿Hay aspectos de tu trabajo que te frustran?
  • ¿Crees que la política o la burocracia de tu organización te impiden hacer un buen trabajo?
  • ¿Consideras que hay más trabajo del que puedes asumir?
  • ¿Te parece que no tienes tiempo para planificar tal como te gustaría?

Sí algunas de tus respuestas son positivas, iniciar un proceso de coaching teleológico puede ser el primer paso para cambiar y lograr el bienestar y la tranquilidad que necesitas.

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En una investigación (*) realizada en el año 2007, a una muestra de 11 530 profesionales de la salud residentes en España y América Latina, se pudo constatar que la prevalencia de Burnout en profesionales de la educación, los servicios sociales y sanitarios fue: 14,9 % en España, 14,4 % en Argentina, 7,9 % en Uruguay, 4,2 % en México, 4 % en Ecuador, 4,3 % en Perú, 5,9 % en Colombia, 4,5 % en Guatemala y 2,5 % en El Salvador. ¿Cuáles debe ser hoy la prevalencia? Probablemente mayor.

Este síndrome no es exclusivo de estas profesiones, actualmente  muchos profesionales, sea cual sea su ocupación son susceptibles de desanimarse y perder el entusiasmo por su trabajo. Es aquí, cuando el departamento de RRHH de una organización pide los servicios de un coach.

Burnout en castellano significa “estar quemado” y describe la situación de frustración y malestar de muchos trabajadores que no pueden satisfacer sus expectativas o lograr resultados satisfactorios por su trabajo. Las personas cuyo trabajo se efectúa en relación directa con la gente (pacientes, alumnos, clientes, usuarios de servicios sociales, etc.) son más propensas a este problema, según numerosos estudios.

Cuando alguien nos dice que está quemado significa que una situación personal, laboral o social le ha sobrepasado y ha agotado su capacidad de actuar de manera satisfactoria para él y los demás. Esta vivencia tan negativa me interesa especialmente en situaciones laborales, donde el profesional y su puesto de trabajo no se ajustan. En estos casos se aíslan, su actitud es impersonal, se pueden llegar a mostrar cínicos, quejosos, distanciados, despectivos o tratan de hacer sentir a los demás culpables de sus frustraciones como mecanismos para aliviar la tensión crónica que sufren.

Este término inglés describe un problema psicológico que se relaciona con altos niveles de tensión en el trabajo, frustración personal, falta de recursos internos para afrontar ciertos conflictos de interacción con otras personas y dificultades para gestionar trances de la vida en general. Las consecuencias negativas para la persona que lo sufre, para el resto del equipo o para la organización  son importantes  y costosas.

Este problema emana de una situación prolongada de estrés emocional e interpersonal que se da en situaciones laborales conflictivas y cuyas consecuencias son la fatiga crónica, la sensación de no poder dar más de sí mismo a los demás, la poca eficacia y la sensación de falta de sentido, apareciendo síntomas:

  • Psicosomáticos: agotamiento, fatiga crónica, dolores de cabeza frecuentes, insomnio, úlceras, asma, pérdida de ciclos menstruales trastornos físicos, dolores musculares (cuello y espalda)
  • Conductuales: absentismo laboral, abuso de drogas, aumento de la conducta violenta, comportamientos de alto riesgo.
  • Emocionales: distanciamiento afectivo, suspicacia, irritabilidad, incapacidad para concentrarse, deseo de abandonar el trabajo, ideas suicidas. Estas personas empiezan a dudar de su competencia para realizar el trabajo y su autoestima se ve dañada profundamente.
  • Defensivos: negación de lo que sienten, ironía, culpar a los demás, violencia hacia los demás, racionalización.

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Este síndrome es un proceso que surge de manera paulatina y se va intensificando con el tiempo. Al principio, las demandas exceden a los recursos personales y profesionales de la persona creando una situación estresante, que no se soluciona. En una segunda fase, por el sobreesfuerzo mantenido empiezan a emerger síntomas ansiosos y fatiga. Al no poseer recursos internos, la persona no puede regular el desajuste entre la demanda y lo que puede hacer y en la tercera fase, esta persona empieza a realizar conductas “extrañas” para liberar la tensión. Así entendido, podríamos decir, que el burnout aparecería en la fase final como resultado de una situación laboral intolerable para esta persona.

El clima laboral se puede ver muy afectado, un equipo puede padecer este síndrome, especialmente cuando la organización no sabe equilibrar las necesidades de sus colaboradores con los objetivos de la organización. Lo podemos percibir por la falta de energías en el equipo, descenso del interés por los clientes, frustración, desánimo, ganas de abandonar y falta de entusiasmo e iniciativa. Cuando el equipo pierde la ilusión baja la calidad de los servicios y la atención al cliente.

Como coaches teleológicos es fácil que detectemos, al empezar a intervenir en una organización ciertos indicadores de que las condiciones que generan ciertos “gerentes” no son de liderazgo. Ostentan el poder por su cargo, no por su liderazgo. Muchas profesionales de gran valía se ven frenados por estos gerentes y se sienten “quemados”. Es una lástima el gran talento que pierden muchas organizaciones al no aplicar medidas, no sólo que impidan el burnout, sino que faciliten la emergencia del liderazgo de sus colaboradores, dotándoles del poder para ejercerlo.

Como coaches teleológicos es fundamental que acompañemos a nuestros clientes para que se conozcan e identifiquen cual es su situación personal, profesional. Que entiendan como interaccionan con las personas de su equipo y con el resto de la organización. Que puedan realizar los cambios internos necesarios para liderarse y liderar su vida profesional.

Les acompañaremos para que desarrollen su inteligencia emocional, que fortalezcan su autoestima, sepan regular sus emociones, determinar sus prioridades, aprendan a comunicarse de manera asertiva, sepan resolver conflictos, aprendan a gestionar su tiempo, generen expectativas realistas, decidan según sus valores y principios, adquieran habilidades para afrontar el estrés y aprendan a escucharse y cuidarse.

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El psicólogo Herbert Freudenberger (1974) utilizó este término por primera vez para referirse a los problemas de los servicios sociales (dicen que se inspiró en la novela de Graham Greene titulada, A burnt-Out Case de 1960 que describe a una persona con este problema). Con anterioridad a este investigador, H.B. Bradley (1969) utilizó el término staff burnout para describir un fenómeno psicosocial que sufrían oficiales de policía encargados de personas en libertad condicional.

Según  Freudenberger (1998) este síndrome abarcaría: “(…) deterioro y cansancio excesivo progresivo unido a una reducción drástica de energía (…) acompañado a menudo de una pérdida de motivación (…) que a lo largo del tiempo afecta las actitudes, modales y el comportamiento general”.

Este síndrome fue divulgado por Christina Maslach (1977), profesora de psicología de la Universidad de California, en el Congreso Anual de la Asociación Americana de Psicólogos (APA). Para ella, este síndrome contempla tres constructos o dimensiones:

  • Agotamiento emocional/físico/psicológico
  • Actitud fría y despersonalizada hacia los demás
  • Baja realización personal unida a un sentimiento de inadecuación a las tareas que ha de realizar como profesional

Christina Maslach y Susan Jackson son autoras del Maslach Burnout Inventory, instrumento de investigación para evaluar este síndrome. Ellas propusieron el modelo teórico “Opresión-Demografía”, donde las personas se vuelven vulnerables al combinar la presión laboral y la valoración negativa de sí mismas. Este modelo es el más seguido en la actualidad ya que contempla la vivencia del estrés, la evaluación de los demás y la evaluación de sí mismo.

Hay otros modelos teóricos, provenientes de la psicología social, que pueden explicar este fenómeno:

Carroll y White (1982) desarrollaron el modelo “Ecológico de Desarrollo Humano” donde asumir exigencias y normas muchas veces contradictorias conlleva una gran carga estresante.

Kyriacou y Sutcliffe (1978) aplicaron el modelo de “Descompensación Valoración-Tarea-Demanda” al mundo del profesorado, posteriormente ampliado y modificado por otros autores. Utilizaron la conceptualización de Lazarus y Launier sobre el estrés en el profesorado, diferenciando entre estresores físicos y emocionales.

Sugerido por Farber y creado por Woods (1991), el modelo “Sociológico” entiende el síndrome como consecuencia de las nuevas políticas macroeconómicas y la globalización con tres variables: micro (personalidad y profesionalización personal), media (instituciones educativas) y macro (política gubernamental y economía global).

Harrison (1983) propuso el modelo de “Competencia Social”, constituido en el marco de la teoría sociocognitiva del yo.

El Sahili (2010) propuso el modelo “Demografía-Personalidad-Desilusión”, para el que se han de dar dos elementos para su formación: un estrés mantenido durante mucho tiempo combinado con problemas de personalidad y factores de riesgo que acarrean una pérdida de energía y una desilusión creciente sobre la profesión ejercida, por la falta de satisfacción y pérdida vocacional. Por si solas, ninguna de ellas justificaría el síndrome.

Todos los estudios que realizaron estos investigadores nos muestran claramente que el burnout depende de las habilidades, recursos y destrezas de cada persona, pero que también depende de otros aspectos externos, como las especificidades de su profesión y las condiciones laborales en las que dicha profesión se realiza.

Considero que como coaches podemos intervenir en una amplia gama de situaciones y de problemas que se generan en las organizaciones y que como resultado, se podría evitar este síndrome, tanto a nivel de un profesional en particular, como a las personas que dirigen equipos desmotivados y “quemados”.

Hermínia Gomà
20 marzo 2015
Barcelona

(*) Grau, Armand; Flichtentrei, Daniel; Suñer, Rosa; Prats, María; Braga, Florencia (2009). «Influencia de factores personales, profesionales, y transnacionales en el Síndrome de Burnout en personal sanitario Hispanoamericano y Español (2007)»Revista Española de Salud Pública 83 (2): 215–230.

http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/701a750/ntp_704.pdf

 

 

 

Comentarios del post

El síndrome de Burnout y una crisis de valores es justamente lo que me motivó a iniciar este camino dentro del coaching teleológico.
Entiendo perfectamente de lo que hablas en este artículo, Hermínia. Me produce una gran pena ver a tantísimas personas que sufren en el ámbito laboral en el que me muevo este síndrome.
Creo que es un camino con un amplio recorrido por delante y que entre todos hemos de aportar nuestro granito de arena para que estas situaciones desaparezcan.
Actualmente parece algo normal, lo que no deja de sorprenderme!!
Yo he de dar las gracias al coaching teleológico y a las técnicas de meditación y yoga por servirme para salir de esta situación, motivo por el cual me gustaría especializarme en poder ayudar a otras personas en situaciones similares a liderar sus vidas.
Os invito a aquellos que os gustaría trabajar en el ámbito empresarial a aportar vuestro granito de arena desde la dirección de las organizaciones, yo aún necesitaré un tiempo para volver a creer en ellas y trabajaré desde el ámbito personal que es lo que a mí me ha funcionado.
Espero que entre todos y desde diferentes lugares consigamos un futuro mejor en este sentido!!
Mil gracias por el artículo Hermínia!

#1 
Escrito por Aida en agosto 15th, 2016 @ 5:50

En mi caso, no he llegado a sufrir nunca el Burnout en el ámbito profesional, aunque sí estuve a punto, pero felizmente en mi empresa contrataron a más personas para solucionar el problema de que un sólo traductor tuviera que llevar hasta a 4 pacientes a la misma vez, con el consiguiente estrés ocasionado y las quejas de los pacientes que se sentían abandonados en muchas ocasiones. Fue un período de unos pocos meses en los que el estrés era altísimo, no daba a basto para desempeñar bien mi trabajo, a veces no tenía tiempo ni siquiera para comer, pasaba hasta 12 horas en el lugar de trabajo y tenía que soportar las quejas de los pacientes y luego de mis superiores. Era muy frustrante porque estaba agotada, no comía, trabajaba muchísimo y todo el mundo estaba disgustado conmigo. Por suerte, la empresa decidió invertir contratando a más trabajadores a cambio de ofrecer un mejor servicio a los pacientes, pero entiendo que en muchos casos esta solución no se da y la situación deviene insoportable para el trabajador hasta el punto de que llega a somatizar todo ese estrés en enfermedades que minan su salud como le ocurrió a mi compañera Fabi y a muchas otras personas. Como futuros Coachs debemos estar familiarizados con ese concepto porque por desgracia es un síndrome bastante extendido en las organizaciones.

A mi entender, creo que también se puede aplicar este concepto de Burnout a nivel doméstico. Creo que hay muchas madres que pasan por algo así cuando crían a sus hijos, sobre todo si se juntan con dos o tres muy seguidos, y lo digo con conocimiento de causa 🙂 El nivel de estrés al que puede llegar una madre que cría a más de un niño a la vez (actualmente muchas parejas recurren a técnicas de fertilización y se dan muchos casos de embarazos múltiples) alcanza límites muy altos, y la sensación de que el enorme esfuerzo que hace no sirve de nada se hace patente constantemente porque enseguida todo vuelve a estar desordenado y sucio y vuelta a empezar. Desde el coaching podemos ayudar a estas madres a conocerse mejor, a escucharse más y desde los valores y los principios tomar nuevas decisiones que le lleven a construir una vida más equilibrada y satisfactoria para ella y su familia.

Os paso un link que ilustra mediante dibujos animados lo que es el Burnout.
https://www.youtube.com/watch?v=RcWYHi2GQOM

#2 
Escrito por RAQUEL GARCÍA en agosto 15th, 2016 @ 11:02

Desafortunadamente gran mayoría de las respuestas a las preguntas del cuestionario han sido sí, sí, sí… Esto no es nuevo para mí, cuando empecé a observar el ambiente de mi entorno y como caían enfermos mis compañeros en bajas prolongadas por agotamiento emocional/ físico y psicológico decidí ponerme a trabajar a fondo en mi área de influencia. Este master es y ha sido un gran punto de apoyo aunque es francamente difícil cuando el supuesto liderazgo de los superiores es simple gestión de tareas y no detectan la disfunción que se está dando en el equipo. Pero este también acaba siendo mi problema, así que no queda más remedio que aprender a gestionarlo, salir del rol víctima y “hacer músculo” como digo yo.
Sin importar en ángulo desde el que lo miremos, estamos hablando de LIDERAZGO, bien a nivel personal o el de las personas que tienen un equipo a su cargo.
Si lideramos nuestra vida vamos a estar atentos a estos síntomas y vamos a poner en marcha recursos o pedir ayuda. Por ejemplo a un Coach. Hay estamos nosotros ayudar con herramientas y apoyo! Muy útil el cuestionario para hacer una evaluación.
Si lideramos un equipo y honramos aquello que es ser un buen líder vamos a ser activos y estar próximos al equipo para detectar el pulso de una situación desequilibrada de un miembro del equipo. Y si ocurre, porque no podemos controlar todas las áreas de la vida de una persona, no nos cogerá por sorpresa y estaremos preparados para acoger la situación y abordarla con inteligencia emocional.
Gracias por el artículo Herminia!

#3 
Escrito por Irene Palacios en agosto 16th, 2016 @ 21:18

Un buen artículo para complementar nuestros aprendizajes del otro día sobre el Burnout.

Siento que las expectativas juegan un rol muy importante en el desarrollo del síndrome. Como ya nos explicó Marina Romeo, son las personas que precisamente están más motivadas las que son más propensas a acabar en Burnout. Es una verdadera lástima, ya que estamos hablando de las personas que más ganas tienen de trabajar, desde su deseo de hacer las cosas bien. Pero por desgracia, sus expectativas se ven frustradas ante factores que no habían tenido en cuenta.

Se comentó en el seminario de Marina que las organizaciones pueden y deberían procurar la prevención del burnout, pues afecta tanto al bienestar de una persona como a la organización en su conjunto. Como ya dije una vez en el pasado, en mi comentario de este mismo artículo, no es muy diferente de la rana que metemos en una olla con agua. Si el agua esta hirviendo, saltará al instante, pero si no lo está, y poco a poco vas subiendo la temperatura, la rana se cocerá y no se moverá del sitio. Creo que como coaches, podemos intervenir para que la temperatura no llegue a esos niveles, y para que la rana tome conciencia de donde se encuentra.

¡Muchas gracias!

#4 
Escrito por Diana Sánchez Casanova en agosto 28th, 2016 @ 17:42

Me gustaría hacer hincapié en dos situaciones más concretas que derivan en el síndrome del burn out, uno de ellos es cuando una persona identifica determinadas posibilidades de mejora en su equipo o bien en la organización y no son capaces de influir en ella para que dichas mejoras se lleven a cabo (frustración). La otra sería el caso de personas que no se sienten alineados culturalmente con la empresa donde trabajan lo que provoca que deban tomar algunas decisiones que van en contra o que no están alineadas con sus creencias. Este caso se produce habitualmente en empresas donde se han producido cambios culturales (evolución) y todavía hay personas que no han asumido este cambio y sienten que han ‘cambiado de empresa’ sin haberlo hecho. Estos casos también son bastante comunes y estoy convencido que el trabajo de un coach puede ser de mucha ayuda a estas personas.
Las personas que sufren el Burn out muestran un nivel de autoestima bajo lo que les lleva a ‘tener que demostrar’ constantemente y precisan de mucha validación. Es obligación de los lideres identificar los caos que se puedan presentar y poner los medios para recuperar a esa persona en primer lugar a nivel personal (el sufrimiento es alto) y luego a nivel profesional y para el equipo en el que trabajan y evitar así pérdida de talento tal y como nos comenta Herminia en el excelente artículo.

#5 
Escrito por Joan Ferran en agosto 28th, 2016 @ 22:41

Conozco el síndrome de burnout de cerca, lo he padecido. En mi caso, como en la mayoría fue la confluencia de varios factores, profesionales (sobre todo) y personales. Ánimo a los que puedan pensar que están ahí porque se sale!
Como coach estoy totalmente de acuerdo en que hay mucho trabajo en las organizaciones para nosotros porque el burnout es bastante más frecuente de lo que pensamos. Hay mucho que mejorar y mucho que se puede hacer para evitarlos y para sacar todo el potencial de la gente que trabaja en las organizaciones. Las personas no son robots, y el mayor capital que tiene una empresa es su capital humano. Los objetivos marcados por la organización tienen que ser consensuados con sus empleados y que sean retos alcanzables. En mi opinión se tratará de definir para cada empleado su equilibrio entre P/CP en palabras de Covey. El equilibrio entre lo que el empleado produce y su capacidad de producir, si lo que produce es más de lo que puede al final acabará en burnout, pero si lo que produce es menor de lo que puede producir, el aburrimiento y la apatía están casi garantizados.
En este audio de radio nacional se da una solución muy interesante a los profesores con el objetivo de prevenir el burnout. Espero que os guste.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/por-la-educacion/educacion-profesores-estres-18-07-16/3665293/

#6 
Escrito por Ana Sánchez Castillo en agosto 29th, 2016 @ 21:06

Leyendo tu artículo me he zambillo en mí ambiente de trabajo, soy maestra y mi mundo es el de la docencia, realmente hay ocasiones en que las exigencias son tantas que los profesionales de la enseñanza no podemos gestionarlas, nos sentimos desbordados, nos falta tiempo y nos cuesta adaptarnos a nuevas situaciones.
Considero que para dedicarnos a la docencia es imprescindible que tengamos verdadera PASIÓN por la enseñanza, que nos guste la profesión y que disfrutemos plenamente, siendo siempre conscientes de que trabajamos con niños y futuros adultos y que de nuestro trabajo depende, en parte el conseguir un mundo mejor. Aun teniendo la pasión imprescindible, el docente se encuentra con una serie de preocupaciones que le pueden desembocar en el síndrome burnout, con demasiada frecuencia l@s maestr@s manifiesta sentirse quemad@s.

La escuela necesita cambiar a la misma velocidad que lo hace la sociedad, sin embargo hay docentes que muestran una alta resistencia al cambio. Prefieren lo conocido a lo desconocido, puesto que lo nuevo les provoca incomodidad y estrés. Cambiar implica volver a organizarse, aprender y practicar diferentes formas de enseñar, eso supone hacer un crecimiento personal, pasar por la revisión de las creencias que nos han guiado durante años en las aulas y para ello es necesario ser valientes, a muchos les provoca un gran miedo. Posiblemente sería más fácil si pensáramos en la frase de Richard Bach: «Lo que la oruga llama el fin del mundo, el maestro lo llama mariposa». Junto a este importante reto dentro del aula, el docente también tiene que superar una serie de obstáculos que van sumando y aumentan su carga laboral:
– el trabajo del docente no termina en el aula, hay corregir trabajos, exámenes, planificar sesiones, preparar materiales para utilizar en clase.
– cada vez se le exige más y más burocracia.
– Han aumentado considerablemente las reuniones con el resto del equipo docente para una mayor coordinación..
– el profesorado ha perdido la autoridad que tradicionalmente la sociedad le otorgaba y ha pasado en muchas ocasiones a ser cuestionado por los padres generandole un gran desgaste emocional.
– hay un importante recorte de las plantillas debido la crisis, lo que supone un aumento de trabajo.
– la falta de recursos formativos para los docentes que les puedan facilitar herramientas para aprender a manejar este tipo de situaciones, ayuda a la aparición del Síndrome de Burnout.

En mi día a día constato todo lo expuesto anteriormente pero, a pesar de ello tengo la certeza que aún teniendo motivos, algunos de los docentes toman firmemente un rol de VÍCTIMAS al respecto, es aquí donde el Coaching Teleológico tiene el importante trabajo de acompañar a l@s m@estros a que se conozcan e identifiquen cuál es su situación personal, profesional, a que logren una nueva percepción, a que pierdan sus temores, sus miedos, en definitiva a que pasen de tener esa actitud reactiva a tener una actitud PROACTIVA y liderar sus vidas para ser líderes en sus clases. Sin duda, nuestra sociedad lo va a agradecer y la salud de los docentes, también!!!

Muchas gracias Herminia por el interesante artículo!

#7 
Escrito por Rosa Mari en septiembre 7th, 2016 @ 20:32

La meva vivència va molt en la línia del comentari que ha fet la Rosa Mari. La nostra professió és similar, amb la única diferència que ella treballa a primària 6-12 i jo a secundària 12-17.
Aquest article m’ha arribat especialment perquè he tingut la sensació, en el passat, de no saber si la feina que feia era realment el que volia fer. Per això vaig gaudir d’un període d’excedència i em vaig apuntar al Màster (per aprendre a liderar la meva vida i per tenir un plan B).
Crec que en la meva vida hi ha hagut d’altres situacions d’estrès mantingut en el temps que han desencadenat en varis dels símptomes que s’han citat a l’article. És possible que en ocasions es degui a factors externs però la veritable feina que hem de fer com a persones és focalitzar la nostra energia en treballar les habilitats internes i treballar en el nostre cercle d’influència. Què puc fer jo ara? El període d’excedència em va anar bé per desconnectar i per il•lusionar-me una altra vegada. Me n’he adonat que no és el què, sinó el com. Com jo ho gestiono, com jo ho visc… Òbviament que hi ha situacions de política educativa que hi tenen molt a veure, moltíssim, però malgrat això, què puc fer jo en aquesta situació? Possiblement fer un procés de Coaching Teleològic seria una bona idea.
Com a Coach individual haurem de treballar les habilitats, recursos i destreses del client i si treballem en organitzacions ens podem centrar en millorar les competències dels clients i a la vegada la gestió dels líders i caps per tal de procurar canviar la situació externa dels seus súbdits en l’àmbit laboral. Quan parlàvem dels caps autoritaris he pensat en el llibre “El líder resonante crea más”, que parla del lideratge dissonant. O dels estils autoritari i timonel, que són necessaris en determinades circumstàncies, però molt concretes i puntuals. Convé fomentar en les organitzacions un lideratge que generi ressonància.
Ara connecto amb el llibre “Resultados extraordinarios”, de Ortega Llavador, que per cert, el recomano. Per millorar aquesta sensació de estrés prolongat podem revisar com és la comunicació interna, el nostre diàleg… perquè qui sap si ens estem fent les preguntes equivocades. Un Coach, en qualsevol cas, ajudaria.
Ets feliç, tu, a la teva feina?

#8 
Escrito por Júlia Coll Pons en septiembre 15th, 2016 @ 19:19

El Síndrome de Burnout es una realidad en muchas vidas de las personas en la actualidad. Esta sensación de “estrés” nace de tener la sensación que no tenemos los suficientes recursos para poder afrontar las exigencias del entorno o aquello que se nos pide. Sería como una ecuación de + EXIGENCIAS y – RECURSOS. Tenemos un miedo de “no ser suficientes” o de “no poder solucionar aquello que se nos pide”.
Desde el Coaching Teleológico, como bien dice el artículo, podemos intervenir en estos casos, acompañando en la vida de los clientes potenciando su liderazgo personal, analizando y dando sentido a la situación que produce esta sensación de “síndrome de Burnout”.
Me gusta mucho especialmente la comparación con la rana, que no se da cuenta de la gravedad que toma la situación, de cómo al temperatura va subiendo hasta que ya está muerta.

#9 
Escrito por Sergi Montells en septiembre 25th, 2016 @ 16:52

El Síndrome de Burnout es una realidad en muchas vidas de las personas en la actualidad. Esta sensación de “estrés” nace de tener la sensación que no tenemos los suficientes recursos para poder afrontar las exigencias del entorno o aquello que se nos pide. Sería como una ecuación de + EXIGENCIAS y – RECURSOS. Tenemos un miedo de “no ser suficientes” o de “no poder solucionar aquello que se nos pide”.
Desde el Coaching Teleológico, como bien dice el artículo, podemos intervenir en estos casos, acompañando en la vida de los clientes potenciando su liderazgo personal, analizando y dando sentido a la situación que produce esta sensación de “síndrome de Burnout”.
Me gusta mucho especialmente la comparación con la rana, que no se da cuenta de la gravedad que toma la situación, de cómo al temperatura va subiendo hasta que ya está muerta.

#10 
Escrito por Sergi Montells en septiembre 25th, 2016 @ 16:52

El síndrome Burnout es algo que cada vez se está extendiendo más en las organizaciones. La persona se siente sobrepasada por circunstancias laborales, debidas a exigencia en las tareas o de pocos recursos, o a nivel relacional dentro de la empresa. Eso hace que poco su autoestima se vaya minando, su energía y su capacidad de trabajo. Generando un estrés y una situación complicada.
El coach tiene un importante papel, de ayudar a resituar y de que la persona vuelva a creer en ella y a tener energía e ilusión por las tareas y por el puesto de trabajo.

#11 
Escrito por Fina Vallejo en febrero 2nd, 2017 @ 14:21

Mi comentario será escueto y sencillo de comprender y es que considero el BURNOUT como un estado psico-físico (también emocional) donde la persona que lo sufre se da cuenta de que necesita un cambio importante en su vida, ya sea personal o profesional, y que si lo lleva a cabo, comienza el viaje más fascinante de su vida.

Por lo tanto, considero el BURNOUT necesario para muchas personas, todavía «dormidas».

#12 
Escrito por David Rodríguez Magallón en febrero 2nd, 2017 @ 19:07

Buenas Herminia,

El sindrome de Burnout es frecuente en las profesiones sanitarias, trabajo como enfermera..y entre los sanitarios es uno de los que más se padecen.
El estrés, los pocos recursos personales para afrontarlo y además la presión laboral y las condiciones laborales son factores que favorecen tenerlo. Saber gestionar la situación (recursos propios), el reconocimiento de tus lideres, potenciar tus talentos..són técnica que nos ayudan a prevenirlo. La desconexión laboral, hacer deporte, meditacion y en algunos casos la terapia con el coach nos ayudará a superar la situación.
Como futuro coach, el acompañamiento a las personas con este síndrome,es clave a que descubran sus talentos, a que se empoderen, motiven y que descubran su pasión!

#13 
Escrito por Elvira Garcia Arcos en febrero 6th, 2017 @ 0:29

Em sembla un article molt acertat per la seva catastròfica i epidèmica realitat… Jo fins i tot tinc la sensació que el ser suportable a aquest Burnout és una competència que valoren alhora de mantenir el teu lloc de treball… Un virus terrible que va en contra de qualsevol conciliació laboral-familiar. Feliç si amb el coaching puc treballar per a que el coachee pugui escoltar-se en tots els aspectes, valorar què li passa i prendre mesures al seu favor.

#14 
Escrito por Mireia Farré Canela en febrero 6th, 2017 @ 18:08

El síndrome de burnout o de “estar quemado por el trabajo”, es una respuesta a un estrés laboral crónico, en la que el trabajador no puede hacer frente a las demandas del ambiente. Es decir, el trabajador con burnout, sufre un bloqueo en el que no es capaz de afrontar los retos del puesto de trabajo, y se ve superado por las circunstancias. Este se sufre principalmente en profesiones donde hay un contacto directo y permanente con personas, en trabajos de cara al público,y en los que hay que tratar con clientes o pacientes.

Hace un tiempo pude vivir en primera persona el Burnout dedicándome al ámbito social. Experimentaba sentirme desbordada, irritable y de mal humor. Además de una actitud distante frente al entorno y las personas (compañeros, clientes). También una sensación de una baja realización personal que llevaba asociado un sentimiento de frustración mantenido en el tiempo. Superada esta fase, he podido aprender de ella desde la experiencia.

Algo que no me había planteado todavía, es que puede resultar positivo el abordaje del Burnout desde el coaching teleológico. Acompañando a las personas para que puedan realizar aquellos cambios que les fortalezcan y emponderen, para traspasar sus conflictos. Provocar, como coaches, que la persona tome conciencia de cómo se siente y qué le está afectando. Trabajar aspectos como la asertividad, el manejo eficaz del tiempo, técnicas de relajación, adaptación a cambios, vida sana (alimentación, ejercicio, sueño, etc.), trazarse metas realistas, gestión de emociones, etc. En definitiva, que los clientes lideren su vida y no se sientan “indefensos” y sin margen de maniobra.

#15 
Escrito por SUSANA MARTINEZ en febrero 14th, 2017 @ 21:20

Creo que este síndrome lo puede sufrir cualquiera en su puesto de trabajo, tanto en una organización como en lo sanitario, educación, etc. De hecho, tengo la sensación que muchos hemos sufrido algunos de los síntomas. Creo que un coach no tan sólo debe intervenir cuando ha sucedido el Burnout sino que también debe preeverlo. Y es difícil detectar el momento en el que puede pasar porque desde mi punto de vista el burnout puede ser de grupo pero también muy personal, pudiendo afectar tan solo a uno de los miembros mientras el resto del equipo siente que están en un buen momento.
Mi pregunta es: ¿cuando alguien siente que está «quemado» en su profesión porque la organización le impide avanzar, es decir, ascender en su trabajo, también estamos ante este síndrome? El deseo o la ambición de crecer muchas veces puede verse frustrada dentro de una organización, y no tanto por el «creo que este sitio se me queda grande» sino al revés, porque el trabajador quiere y puede asumir más responsabilidades de las que le han otorgado.
Enhorabuena por el artículo, muy interesante.

#16 
Escrito por Sara en febrero 23rd, 2017 @ 12:20

Conozco el «Síndrome de Burnout» de cerca, lo sufre una persona a la que aprecio mucho. Desde fuera, parece increíble ¿Cómo se puede jugar con los empleados de grandes corporaciones? Los que lo sufren suelen «apretar y apretar» a sus empleados sin valorar si estos realmente pueden llevar a cabo el volumen de tareas asignadas. Las tareas suelen ser infinitas, y los empleados se sienten desprotegidos por sus jefes y sin ningún marco regulador que calcule el tiempo de respuesta para resolverlas.
Usuarios viciados que, por su posición en la compañía, oprimen al departamento post-venta, que disfrutan de un estatus que ni sus propios responsables pueden frenar. Estos consiguen que el departamento satisfaga sus peticiones, ya que exhortan a sus empleados para que estos respondan en el tiempo que ellos estimen, y no teniendo en cuenta si para ello han de trabajar de noche o incluso durante los fines de semana. Desde las altas esferas no dejan de caer proyectos y más proyectos y son incapaces de pararse a medir si las cargas de trabajo del departamento son asumibles o no.
Lo que más llama mi atención de estas corporaciones es que encima alardeen de la compatibilización familiar con el trabajo.
Es muy curioso cuando aún no son estos «responsables» quienes dan la cara ante el KEY USER. En este caso, se suele pensar que la persona que está al frente de este departamento es tremendamente responsable tanto con su puesto como con sus compañeros (que son los que realmente se corresponsabilizan de llevar acabo todas las tareas), y si en algún caso llegan a manifestar su malestar, se les responden que están ahí para dar servicio… Ella es consciente de que se está dinamitando mentalmente y emocionalmente, que los recursos con los que dispone son escasos, que tal carga no les permite coger el ritmo, parece que viven en un contra-reloj constantemente.

Me gustaría enviar un batallón coach desde el centro, pero estoy seguro que la dirección no nos dejaría pasar más allá de la puerta principal
En fin… que si no sabemos poner límites otros tampoco los ponen.
¡Excelente artículo Herminia!!!!

#17 
Escrito por toni de Gea en febrero 23rd, 2017 @ 23:10

Conozco el «Síndrome de Burnout» de cerca, lo sufre una persona a la que quiero. Desde fuera, parece increíble ¿Cómo se puede jugar con los empleados de grandes corporaciones? Los que lo sufren suelen «apretar y apretar» a sus empleados sin valorar si estos realmente pueden llevar a cabo el volumen de tareas asignadas. Las tareas suelen ser infinitas, y los empleados se sienten desprotegidos por sus jefes y sin ningún marco regulador que calcule el tiempo de respuesta para resolverlas.
Usuarios viciados que, por su posición en la compañía, oprimen al departamento post-venta, que disfrutan de un estatus que ni sus propios responsables pueden frenar. Estos consiguen que el departamento satisfaga sus peticiones, ya que exhortan a sus empleados para que estos respondan en el tiempo que ellos estimen, y no teniendo en cuenta si para ello han de trabajar de noche o incluso durante los fines de semana. Desde las altas esferas no dejan de caer proyectos y más proyectos y son incapaces de pararse a medir si las cargas de trabajo del departamento son asumibles o no.
Lo que más llama mi atención de estas corporaciones es que encima alardeen de la compatibilización familiar con el trabajo.
Es muy curioso cuando aún no son estos «responsables» quienes dan la cara ante el KEY USER. En este caso, se suele pensar que la persona que está al frente de este departamento es tremendamente responsable tanto con su puesto como con sus compañeros (que son los que realmente se corresponsabilizan de llevar acabo todas las tareas), y si en algún caso llegan a manifestar su malestar, se les responden que están ahí para dar servicio… Ella es consciente de que se está dinamitando mentalmente y emocionalmente, que los recursos con los que dispone son escasos, que tal carga no les permite coger el ritmo, parece que viven en un contra-reloj constantemente.

Me gustaría enviar un batallón coach desde el centro, pero estoy seguro que la dirección no nos dejaría pasar más allá de la puerta principal.
En fin… que si no sabemos poner límites otros tampoco los ponen.
¡Excelente artículo Herminia!!!!

#18 
Escrito por Juan Antonio en febrero 25th, 2017 @ 0:07

A estas alturas de nuestra vida, posiblemente todos nos hemos sentido “quemados” en alguna ocasión, bien sea en nuestro ámbito profesional o en el personal. Estamos acostumbrados a tener más trabajo del que podemos asumir, a no tener tiempo para planificar nuestro día como nos gustaría y a tener un elevado volumen de compromisos. Vivimos como si esto fuera lo normal, pero llega un punto en que nos sentimos superados y es cuando aparecen los síntomas del conocido “Burnout”. Debemos hacer los cambios oportunos en nuestra vida para recuperar nuestro bienestar ya que las consecuencias de este estado emocional son costosas e importantes.

#19 
Escrito por Esther García en febrero 27th, 2017 @ 10:16

«Sindrome de Burnout», quien no lo ha sufrido en mayor o menor medida? Querer llegar a todo, tanto en nuestra vida privada como profesional. Hay que establecer prioridades. Tanto en las organizaciones como en nuestra vida privada muchas veces no nos paramos a pensar la importancia de las cosas, que se debe hacer primero? Como debemos hacerlo? Cuando debemos hacerlo? Si la comunicación fuese fluida entre las organizaciones y sus trabajadores se podrían cumplir los objetivos y no se generarían tantas frustraciones.

#20 
Escrito por Maria Jose Dalmau en marzo 26th, 2017 @ 10:10

El artículo me ha hecho reflexionar sobre el síndrome de Burnout, pero en referencia a uno mism@.
Cuantas veces en el afán de perfeccionismo y de realizar todas nuestros quehaceres cotidianos, en el trabajo, en la relación con los otr@s (familia, amigos, pareja, hijos, hijas…) con exactitud, coherencia, honestidad, ecuanimidad… y tantas cosas más que nuestro personaje nos exige para cumplir las expectativas que cree que nos aportará a una vida más plena y gratificante. Pues justamente todo lo contrario.
Quizás, a mi modo de ver, en la aceptación de la imposibilidad temporal (que no permanente) podemos pararnos para ver qué aspectos podemos soltar para andar más livianos, qué dudas, qué problemas. Cómo podemos flexibilizarnos internamente para apagar nuestros fuegos internos y situarnos en otro espacio mental que nos permita regenerarnos.
El Coaching Teleológico puede ayudar enormemente a dichos procesos de refrigeración interior, suavizando, flexibilizando y regularizando de manera más armónicamente vital, nuestro ardor interno.

#21 
Escrito por Joan Carles Vila Ulloa en agosto 24th, 2017 @ 18:00

Este síndrome es muy común, en la actualidad encontramos a miles de personas agotadas en los establecimientos a los que asistimos y nos encontramos agotados de vez en cuando por no “tener tiempo”. Desde mi postura, creo que está relacionado a las formas de producción que priorizamos actualmente. El bajo costo de un producto parece estar por encima de toda relación humana. Ser coach me permite ampliar mi círculo de influencia y disminuir mi círculo de preocupación, mediante mi ejercicio puedo trabajar en este síndrome en diferentes organizaciones que lo necesiten.

#22 
Escrito por Paula Daniela Lemus en agosto 26th, 2017 @ 20:05

Independientemente de los condicionantes externos negativos que puedan darse en un momento determinado, una persona puede afrontarlos con fortaleza si tiene los recursos internos adecuados. Aquí la figura del coach puede ser de gran ayuda para empoderar al cliente y darle enfoques alternativos su situación que le recuerden que es el protagonista de la película de su propia vida, y que es libre y responsable de tomar decisiones.

#23 
Escrito por Luis en septiembre 7th, 2017 @ 16:01

Este síndrome es más habitual de lo que creemos y creo que va ligado a la falta de flexibilidad que existe en las empresas. La falta de personas que lideran esas empresas. En la mayoría de los casos no se da margen a los trabajadores en la participación y colaboración de sus puestos de trabajo. Se limitan a hacer su trabajo ,a no cuestionar lo que hacen y a asumir cargas de trabajo desproporcionadas. No se les brinda la oportunidad de aportación ni participación , y eso a la larga va mermando la ilusión y desemboca en este tipo de síndrome. Apatía laboral que convierte a las personas en máquinas de hacer.
Como coach se puede hacer una gran aportación acompañando a las personas que se encuentren en esta situación a darse cuenta de sus posibilidades y a responsabilizarse ante la situación en la que están. Ampliarles la visión para que puedan ver que existen otras alternativas y diferentes maneras de hacer para no llegar a este tipo de situaciones.
Por parte de las organizaciones pueden tener actuaciones proactivas para preveer este tipo de situaciones detectando y corrigiendo posibles situaciones que puedan llevar a sus empleados al aburrimiento y a tener estrés.

#24 
Escrito por Rocío Vallejo en septiembre 20th, 2017 @ 23:41

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