Cuando el futuro es incierto

Post escrito por Hermínia Gomà en abril 28, 2015
Categorías del post: General

Cuando el futuro es incierto

Incertidumbre1

 

Hace un par de meses mantuve una conversación con un cliente, directivo del área comercial de una multinacional. Me comentó que tenía que realizar una reunión con su equipo y la había cancelado. ¿El motivo? Creía que no tenía nada que comentar con ellos. El horizonte no se presentaba nada claro. ¿Seguiremos en la misma empresa dentro de seis meses? ¿Cambiarán nuestras prioridades? ¿Seguiremos vivos? Demasiada incertidumbre. No hay nada seguro.

Los directivos y directivas se mueven en entornos que se caracterizan por la intrínseca complejidad de la estructura de las organizaciones que dirigen y los entornos en los que han de desarrollarse. Desde un punto de vista macroscópico, la complejidad nos impide prever la evolución de la organización y los cambios necesarios para responder de manera adecuada a los estímulos externos de un contexto tumultuoso. Desde una mirada microscópica se manifiesta como incertidumbre que limita la posibilidad de actuar.

Mi cliente me comentó que estaba abandonando algunas de sus funciones con sus colaboradores, entre ellas la revisión de sus resultados o hablar de su proyección profesional. Le costaba hablar con los miembros del equipo ya que consideraba que era una tarea sin sentido si no existía un futuro claro.

Cómo en el caso de este cliente, el problema de algunos directivos o profesionales es que imaginan un futuro incierto, se paralizan y no actúan en el presente. Según David McClelland, profesor de psicología de Harvard, en su libro Human Motivation habla de tres motivaciones fundamentales en el ser humano:

  • El éxito, ligado al deseo de alcanzar metas cada vez más retadoras.
  • La adhesión, ligada al deseo de agradar o ser amado.
  • El poder, ligado al deseo de influir y ser respetado (personal) o de dar poder a los demás, respetarlos (social).

Para este psicólogo si una persona logra cubrir estos tres deseos su motivación y compromiso serán tan fuertes, que no necesitará tener una clara visión del futuro. Lo que nos lleva a la conclusión de que hemos de dejar de preocuparnos por el futuro y centrarnos en ocuparnos del presente.

Basándome en estas premisas seguí conversando con mi cliente para clarificar sus metas, constatar su autonomía para alcanzarlas, las competencias y talentos que desarrollaría y la repercusión que tendrían sus acciones en su vida y en la vida de las personas del equipo. En su plan de acción decidió relacionarse más con sus colaboradores y buscar ocasiones para colaborar con ellos y celebrar los éxitos que fueran logrando. Tomó conciencia de que la incertidumbre le había paralizado y que no era feliz en ese estancamiento. Un mes después, volví a reunirme con este cliente y me comentó que había conversado con cada miembro del equipo y que pudo concretar con ellos proyectos estimulantes que les permitían desarrollar sus talentos y cooperar con otros compañeros. Ya no se sentía estancado. Su determinación era clara. Vivir plenamente cada momento a pesar de no tener ninguna certeza.

Cuando no hemos definido un objetivo o meta y el futuro no está claro nos sentimos bloqueados. Quizás tú no sepas cuales son tus metas a corto o largo plazo, no pasa nada, se trata de que elijas. Nadie te puede garantizar lo que va a pasar en el futuro, pero puedes elegir emplear el tiempo en implicarte en lo que el presente te brinde, conectándote con las personas que te rodean y con tu capacidad para pasar a la acción.

Como coach teleológica también he de afrontar mis propias incertidumbres. La existencia es inexorablemente libre y, por tanto, incierta. Ser libre implica afrontar el dolor de la incertidumbre como parte de nuestra existencia.

Recuerdo un caso en que mentoricé a una alumna (Mireia Recoder) del Master en Coaching y Liderazgo Personal. Su cliente, otra alumna del master, reconocía no ser auténtica en situaciones que le eran nuevas. A través del  proceso de coaching teleológico descubrió que siempre quería tener el control en cualquier situación, que toda su vida había querido compensar sus debilidades esforzándose en ser  “perfecta”. Realmente creía que el esfuerzo le permitiría esconder sus imperfecciones, hasta que un día comprobó que había cosas que escapaban a su control. Su teoría era: he de esforzarme mucho para mostrarme fuerte y así equilibrar mis imperfecciones. Este paradigma le permitió elaborar una estrategia que se mostró infructuosa cuando topó con la realidad: no era auténtica, se escondía tras una máscara. Con coraje pudo aceptar que su creencia le estaba impidiendo seguir creciendo y descubrió que este paradigma era una débil barrea que se había creado para defenderse del dolor y de la incertidumbre. Finalmente eligió vivir de manera auténtica, respetándose, dejar de esconderse y de juzgarse y aceptar que era todo lo perfecta que puede ser una persona que ama la vida y se atreve a ser ella misma. A través del proceso que realizó en mentoring logró cubrir los tres deseos de los que nos habla McClelland, su motivación y compromiso fueron tan fuertes, que no necesitó tener una clara visión del futuro y se centró en vivir el presente siendo ella misma.

Todos tenemos muchas dudas a lo largo de nuestra vida, la incertidumbre pone el acento en la probabilidad de que pase algo malo, por ejemplo, cuando pronosticamos que nos podemos equivocar y tememos las consecuencias de esa decisión. Nuestra vida se caracteriza por la incertidumbre, la previsibilidad es un lujo que no podemos permitirnos. Necesitamos aprender a vivir sabiendo que el futuro lo crearemos nosotros y que poseemos los recursos internos para gestionar la sorpresa, el cambio y lo inimaginable en la realidad que conocemos.

Para llegar a dónde quieras ir, planifica el viaje. Quizás no podrás estar seguro del resultado final, pero desde la aceptación y la flexibilidad podrás rectificar la planificación para trazar una nueva ruta que te acerque a tu objetivo. La confianza será tu aliada. La confianza en que siempre podrás rectificar el rumbo de tu travesía para llegar a dónde realmente quieres ir. Qué maravilla que el futuro sea incierto, cuántas posibilidades de crecer, aprender y vivir nos ofrece.

¡No te paralices! ¡Pasa a la acción! ¡El futuro lo creas tú!

Hermínia Gomà
28 abril 2015
Barcelona

Comentarios del post

Hola Herminia
Gracias por el artículo. Me imagino lo que dices, nuestra forma de vivir y gestionar nuestras vidas ha cambiado tanto que la incertidumbre es un elemento vital. Ahora navegamos, surfeamos y nos cuesta comprometernos. un saludo cordial
j re

#1 
Escrito por juan re crivello en abril 29th, 2015 @ 8:34

Revelador es conectar con la libertad de elección, y pasa por conectar con los valores y anhelos de cada uno y así trazar nuestro camino. Uno a medida, en base quienes somos. Este trazo, como comentas Hermínia, no es rígido… es dinámico (como la vida misma) y es nuestra confianza la que nos otorga la flexibilidad mental para modificar estos pasos: a veces más lentos, otros más rápidos. una zanjada hacia la derecha…y otra hacia el frente. Siempre teniendo claro hacia dónde nos dirigimos y el sentido que nos otorga en nuestra vida y nuestro ser.
Gracias por inspirarnos a seguir sumando!

#2 
Escrito por Paula Folch en abril 29th, 2015 @ 13:26

Tras la lectura de este artículo, no he podido evitar sentirme especialmente identificada con esta clienta que necesitaba poner control y planificación a todo para sentirse más segura. La verdad es que yo he sido así durante muchos años, pero finalmente, te das cuenta que esa sensación de seguridad es completamente efímera, y que siempre hay cosas que se escapan a nuestro control. Y al final, esta ansia por querer controlar el mínimo detalle y no dejar nada a la improvisación y a la incertidumbre, hace que lo primero que se descontrole sea tu propio bienestar, porque te sometes a tal presión y estrés, que al final de un modo u otro acabas pagando las consecuencias.

En los últimos meses (gracias al coaching), he sido más consciente que nunca de este “problemilla” mío con el control, y me he dado cuenta que viviendo siempre estresada, pensando en lo que pasará, no me está permitiendo vivir mi presente. Así que tome la decisión de vivir sin tantas preocupaciones, porque para qué me voy a preocupar por algo que aún no ha pasado y que tal vez no suceda.

Tenemos que ser conscientes, tal y como se comenta en el artículo, que nadie nos va a garantizar lo que va a suceder en el futuro, pero podemos elegir emplear nuestro tiempo en lo que el presente nos brinda. Y aprender a vivir sabiendo que el futuro lo creamos nosotros, y que poseemos los recursos internos para gestionar la sorpresa, el cambio y lo inimaginable en la realidad que conocemos.

Como dijo James Dean; “Sueña como si fueras a vivir para siempre. Vive como si fueras a morir hoy mismo”.

#3 
Escrito por Sandra Macho en abril 29th, 2015 @ 16:17

53 años. Así, sin más, sin empleo después de dar lo mejor en una firma legal líder en España. Master en planificación a largo término – pura quimera – y rigidez mental sin parangón. De repente, la nada.
Dudas y más dudas ¿Es esto lo que quiero para el resto de mi vida laboral? ¿Depender del capricho de un superior y reconstruir a diario el escaso entusiasmo que me queda para verlo desaparecer ante la próxima eventualidad? ¿Por qué no hacer de mi hobby mi sustento? Vamos allá ¿no?
No es oro todo lo que reluce, los horarios y las condiciones son pre-sindicales. Quizás no era por aquí. Más dudas.
¿Y si resulta que SÍ tengo habilidades y recursos? ¿Y si resulta que NADIE sabe qué va a ocurrir el próximo mes, la semana que viene, mañana, en el instante siguiente al ahora mismo? ¿Y si en lugar de luchar contra mis miedos los acepto como parte de mí?
Vuelta a empezar. En otra dirección. Ahora ya con 55. No pasa nada. Voy a confiar en mí, sé que mi capital es la adaptación al cambio. La capacidad de improvisar cuando es necesario. Saber muy bien qué NO quiero.
Y entonces, totalmente de improviso, surge la ilusión, de donde creía tierra yerma, de la angustia y la duda. Ahí está. Brilla. Y ya no necesito despertador por la mañana, y andar con la cabeza llena de proyectos es una droga. Y la satisfacción de ver los resultados, día a día. Y compartir con clientes, familia y colegas los pequeños y grandes éxitos del día a día. Y mañana, ya veremos. La mente, un arma maravillosa.

#4 
Escrito por Mat Gomà en abril 30th, 2015 @ 16:23

Gracias Herminia! Excelente artículo. La parálisis genera angustia, miedos, incertidumbre. Y todo esto más parálisis. Para qué quedarnos quietos? De qué sirve? Como el libro Lecciones de liderazgo sobre la expedición a la Antártida de Shackleton: visión de largo plazo y planes de corto plazo. El futuro lo creamos nosotros y ser libres es el mayor regalo.

#5 
Escrito por Karin Schuster en mayo 1st, 2015 @ 15:04

Una vez leí, vivir en el paso promueve la depresión, vivir en el futuro, el estrés; vivir el momento es la mejor herramienta para la felicidad plena. Otra afirmación que me motiva i me identifica es, acepta todo aquello que aparece, disfrutalo o aprende de ello. Por tanto procuro dar lo mejor y estar atento a las oportunidades para mejorar día a día.
Una vez más me parece acertadíssimo tu artículo ,lo entiendo como un regalo a mi evolución, y por lo tanto a la sociedad. Muchisimas gracias por difundir sabiduría y vuestra gran ayuda a todos tus clientes y sus entornos. Per molts anys Institut Gomà!

#6 
Escrito por Pep Muntan Gomà en mayo 1st, 2015 @ 20:35

«la previsibilidad es un lujo que no podemos permitirnos»

Me quedo con esta maravillosa frase, me ha llegado como un hachazo de realidad. Si intentamos prevenir estamos agotándonos en un esfuerzo sin sentido… Planear sí, tener un objetivo , también…pero prevenir, la sola idea es agotadora!

Que remarques la importancia de la flexibilidad y la aceptación durante el viaje también me parece muy importante. Tendemos a pensar que los planes son perfectos cuando están sobre papel, pero la realidad siempre nos sorprende y nunca salen como teníamos planeado. Hay que saber moverse en esta incertidumbre, en este no-saber. La adaptación, la creatividad y la explotación de nuestros propios recursos es entonces imprescindible para el viaje.

#7 
Escrito por Sara Arnau en mayo 3rd, 2015 @ 16:38

INCERTIDUMBRE mi aliado
exelente
Gracias Herminia

#8 
Escrito por ivan olivares en mayo 4th, 2015 @ 1:56

Por fin todo funcionaba como yo quería, me sentía orgullosa, recompensada por mi esfuerzo, por haber sido fiel a mí misma, a mis valores, a mis principios, me había costado mucho pero al fin “tenía todo controlado”…hasta que un día las cosas empezaron a fallar y por más que yo me esforzaba no podía controlarlas. Entendí que hay cosas que escapan a mi control, que en la vida casi nada es para siempre que todo es cambiante y que debemos ir adaptándonos a esos cambios, que la rigidez y el exceso de control te hace más vulnerable. Alguien me dijo una vez que las cosas rígidas son más fáciles de romper que las flexibles y tenía razón.
Debemos aprender a vivir con la incertidumbre de lo que va a pasar sin ansiedad, poniendo el foco en el presente, en el ahora. Nuestra visión debe ser a largo plazo pero marcándonos objetivos a corto plazo. Y para llegar a dónde queremos ir, debemos planificar nuestro viaje. Un viaje en el que necesitamos hacerlo motivados y sin miedo. No sabemos lo que pasará, podemos equivocarnos otra vez, pero ¿y qué? Siempre podremos cambiar la dirección y elegir otro camino. Lo importante es que estemos motivados y comprometidos con aquello que decidimos hacer. Que los tres deseos de la motivación nos den la energía necesaria par estar enfocados en el presente que nos llevará a ese futuro al que queremos llegar, pero que vislumbramos incierto.
Gracias por este magnífico post Hermina.
Un saludo.

#9 
Escrito por Ana Bolsa en mayo 4th, 2015 @ 11:06

D’aquest post em quedo amb la importància de ser presents en el present, sense que la inexorable incertessa del futur ens afecti. El passat ja ha passat, no el podem canviar, el futu encara no ha arribat, per tant s’ha de viure el present.

#10 
Escrito por MOn en mayo 4th, 2015 @ 12:10

Sin duda estas cuestiones se encuentran hoy en día a flor de piel en nuestra sociedad. Desde luego confiar en nuestra capacidad resulutiva y vivir el presente pueden ser nuestros grandes aliados para poder ir dibujando nuestro camino.

#11 
Escrito por Itsaso en mayo 5th, 2015 @ 13:36

¡Gracias Herminia! Tú artículo me ha recordado a un GPS en el que tú eliges un destino y seleccionas la ruta. Pero a lo largo del camino te encuentras con imprevistos: atascos, obras, accidentes… Tenemos la opción de volver a casa, frustrados y abatidos, o recalcular la ruta y…¡¡disfrutar del viaje!!. En la vida nos encontramos con muchos más imprevistos que en la carretera, y ser consciente de ello y aprender a utilizar los recursos y oportunidades con los que contamos en cada momento nos permitirán seguir acercándonos a nuestro objetivo. Una reflexión muy útil para cuando nos cuesta aceptar nuestros errores.

#12 
Escrito por Inés Caralt en mayo 16th, 2015 @ 17:15

Estoy totalmente de acuerdo, el futuro es incierto y debemos vivir el presente. Marcarnos objetivos, ser capaces de aceptar lo que nos llegue y confiar en nuestra fortaleza para afrontar todas las situaciones.
Excelente artículo Herminia!

#13 
Escrito por Albert Martin en mayo 18th, 2015 @ 19:45

En clase nos has dicho «Antes, todo era para toda la vida: el trabajo, el coche, la casa, el esposo/esposa … hoy en dia, que tenemos que sea para siempre?».

A los 32 años y soltera, vivo de alquiler, me muevo en bici y mi contrato laboral se renueva cada mes. Esta elección de «modus vivendi» no es casual, me da libertad para moverme, cambiar de trabajo y adaptarme a las situaciones que vayan surgiendo. Mientras, disfruto del presente, con la mirada puesta en un futuro bien cercano. Pero esta tranquilidad con la que vivo el presente sin necesidad de la «seguridad» de las dichosas «cosas para toda la vida» no es tan solo un éxito mio: detrás está el amor incondicional de mi familia (si pasa algo, seguro que estarán allá para mi) y un confort económico que no puedo obviar (si pasa algo, en principio estará allá para mi).
Estoy muy de acuerdo al leer que «Nuestra vida se caracteriza por la incertidumbre, la previsibilidad es un lujo que no podemos permitirnos.», pero creo que para poder ver en la incertidumbre, libertad y oportunidad de cambio, hay que tener en cuenta ciertos recursos externos (además de los internos) con los que nos ha brindado la vida.
Al hacerme consciente de ello, no puedo evitar un sentimiento de gratitud y de valoración hacia, además de lo que he logrado, lo que me ha estado dado.
Gracias Herminia por compartir tus reflexiones!

#14 
Escrito por Inês de Lemos en mayo 19th, 2015 @ 8:44

Me he sentido muy identificado con el caso del mentoring, ya que en muchas ocasiones he pretendido buscar esa perfección para tapar mis imperfecciones.
Que el futuro sea incierto nos da la oportunidad de crearlo y eso nos hace libres. Y el futuro se crea en el presente, el futuro siempre será incierto porque nunca llega, siempre llega el presente, y es aquí donde debo depositar mi energía, mi entusiasmo, y mis ganas.
Gracias por el artículo.
Raul.

#15 
Escrito por Raul montero en mayo 19th, 2015 @ 10:47

Enfrentarnos a la incertidumbre es parte inevitable de la vida, nadie nos puede garantizar el futuro, no sabemos con exactitud que nos va a pasar cada día. Cuando no podemos predecir el resultado porque no tenemos el control sobre lo que sucede es cuando aparece esa intranquilidad que conocemos como incertidumbre, esa que trae consigo fuertes emociones que pueden llegar a bloquearnos. Hemos de aceptar que el futuro es incierto, y que el pasado es historia, para así vivir en el presente, en lo único que tenemos. A partir de ahí pasar a la acción, disfrutando de lo que hacemos, siendo conscientes que nosotros somos libres de elegir y crear nuestro propio destino con las acciones que llevemos a cabo hoy. Tal como dice Deepack Chopra “En la incertidumbre encontramos la libertad para hacer cualquier cosa que deseemos”.

#16 
Escrito por Martha Geller en mayo 23rd, 2015 @ 9:41

Me ha gustado mucho el artículo, en especial porque es algo con lo que me puedo identificar en la actualidad. A veces siento que tengo claro que es lo que quiero hacer, pero la incertidumbre, el no saber que pasará, me bloquea. Pero es cierto, nunca podemos controlar el futuro, ni saber que pasará. Cuando nos enfrascamos tanto en el futuro, en controlar cada pequeña consecuencia que puedan tener nuestras acciones, nos olvidamos de nosotros mismos, y de disfrutar el presente.

¡Muchas gracias, Herminia!

#17 
Escrito por Diana Sánchez Casanova en mayo 23rd, 2015 @ 11:59

En el contexto de una economía globalizada todo es incierto, vivimos en la incertidumbre y debemos aprender a navegar en ella, lo cual significa seguir planteándonos nuevos desafíos: personales, profesionales, laborales,….etc. No podemos permitirnos que nos paralicen las amenazas del entorno, estos deben transformarse en el catalizador para continuar luchando con creatividad, inteligencia, esfuerzo y optimismo, para llegar donde queremos estar.
Debemos aprender a disfrutar del presente a pesar de no tener certeza de lo que nos depara el futuro.
Este artículo, me ayuda a reafirmar el giro que le he dado a mi vida hace unos años atrás, disfrutar más el presente con mi familia. Gracias por tú artículo Herminia.

#18 
Escrito por Eduardo López Pintado en mayo 24th, 2015 @ 17:25

Gracias Herminia por el post!
El caso que has comentado, en conjunto con la reflexión, me ha llevado a volver a plantearme la manera en la que estoy viviendo mi vida. Desde hace un tiempo, me he dado cuenta que estoy más centrada en lo que va a pasar, en el miedo a sufrir en el futuro, en lugar de disfrutar el día a día. En lugar de dejarme fluir en la situación, como decía la cliente de Mireia «ser auténtica». Mis propias creencias, limitan mi autenticidad, mi capacidad de ser yo misma.
Aceptar que no soy perfecta, que no lo voy a ser, pero que puedo llegar a ser la mejor versión de mi misma es la meta a la que quiero llegar. El horizonte que me inspira.
Muchas gracias otra vez!

#19 
Escrito por Isidora López Ugalde en mayo 24th, 2015 @ 20:23

Muy interesante artículo. Como bien dices, debemos centrarnos en el presente y dejar de preocuparnos por el futuro incierto. La incertidumbre nos genera miedo y nos paraliza. Debemos confiar en nosotros mismos para creer que podemos gestionar la incertidumbre, que tenemos recursos para llevarlo a cabo.
El caso de mentoring que mencionas en el artículo, me da pie a reflexionar, ya que me siento bastante identificada. Siempre esforzándome para que sea todo “perfecto”, para ser “perfecta” y, obviamente, intentando tener el control en todo. Supongo que la clave, desde mi punto de vista, es verlo y actuar desde la aceptación y la responsabilidad. Esto me anima a realizar una reflexión personal importante.
Me gustaría quedarme con esta frase: “Qué maravilla que el futuro sea incierto, cuántas posibilidades de crecer, aprender y vivir nos ofrece”

#20 
Escrito por Laia Jodas en mayo 31st, 2015 @ 13:26

Este articulo me recuerda a un experimento que me explicaron en clase, a los participantes se les subministraban unas descargas eléctricas. Un grupo sabía que recibiría descargas fuertes, mientras que el otro sabía que recibiría 17 descargas moderadas y 3 intensas, pero no sabían el orden de estas. Los resultados fueron que los participantes que no sabían cuando iban a recibir las descargas intensas se mostraban más atemorizados que los que sabían con certeza que iban a recibir una descarga intensa. Así pues, nuestra mente prefiere la certeza aunque sea de malas noticias, a la incertidumbre de una posible noticia positiva.

#21 
Escrito por Alba Ramírez Guillén en junio 2nd, 2015 @ 13:40

Herminia no sabes cuanto me identifica tu artículo. La libertad, la incertidumbre y el no tener todo bajo control es algo que trabaje mucho en mi primer año de formación como coach. Me es grato informar que ahora amo mi trabajo sin ataduras, el no saber lo que viene me ayuda a ser cada día más flexible y a no sentir angustia. Coincido en que la incertidumbre es la que ayuda a crecer y que cuando el escenario es adverso uno mismo se sorprende de todo lo que puede sacar de sí para reinventarse una y otra vez.
Gracias Herminia
Te mando un abrazo feliz

#22 
Escrito por monica sanhueza en junio 3rd, 2015 @ 23:47

Hola Herminia! Gracias por compartir estas experiencias a fin de profundizar más en el tema de la incertidumbre. La verdad es que a veces da miedo el futuro, no saber qué pasará, si podremos realizar nuestros sueños, metas y proyectos.. pero qué gran capacidad dañina tiene la incertidumbre al paralizarnos como el miedo!!. Poner nuestro enfoque en los recursos con los que contamos en el presente ayudará a bajar la tensión que trae la incertidumbre, además de conseguir aceptar que no podemos controlarlo todo y que incluso la incertidumbre puede ser una buena maestra sobre la confianza, ¿en qué ponemos nuestra confianza ante la incertidumbre?. Esto me recuerda a tu artículo de la confianza como antídoto del miedo, pues la confianza nos ayudará a disfrutar el presente y a aprovecharlo al máximo aún a pesar de la incertidumbre. Muchas gracias y saludos!!

#23 
Escrito por Gabriela Pérez en junio 10th, 2015 @ 18:17

Me he sentido muy identificada en este artículo, el hecho de estar siempre preocupada por el futuro hace que me estanque y no pueda disfrutar del presente. La incertidumbre nos asusta y por eso queremos tenerlo todo controlado, pero eso no es posible, así que tenemos que aprender a aceptar que no podemos controlarlo todo para dejar de preocuparnos tanto del futuro y poder actuar y disfrutar en el momento. Pensamos que lo que nos hace sentir mal es la incertidumbre pero si nos permitimos centrarnos en el presente nos sentiremos mucho mejor y más motivados.

#24 
Escrito por Laura Font en junio 13th, 2015 @ 12:10

Este artículo me ha ayudado personalmente a tomar conciencia de que ante una situación de bloqueo, hay que pensar en vivir plenamente cada momento a pesar de no tener ninguna certeza de lo que va a ocurrir en un futuro. Que debemos definir un objetivo. Además el lograr cubrir los tres deseos (éxito, adhesión y poder) ayudan a conseguir una fuerte motivación y compromiso, que hace que no necesites tener una clara visión del futuro y te hace centrar en vivir el presente siendo uno mismo. En definitiva, tenemos que pensar que el hecho de que el futuro sea incierto es positivo porque nos brinda la posibilidad de vivir, crecer y aprender.

Herminia muchas gracias

#25 
Escrito por Silvia en junio 21st, 2015 @ 21:31

Hola Herminia, justamente tengo un cliente con este dilema y este artículo fue muy importante para poder direccionar la conversación. Muchas veces nos angustiamos por no tener claridad de lo que pasará y eso nos impide tomar acciones para conseguir nuestros deseos y metas, por ello es importante tener claro el para qué, el visualizar donde quiero estar y con ello tomar las opciones que se nos presentan pero teniendo claro cuanto de ello influirá en el logro de mis objetivos personales. Y una gran aliada será la confianza, tanto personal como en que los sucesos se desarrollarán como se tengan que desarrollar, sin que por ello dejemos de creer que tenemos la capacidad de influir en todo momento en nuestra vida y en como se desarrollarán los acontecimientos. Somos responsables de tomar decisiones que se alineen con quien queremos ser y como queremos vivir nuestra vida.

#26 
Escrito por ROCIO en agosto 25th, 2015 @ 8:23

Buenos días!
Para mi la incertidumbre es un concepto potente primero porque nos mantiene VIVOS(AS)con la pregunta subyacente «¿y ahora, qué…? y nos mantiene con un nivel de energía importante y en este sentido es crucial saber gestionarla, dado que como segundo punto nos ofrece el «regalo» de la OPORTUNIDAD. Siguiendo esto último,en mi opinión, lo más importante es dejarnos fluir, paralelamente junto a los valores operativos con los que estamos invirtiendo para que las cosas sucedan. No obstante, si no fluye y gastamos energía mejor atender los indicadores y aceptar la realidad. Lo que no es para uno, mejor no forzarlo. Cuando acompañamos a nuestros clientes o pacientes en este tipo de procesos es fundamental generar un ambiente de toma de consciencia del tono de las emociones que generan sus expectativas y sobre todo apuntar a las oportunidades que puedan vislumbrar para su bienestar integral.
Abrazos!

#27 
Escrito por Evelyn Pauli en agosto 28th, 2015 @ 8:43

Gracias Hermínia por compartir tus experiencias de forma tan inspiradora.
Es cierto que si nos sumimos en la incertidumbre y nos dejamos arrastrar por el pensamiento negativo, nunca podremos soñar.
Pero si somos capaces de conectar con un pensamiento optimista y positivo, somos capaces de ver más allá de las circunstancias, más allá de nuestra propias limitaciones, de conectar con la confianza. Solo entonces, somos capaces de dibujar el mapa que nos guíe en el camino hacia nuestra meta, hacia nuestros propios sueños.
Es cierto que hay cosas que no dependen de nosotros y en ocasiones surgen imprevistos que nos obstaculizan el camino. El mundo es un caos de incertidumbre, pero dentro de él podemos decidir ahogarnos o nadar. Yo hoy me fijo un objetivo, yo hoy decido nadar hasta allí donde el mar se pierde en el horizonte.

#28 
Escrito por ÚRSULA MARTÍNEZ en septiembre 1st, 2015 @ 20:16

Entiendo muy bien la situación del directivo que describes, sobre todo hace un año, o dos, cuando la situación económica estaba tan paralizada que parecía inútil hacer cualquier esfuerzo para remar en alguna dirección.
Es cuando resulta más difícil mantener un objetivo, un rumbo, cuando todo es incertidumbre.
Sin embargo creo que es cuando es más importante volverse hacia dentro, revisar nuestros objetivos, nuestras motivaciones, reconectar con nuestro interior y utilizar esa fuerza renovada para otear de nuevo el horizonte y poder percibir de nuevo la meta que nos habíamos marcado.

#29 
Escrito por domain analysis en marzo 2nd, 2016 @ 23:17

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