Coaching Teleológico (I)

Post escrito por Hermínia Gomà en marzo 3, 2016
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Sus Inicios

 

Cuando pienso en el primer paso que di en el camino que me ha llevado a mi actual práctica profesional, me remonto a mis 17 años, en el verano del 74,  cuando leí por primera vez un libro que me causó un gran impacto: Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach. En esa época jugaba al tenis y participaba en torneos que organizaba el club en el que me entrenaba. Este libro me ayudó muchísimo, conecté con el maestro que cada uno de nosotros llevamos en nuestro interior, con mis ansias de aprender y con la idea de que no hay límites si confiamos en nuestro enorme potencial. No llegué a ser una estrella del tenis, pero si cimenté mi amor al aprendizaje, al cambio y a la superación personal.

Después de acabar mis estudios, primero como maestra y después como psicóloga, a finales de los 80 inicié mi andadura como psicoterapeuta y comencé a estudiar e indagar en el mundo emocional de las personas. Me interesaba identificar y analizar el poder de las emociones en nuestras vidas. Estaba especialmente interesada en aprender a utilizar la dimensión emocional en la intervención con mis pacientes. Uno de los aprendizajes más importantes que he realizado a lo largo de mi trayectoria vital es que si queremos interacciones maduras, constructivas y satisfactorias deberemos aprender a regular nuestras emociones.

Este interés me llevó a dirigir mi atención al desarrollo de la inteligencia emocional y en el año 1996 la lectura de otro libro sería un punto de inflexión en mi praxis profesional, Inteligencia Emocional, de Daniel Goleman. Es entonces cuando empecé a desarrollar programas formativos para el desarrollo de dichas competencias. Estas formaciones ampliaron los sectores y ámbitos de mi praxis profesional acercándome cada vez más al campo empresarial y directivo. Finalmente, en el 2002, de la mano de John Whitmore, me sumergí con su libro, Performance and Purpose , Coaching for Performance. Growing People en esta apasionante metodología que es el coaching.

En el año 2004 elaboré el primer dossier sobre Introducción al Coaching, después de dos años de impartir pequeños talleres con directivos y directivas sobre el rol del directivo-Coach. Es a principios del 2005 cuando, en una de mis reuniones con el Dr. Manuel Villegas Besora, profesor titular de la Universidad de Barcelona (con el que codirigía el Master de Terapia Sexual y de Pareja) le planteé la posibilidad de preparar un postgrado en Coaching. Presentamos oficialmente la propuesta y finalmente se concretó en el Postgrado de Coaching y Liderazgo Personal. Este postgrado acabó evolucionando en un formato de Máster en Coaching y Liderazgo por la Universidad de Barcelona. Este modelo lo he seguido desarrollando desde la Escuela de Coaching Teleológico y se imparte desde el Máster en Liderazgo Personal y Coaching Teleológico. Además, lo compartimos en todas aquellas formaciones que realizamos para preparar a futuros coaches, tanto en programas propios del Institut Gomà, como en colaboración con otras instituciones y formaciones.

En el segundo año de colaborar con el Dr. Villegas, ambos percibimos que lo que hacíamos se estaba constituyendo a nivel práctico y teórico en un formato que se diferenciaba de otros modelos de Coaching, concretándose en un modelo con una estructura y unos  procedimientos propios. Es entonces cuando le propuse al Dr. Villegas, versado en etimología, buscar un nombre que recogiera el concepto de nuestra manera de conversar con los clientes. Un par de meses después, me llamó por teléfono al anochecer y dijo una sola palabra:

  • Teleológico – Yo me quedé en silencio un instante.
  • ¿Qué quieres decir? –Respondí al fin.
  • Que el Coaching que hacemos es teleológico.

El coaching teleológico nos recuerda que hay un final de trayecto, un punto de llegada y que al llegar allí hemos de poder dar sentido al viaje realizado. Somos concientes de que hay una distancia entre quien somos ahora y la perfección que anhelamos, la madurez a la que aspiramos. La distancia entre el punto de partida y el punto de llegada, en ese trayecto utilizamos un vehículo: el coaching teleológico. Cuando llegamos al final se han completado las tres preguntas: ¿para qué? como finalidad, ¿hasta dónde? el horizonte que nos inspira, y ¿qué sentido tiene haber llegado? como integración de todo lo vivido. Como dejó escrito el  gran poeta Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

En mi rol de mentora mi principal objetivo  es que emerja el mejor coach que cada uno de los estudiantes pueda ser, y para que esto suceda su formación ha de contemplar desde contenidos conceptuales y teóricos hasta prácticas con otros estudiantes con un mentor/a para recibir feedback de su praxis profesional y finalmente prácticas con clientes que serán supervisadas sesión a sesión. Es fundamental que puedan aprender a escuchar lo más «vacios»  que puedan, libres de sus propios egos, de sus propios miedos, interpretaciones y prejuicios. El Coach Teleológico no formula un «diagnóstico,» ni elabora una «hipótiesis» de trabajo que ha de confirmar, tampoco trabaja con «el síntoma» que ha de eliminar. Este profesional se centra en la PERSONA, en quién es y en lo que quiere cambiar para seguir en su proceso de deasrrollo personal y profesional. Se trata de acompañar al cliente en una etapa de su vida, en el contexto de un proceso que ya se inició al nacer y finalizará con su muerte.

El Teleológico es un modelo de coaching centrado en el ser y orientado a un fin.

El coaching teleológico genera condiciones para que la persona pueda sacar todo su potencial. No es que el coach le dé su potencial, sino que crea unas condiciones para que el cliente desarrolle todo su potencial y lo pueda aplicar en más roles. A lo largo del proceso el cliente podrá ampliar el conocimiento de sí mismo y los cambios que realice en un área los podrá  transferir y extrapolar a otras áreas de su vida.

El Coaching Teleológico (en adelante CT) ha ido evolucionando a partir de los debates con el equipo de profesionales del Institut Gomà, de las propuestas y cuestionamientos de los estudiantes que se han formado en este modelo, de las sesiones con mis clientes y especialmente desde mi experiencia como mentora y supervisora de las personas que se quieren formar en esta disciplina.

El planteamiento de una base formal explícita nace de la necesidad y voluntad de crear un modelo de intervención dotado de estructura interna, y óptimo para el desempeño de la labor de Coach. Se basa en la aplicación de la conversación teleológica y en el desarrollo de las competencias necesarias para poder aplicarla adecuadamente.

El CT se desarrolla en el contexto de la Escuela de CT y es tanto una manera de intervenir basada en la psicología, como un proceso psicológico que implica un cambio de paradigma en el cliente.  Dado que el cambio de paradigma es un concepto de gran importancia en este modelo, vale la pena detenernos aquí a describirlo.

Thomas Khun  describió los paradigmas como modelos, a partir de los cuales puede interpretarse y desarrollarse el conocimiento científico y, según esta definición, un cambio de paradigma ocurre en determinado momento histórico cuando un descubrimiento revoluciona la propia manera de comprender el mundo de determinado campo científico (como el desplazamiento de la teoría de la generación espontánea por parte de la teoría de la biogénesis). Obviamente, no nos referimos a cambios en ningún campo científico cuando utilizamos este concepto en el CT, sino que nos referimos a cambios en la realidad mental del cliente. A cambios que van a provocar una revolución interna para el cliente.

Dicho esto, nuestro modelo de intervención se asienta en una base de conocimientos y experiencias muy sólidas, procedentes de campos como la psicología, la filosofía y la educación. El Coaching es una disciplina muy joven que todavía está evolucionando, tanto a nivel de escuelas como de especialidades o campos de aplicación. Estamos viviendo los albores de esta disciplina y esperamos que nuestras aportaciones puedan contribuir a su desarrollo y abrir nuevas puertas a la investigación y a la promoción de cambios importantes en la sociedad.

Hermínia Gomà
3 de marzo 2016
Barcelona

Comentarios del post

Un passeig per la memòria i un plaer llegir-te.

#1 
Escrito por Esther en marzo 8th, 2016 @ 21:55

M’encanta, a diferència dels demés coachings existents, el Coaching Teleològic es desvincula del tòpic per a centrar-se en la persona, en el SER i incorporant l’ànima, va més enllà i això fa que els resultats obtinguts pels coachees es mantinguin en el temps d’una manera tan marcada, per la connexió de l’èsser amb els elements de la terra, donant-li un sentit als nostres propòsits un sentit a la nostre vida.

Ho has de viure en primera persona per creure-hi.

Gràcies.

#2 
Escrito por Raquel en marzo 10th, 2016 @ 14:38

Estimados coaches deseo saber si han publicado libros al respecto del coaching teleologico, gracias por so atencion. Xander.

#3 
Escrito por xander santangelos en marzo 29th, 2016 @ 0:04

Herminia muchas gracias por este texto explicativo sobre lo que es el coaching teleológico, que voy conociendo un poco mejor poco a poco. Cuando empecé a interesarme por el mundo del coaching y a conocer las diferentes escuelas, quedé por momentos un poco confundida entre las diferentes orientaciones: ontológico, co-activo, teleológico, escuela americana, escuela europea… Para el novato resulta complicado discernir las diferencias, de hecho yo aún hoy intento comprenderlas, en particular para poder entender mejor el coaching teleológico en el que he escogido formarme, y con el que estoy muy satisfecha porque “veo” resultados concretos e intuyo el potencial revolucionario para el cambio que nos ofrece.

#4 
Escrito por Cristina Espallargas en abril 3rd, 2016 @ 18:32

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